OBJETIVOS DEL TRABAJO

Rudesindus          Entre  la postura apriorística de la ciencia histórica y los planteamientos especulativos de los esotéricos, es necesario un estudio de la Tradición Jacobea como origen del Camino de Santiago. El propósito del trabajo es el estudio de sus fuentes para ver si contiene indicios o criterios de verosimilitud, o es una falsedad arropada en el transcurso de la Historia.

          Aunque incluyendo ampliaciones y complemento grafico adicional, todo lo aquí publicado relativo a Tradición Jacobea y sus criterios de verosimilitud, fue editado en el número 7 de la revista Rudesindus de 2011.

          Junto a este objetivo prioritario de este blog iré incluyendo otros muchos temas complementarios, como breves relatos literarios, artículos musicales, diarios de peregrinación, personajes de la historia jacobea, conformando un mosaico temático que pueda ser del gusto del peregrino del Camino de Santiago.

          Y si este Blog resulta de tu agrado, te invito a regristarte y a que lo des a conocer entre tus contactos que puedan estar interesados.

 

Publicado en A - PREFACIO | 17 comentarios

53- Supuesto Oportunismo Jacobeo

El concepto y significado de “Reconquista”, término construido en el siglo XIX por los historiadores hispanotoma-granada-cristianos, hoy es cuestionado y controvertido. Designa el largo periodo que va desde la entrada de los musulmanes en la Península  con Tariq y Muza en el 711) hasta la desaparición del último estado islámico  con la toma de Granada en 1492, es decir, cerca de 8 siglos que, no obstante, se concibe como un hecho unitario cuya realidad se ha mantenido como una tradición historiográfica, reduciendo la enorme complejidad de su espacio histórico a las limitadas facetas militar y religiosa desde un planteamiento patrio unidireccional, que desde un nacionalismo centralizador y católico concibe la idea de una España unitaria y predestinada. Es más objetivo entender que no todos los hispano-cristianos abrazaron el ideal de la Reconquista de la misma manera en todas las épocas, sino que hubo motivos distintos y cambiantes según los individuos y el momento socio-político, en el que influyeron múltiples factores culturales, sociales y económicos. Pero aunque cabe la revisión ideológica-filosófica, lo cierto es que el concepto de Reconquista, aunque cuestionado en el ámbito historiográfico, se mantiene plenamente operativo y vigente en el mundo académico, con un amplio consenso sobre el uso del término que con una sola palabra permite aludir a dinámicas históricas complejas. No parece necesario acabar con ella, como algunos autores proponen.

El_rey_Don_Rodrigo_arengando_a_sus_tropas_en_la_batalla_de_Guadalete_(Museo_del_Prado)

OportunismoEn este entorno es decepcionante y reduccionista, especialmente en lo jacobeo como elemento relacionado con la Reconquista, la actitud de limitar todo lo relativo al Apóstol Santiago y su conexión con España, mero resultado del oportunismo como pronunciamiento acrítico de considerarlo un engaño. Las valoraciones que muchos hacen del hecho jacobeo es el de una iniciativa militar y/o eclesiástica al servicio de la Reconquista, considerando el hallazgo de la tumba jacobea fruto del oportunismo: un oportunismo militar, para el que todo sería un montaje al servicio de la Reconquista, y un oportunismo eclesiástico para el que todo sería un montaje al servicio de la Iglesia.

Cronología

El oportunismo militar, esgrimido gratuitamente con tanta frecuencia, es tan aparente como inconsistente, pues Santiago ya era motivo de culto en el norte de España y considerado patrón protector más de cincuenta años antes del hallazgo de su sepultura, y porque entre el comienzo de la Reconquista (batalla de Covadonga en el 722) y el momento del descubrimiento del sepulcro jacobeo (sobre el 829), transcurre más de un siglo, y tardará casi ocho siglos en completarse. Establecer aquí una relación causa – efecto, es poco serio, aunque se hace arbitrariamente.

Aparición del Apóstol Santiago a Ramiro ILa “fabulosa” batalla de Clavijo, supuestamente librada en el 844 durante el reinado de Ramiro I, conlleva una manipulación de datos e intereses que la convierten en una falsedad histórica. La afrenta inicia en el tributo de las cien doncellas, supuestamente adquirido por el rey Mauregato con los musulmanes a cambio de evitar contiendas belicosas. La gloria del triunfo sobreviene por la ayuda milagrosa del Apóstol Santiago, Matamoros desde entonces, que anunció al rey en sueños su intervención favorecedora sobre caballo blanco y espada plateada, que les llevaría a la victoria, y en agradecimiento el rey establece un tributo (voto de Santiago).

San Millan y San Isidoro

Sánchez Albornoz acredita que no existió esta batalla, y que la verdadera batalla se libró en Monte-Laturce, en Albelda, ganada unos años más tarde por Ordoño I (859), acaso sin el inexistente tributo de doncellas, sin intervención milagrosa y aún sin voto a Santiago. Pero fue Ramiro II, rey de León (931-951), quien con una peregrinación a Compostela invocó la protección del Apóstol, otorgando el voto a Santiago tras la batalla de Simancas en el 939, asistido de sus condes Fernán González y Assur Fernández, logrando una sólida victoria sobre las tropas de Abderramán III. En ella, de quien la tradición dice que ayudó milagrosamente a los cristianos en aparición ecuestre, es San Millán de la Cogolla, por lo que fue nombrado patrón de Castilla. Santiago se convertirá con el tiempo en emblema y arenga para las tropas, al principio de modo aislado y poco resolutivo dentro de este extenso proceso de siglos, en donde ni siquiera es el primero ni el único que ostenta el pedigrí de matamoros; el reino de León invoca a Isidoro de Sevilla (enterrado en León) y le hacen cabalgar junto a los cristianos del reino leonés, mientras los castellanos invocan y hacen otro tanto con San Millán de la Cogolla, según tradición cluniacense anterior al descubrimiento del sepulcro, y cada ejército tiene su patrono al que rinde tributo en forma de Voto, con litigios que fueron dirimidos en los altos tribunales, y Santiago llega solo a imponerse a finales del siglo XIV, con la Reconquista ya muy avanzada que da pie a una España Imperial cuyas guerras divinales encuentran un estandarte adecuado.

Santiago-Matamoros-Compostela

Una de las primeras imágenes ecuestres de Santiago, como la del crucero del lado de platerías de la catedral compostelana es el llamado Tímpano de Clavijo (siglo XIII), que no es aún un Santiago matamoros, sino de un Santiago victorioso liberador de las doncellas, acorde con el primigenio sentido de un Santiago protector, que luego deriva por los cauces matamoros otorgados a San Isidoro y San Millan, de los que hereda ese atributo. Incluso aún en el siglo XVII, San Millán vuelve a ser proclamado Patrón de Castilla, y copatrono de España, y en esta época se propone otorgar el patronato de España a Santa Teresa en lugar de a Santiago. Invocar el mito de Santiago matamoros como montaje pro-reconquista es una ilusión que aportó mucho al patrimonio artístico pero que no tenía nada que ver con el origen de la Tradición Jacobea.

OIP (1)Para Sánchez Albornoz la Reconquista no tuvo nada de “guerra santa”, por cuanto no obedecía al cumplimiento de un precepto al modo que proponía el Islam, ni se entendía como forma de muerte martirial. Tampoco debe entenderse como “cruzada” porque no se llevó a cabo con motivaciones religiosas como la recuperación de focos de valor religioso, ni la extensión de un credo. Aunque la Reconquista se inicia en comunidades periféricas del reino visigodo de Toledo con tradicional resistencia a ser subyugados (astures, cántabros…), en los territorios hispanos del norte se fusiona con los intereses de los godos fugitivos de la batalla de Guadalete (711) ante las tropas bereberes del norte de África que atravesaron Gibraltar al mando de Tariq y Muza, por mediación del Conde don Julián, que reclamo su auxilio en el conflicto dinástico por la corona de Witiza.

Conquista y Reconquista

pacto-tudmir-orihuela-713La ayuda se convierte en invasión, y en solo cuatro años, sin resistencia, por capitulaciones pacíficas, transacciones y pactos amistosos (como el pacto de Turmid o tratado de Orihuela en el 713), recurriendo solo a veces a la fuerza militar, se apoderan de casi toda la península. Don Pelayo será el artífice de la fusión de la rebeldía de los pueblos del norte con la motivación patriótica de los visigodos fugitivos y aglutina un único movimiento que, quizás a partir de sentimientos diversos, finalmente se agrupan en un frente común. Así desde la fundación de Oviedo en el siglo VIII la Reconquista tiene como objetivos identificables en las crónicas, la expulsión de los musulmanes como usurpadores de lo visigodo, y la restauración del reino visigodo, que ya había logrado la deseada unidad territorial entre 476 y 711. La intacta identidad visigótica reinició pronto un proceso de reinstauración, y no por motivación doctrinal sino patriótica. Así las cosas, es inconsistente pensar que más de un siglo después de su inicio, se recurriera a la farsa de un sepulcro espectacular para incentivar la Reconquista.

image238El oportunismo eclesiástico tiene menos fundamento aún, porque la Tradición Jacobea, en contra de lo que suele oírse, no fue creada por la Iglesia a su medida, sino que fue la primera en adoptar una actitud crítica, y Roma ignoró mucho tiempo a Compostela. A finales del siglo X la iglesia hispano-visigoda, con su idiosincrasia estructural y litúrgica, tenía escaso prestigio en Roma por ser considerada ruda e ignorante, en contraste con la celebridad de Santiago, citada en las crónicas musulmanas como el más importante santuario cristiano de Hispania, al que peregrinaban desde todas partes de Europa, incluso desde Roma. Aquí inicia una rivalidad latente entre Santiago y Roma que tomará su primer cauce ejecutivo en la iniciativa romana de abolir el rito visigótico-mozárabe y sustituirlo por el romano. A mediados del siglo XI Roma ve con preocupación la creciente preponderancia que alcanza en todo el orbe cristiano la iglesia de Santiago, y el obispo iriense Cresconio (1037-1066) despierta honda inquietud en la sede de Pedro, por ocuparse más de armas y milicias que de cuestiones pastorales, por el alto señorío sobre otros obispados hispanos con poder cedido por los reyes y prestigio bélico recogido en las crónicas, y sobre todo por nominarse episcopis lriensi apostolicae sedis. Aderezado todo esto con incidentes que se entienden como gestos de insumisión hacia legados enviados por Roma en cuestiones de protocolo de recepción, así como algunas declaraciones que sonaron disidentes, la suspicacia se convirtió en acusación de arrogancia y soberbia, y ante el riesgo de un cisma eclesiástico, León IX, en el Concilio de Reims de 1049, excomulga a Cresconio por adjudicarse el título de obispo de la sede apostólica, que se entiende desde Roma como una desmedida ambición de la primacía de la Iglesia Hispana y un trato igualatoria hacia Roma. A la par que la excomunión, se dictan varios cánones que afectaban a la vieja iglesia hispana, en particular a la de “Gallaecia”.

1054 Cisma entre iglesia bizantina y romana

Pero si son infundadas las argumentaciones de oportunismo, el discurso deja huella y en relación a Santiago y los críticos toman partido anti-jacobeo, y se llega a cuestionar la historicidad de Teodomiro al que se llega a considerar un personaje ficticio para la ocasión, y se niega la existencia precedente de Compostela, que se considera una ciudad creada en el siglo IX para “situar” en ella un sepulcro inventado, y se desata el innecesario dilema de si Compostela es o no un montaje al servicio de intereses militares y eclesiásticos.

Complot prelados, monarquía y noblesEs cierto, y debe señalarse, que Santiago es manejado con diversas intenciones muy dirigidas, lo que puede sugerir un montaje en el que muchos obtienen tajada: los militares consiguen entrega en la lucha; los reyes y políticos ganan terrenos conquistados; los monjes logran promoción del peregrinaje que eleve las donaciones y privilegios; los prelados alcanzan beneficios fiscales y favores económicos; la Iglesia adquiere captación de devotos y una digna alternativa a Tierra Santa…. Estos intereses, a menudo detrás de las más mezquinas actitudes humanas, ensucian la Tradición Jacobea en forma que hicieron ya los mercaderes del Templo de Jerusalén. Pero estos nunca fueron motivos generadores, sino actitudes que rentabilizan un fenómeno anterior que no es fruto de un montaje oportunista o de un simple error; si lo fuera la Historia y la Arqueología lo habrían detectado, y no hay tal cosa, más bien al contrario.

168602No cabe aceptar que Compostela fuera el fruto de una súper-confabulación multidisciplinar, un complot supra-histórico, en que las datos documentales favorables carecen de rigor o son falsificaciones, la necesidad y oportunidad de unas reliquias de primer orden sean motivo suficiente para que se alineen en un mismo bando monjes, prelados, políticos, reyes, militares, hombres de ciencia, peregrinos de toda condición, y las actitudes y documentos de gentes de distintos momentos históricos, sean o interesados, o falsos, o equivocados, o manipulados. Y todos son capaces de coordinar un supuesto engaño a lo largo de los siglos transmitiéndose a la perfección consignas que encubran el montaje sin resquicios, indetectable a la arqueología, sin que hoy día sea posible desmentir. Ya solo esta situación tiene tanto peso argumental, que aún sin ser demostrativa, guarda mucha persuasión en favor de la Tradición Jacobea.

Fuentes Consultadas

1.- Claudio Sánchez Albornoz. España un Enigma Histórico. Edhasa, 1973, Barcelona, tomo I, pág. 310

2.- Manuel González Jiménez. La Reconquista: realidad y leyenda, Cátedra Jorge Juan. Curso 2004-2005, José Julio Pavía Parareda (dir.). A Coruña: Universidade, 2007, p. 131-145.

3.- Francisco Garcia Fitz, Universidad de Extremadura, 2009. La Reconquista: un estado de la cuestión.

4.- Manuel Carriedo Tejedo. Relaciones ultrapirenaicas de la provincia «Gallaeciae» (714-1074): Roma y el «Locus Apostollicus». Rudesindus, Nº. 5, 2009, págs. 43-102.

5.- Alberto Solana. Criterios de verosimilitud de la tradición jacobea. Rudesindus, Nº. 7, 2011, págs. 31-76.

6.- Alejandro García Sanjuán. Universidad de Huelva, 2018. La Reconquista, un concepto tendencioso y simplificador.

7.- Andrea María Ordóñez Cuevas. Universidad Autónoma de Madrid. La Reconquista: construcción de un mito identitario. Nuestra Historia, 9, 2020, pp. 55-72.

Publicado en A - PREFACIO | 1 Comentario

23- Canto en Santa María de Leboreiro

En este Año Santo extraordinario de 2022, los hermanos Rafael y Alberto Solana afrontamos una peregrinación que inicia en la Puerta del Perdón de la iglesia de Santiago de Villafranca del Bierzo y termina en la Puerta Santa de Compostela. Profunda espiritualidad en que nuestras motivaciones se suman a la de los peregrinos medievales que hubieron de dejar su peregrinación ante la Puerta del Perdón, por enfermedad, muerte u obligaciones que les impidieron continuar; la Iglesia les concedió los mismos honores que a los que llegaban a Compostela.

De Puerta a Puerta

Hacia media jornada entre Palas de Rey y Arzúa, llegamos a Leboreiro, parroquia del concello de Melide (A Coruña) a menos de 60 Km de Santiago, por el que discurre el Camino Francés que entra en tierras de Melide por la aldea de Leboreiro,  ya citado en el Códice calixtino (siglo XII) como Campus Levurarius o «campo de liebres», y que en 1185 fue donado por Fernando II al Monasterio de Sobrado. Se trata de una aldea medieval en la que el enlosado suelo de su calle Mayor, flanqueada por casas de piedra, conduce al peregrino hasta un humilde cruceiro emplazado en pleno Camino Francés a media distancia entre el tramo empedrado de la calzada medieval y la iglesia parroquial de Santa María, de finales del siglo XIII, una placita triangular en una intersección de caminos.

148.1 - Cruceiro do Leboreiro

Frente al templo mariano quedan restos del antiguo hospital de peregrinos, ya documentado en el siglo XII, rehabilitado por Vasco de Ulloa en el siglo XV; hoy sólo se conservan dos paredes con los blasones heráldicos de los Ulloa. Ante estos muros, un Cabazo nos abstrae a otra época, un gran canasto circular entretejido de varas de mimbre, variante pobre del hórreo, cubierto de paja y apoyado en una base de piedra, usado para conservar el maíz.

Cabazo y Escudo

Aunque hoy es un pueblo humilde de unas pocas decenas de habitantes, todo el conjunto y su entorno nos permite entender que fue un importante enclave en la Edad Media, y hoy declarado por la Consellería de Cultura de Galicia hito patrimonial del Camino. Su mayor interés es la magnífica portada con arco y archivoltas ojivales en su fachada principal oeste, en cuyo tímpano hay esculpido un altorrelieve la Virgen, sedente y coronada, sosteniendo el Niño con ambas manos, que posa de pie sobre la pierna izquierda de la madre. A uno y otro lado aparecen esculpidos en bajorrelieve ángeles con filacterias e incensarios; los capiteles de las columnas de la portada representan basiliscos, y el conjunto se sustenta sobre mochetas con figuras humanas.

Portada y Tímpano

 

La iglesia, en principio cerrada, nos abre repentinamente sus puertas, como invitación de la Virgen a entrar y visitar su imagen. No en vano la tradición del lugar dice que aquí era donde la Virgen María daba la bienvenida a los peregrinos. El acceso se hace por un arco de medio punto. El alero del ábside está ornamentado por canecillos con figuras y cabezas humanas y de animales y en el lateral sur unos canecillos sencillos, algunos decorados con conchas de vieiras que delatan su raíz jacobea.

Imagen de la Virgen

La Iglesia es de factura gótica, aunque algunos restos y su concepción son románicos: una nave rectangular de ábside circular. En el interior encontramos una interesante colección de escultura religiosa de varias épocas y estilos, entre las que destaca una imagen de la Virgen sedente, con el Niño en el regazo, en madera policromada, del siglo XIV. También se conserva un panel de pintura mural del siglo XVI, con las representaciones de la Flagelación de Jesús, la Visitación de Santa Isabel y el Martirio de San Sebastián. La pared del arco triunfal tiene restos pictóricos de un Cristo crucificado.

20220930_120142

Dejamos Leboreiro por el camino que siguió la calzada romana, estrechamente ligada en su día al paso de la vía romana Braga-Astorga por Lugo y de la posterior Ruta Jacobea, cuyos vestigios aun en uso, conducen a los peregrinos de Couto a Leboreiro y continua después por tramos empedrados y delimitados por cierres de piedra hacia Furelos y Melide, llegando enseguida a Desicabo y su río Seco, que atravesamos a través de un hermoso puente medieval del siglo XIV, que muy posiblemente sustituyera a otro anterior de factura romana. El puente fue restaurado en 1984, añadiéndole un pretil. De un solo arco, el viejo pero sólido puente, de emblemática figura, viene contemplando durante siglos y hasta nuestros días, el paso de infinidad de peregrinos en su camino hacia Santiago.

LEBOREIRO 13

 

No es difícil comprender que el lugar gozara de su propia leyenda, cuyo relato nos cuenta que un lugar cercano a la iglesia brotó el agua, que por la noche emitía una luz resplandeciente y durante el día desprendía un agradable aroma. Los lugareños, ante tal fenómeno, cavaron alrededor y encontraron la imagen de una Virgen, que llevaron a la iglesia. Pero la imagen volvía cada noche al manantial. Solo cuando una artista esculpió la imagen de la Virgen en el tímpano de entrada a la iglesia, la Virgen permaneció definitivamente dentro del templo.

 

Puente 1 y 2

La estancia en aquel lugar cargado de magia nos traslada en el tiempo siglos atrás, y ante la imagen medieval de la Virgen surge un canto medieval mariano de alabanza. 

https://www.youtube.com/shorts/rTimtTBNYpA

 

Fuentes bibliográficas.

Xosé Manuel Broz Rei. “A terra de Melide”. Editores: Melide (A Coruña), 2001

Gran Enciclopedia del Camino de Santiago. Ediciones Bolanda 2010, volumen 11, pág. 118.

Claudio Path. Guiarte.com  https://guiarte.com/pueblos/leboreiro.html

Publicado en A - PREFACIO | 1 Comentario

Cantiga 278 «Como sofre mui gran coita o om’ en cego seer»

R (1)El texto más antiguo que relata las dolencias de los caminantes es el Códice Calixtino, donde hace referencia de las curaciones que puede realizar el Apóstol. Con respecto a la capacidad de taumatúrgica que tenía Santiago el texto cita una inmensa gama de posibilidades, que animaba a cualquier enfermo a aventurar el Camino a Compostela; “… devuelve Santiago la vista a los ciegos, el paso a los cojos, el oído a los sordos, el habla a los mudos, la vida a los muertos y curaba a las gentes de toda clase de enfermedades para gloria y alabanza de Cristo …”.

Tres peregrinos ciegos (Pieter Bruegel The Elder, 1566)Es claro que en el amplio panorama de enfermos que enumera el Codex Calixtinus como peregrinos a Compostela implorando al Apóstol Santiago su curación, los ciegos ocupan sin duda un destacado lugar, y no solo como enfermos en demanda de curación, también adquieren cierta fama como animadores del camino ya que dentro de las diversas clases de «artistas» que conviven en el mundo de la juglaría, el ciego es mencionado de manera expresa a comienzos del siglo XIII; de ellos se dice que el ciego posee admirables habilidades, dignas de lucir, una veces en ámbitos nobles y las más de ellas en los recintos y caminos más modestos hacia la ciudad del apóstol, ante un público ávido de novedades, como manera de ganarse el sustento.

278 cantigas de Santa MaríaPero el caso que se va a mencionar aquí está catalogado como curación milagrosa, y como tal es entonado en una de las cantigas de Alfonso X el Sabio, la numerada como 278 «Como sofre mui gran coita o om’ en cego seer«. Y no será Santiago Apóstol el benefactor, sino la Virgen María, en concreto la imagen emblemática de Santa María la Blanca de Villalcázar de Sirga.

c02405bYa el Código de Las Siete Partidas del rey sabio, aunque ligado a las peregrinaciones penitenciales, como tipo de peregrinaje más practicado en la Edad Media, se refiere también a los peregrinos en búsqueda de cura, personas que se volvían peregrinas para buscar sanación, por una situación de angustia y sufrimiento, después de haber perdido la esperanza en la medicina, recorrían un santuario tras otro, buscando obtener la cura. En las Cantigas de Santa María se destaca la imagen de María en que el hombre medieval encontraba la última esperanza, el consuelo de los afligidos, la más grande y eficaz intercesora ante Dios.

R

Villalcázar de Sirga o Vila-Sirga, ubicada en lo que actualmente es Palencia (España), ocupando un lugar emblemático en el Camino de Santiago palentino, tiene un topónimo que proviene de la adición del sustantivo villa (poblado) y alcázar, (recinto fortificado). La denominación Sirga se refiere a que así se llama al viejo Camino francés, rumbo a Santiago de Compostela.

tetramorfo3-300x219Ya en el siglo XI se conocía a esta villa como Villasirga en alusión a la vía o camino que pasaba por sus cercanías. Fue una antigua Encomienda templaria edificada a finales del siglo XII, fortificada, que aún se conserva una estructuraSanta María defensiva y restos de almenas. La Iglesia de Santa María la Blanca cuenta con un pórtico de gran riqueza artística presidido por un Pantocrátor. Y en su interior se encuentra la talla de la Virgen a la que Alfonso X hace referencia en sus Cantigas. La patrona de su iglesia es Santa María, cuyos milagros allí fueron famosos en la Edad Media. Alfonso X refirió doce de ellos en sus Cantigas. El Camino de Santiago lo incluyo en su trayecto para poder aproximarse a este lugar de creciente fama y devoción. La visita a su iglesia era y sigue siendo un hito en el Camino de Santiago.

La Cantiga numerada como la 278 cuenta cómo una buena dama de Francia, que era ciega, vino a Vila-Sirga e hizo allí oración y fue luego sanada y recobró la vista. Y cómo ella, rumbo a su tierra, conoció a un ciego que también iba en romería a Santiago y le aconsejó que pasase por Vila-Sirga para que él también fuese curado.

CSM 278 viñeta 1Quiero contaros un milagro hermoso y bello que tuvo lugar en Vila-Sirga donde la Virgen Madre del Emmanuel suele hacer milagros más dulces que la miel para los que en ella ponen su fe. Esto pasó en aquel tiempo cuando la Virgen comenzaba a hacer milagros en Vila-Sirga, milagros por los que fueron sanados muchos enfermos y resucitados muchos muertos.

CSM 278 viñeta 2 Y por estos mismos milagros venía a aquel lugar santo gente de todas partes, como fue el caso de una mujer de Francia. Esta mujer, ciega, había ido en romería a Santiago con la esperanza de recobrar la vista.  Como sufre muy gran pena / el hombre ciego en su vida, / así hace gran merced / la Virgen en socorrerle.                 Habiendo alcanzado la ciudad del apóstol, volvía a su tierra, todavía ciega.

CSM 278 viñeta 3Un día al llegar a Carrión, la hija de esta mujer, que le servía de guía, le dijo, «no vamos a parar aquí, sino que pasaremos la noche un poco más adelante, que hay al lado del camino unas chozas donde podemos acostarnos».    Como sufre muy gran pena /  el hombre ciego en su vida, /  así hace gran merced / la Virgen en socorrerle.

CSM 278 viñeta 4Y hacía poco que habían salido de la villa cuando empezó a llover tan fuerte que les costó mucho alcanzar una iglesia -que era la de Vila-Sirga- y entrar en ella.  La ciega se paró delante del altar donde hizo su oración, rogando a Santa María que le quitase aquel mal para que recobrase la vista. Y fue enseguida curada, y comenzó a alabar a la Virgen Santa María.

CSM 278 viñeta 5Al día siguiente con gran alegría se lanzó de nuevo al camino hacia su tierra; y, caminando, se topó con un hombre ciego que iba a Santiago. Pero la buena dama le aconsejó que fuese por Vila-Sirga si quería la vista recobrar. Como sufre muy gran pena / el hombre ciego en su vida,  / así hace gran merced / la Virgen en socorrerle.                   Y le contó toda su historia, cómo ella había ido con muchos peregrinos a Santiago, pero sin jamás recobrar la vista, hasta que la Madre de Dios con su gran poder se la había devuelto en Vila-Sirga.

CSM 278 viñeta 6El ciego creyó a la dueña y, en cuanto se hubo despedido de ella, caminó con toda prisa a Vila-Sirga. Allí hizo su oración y volvió a ver, ya que no se demoró Santa María en curarlo.   Como sufre muy gran pena / el hombre ciego en su vida, / así hace gran merced / la Virgen en socorrerle.    Y todos los que luego estos acontecimientos supieron loaron a Santa María por tan hermoso milagro como el de sanar tan rápido a dos ciegos.

Y todos los que luego estos acontecimientos supieron loaron a Santa María por tan hermoso milagro como el de sanar tan rápido a dos ciegos.

Publicado en A - PREFACIO | Deja un comentario

48- Gotescalco de Le Puy y su paso por Albelda

Peregrinos anónimos 1Las noticias sobre los peregrinos a Santiago de Compostela en los inicios de la peregrinación (siglos IX y X) son exiguas, y en general muy desiguales según las épocas, los países de donde proceden y su condición social. En los archivos de la iglesia de Santiago han dejado muy pocas huellas, como también son escasas las alusiones individuales en la Historia Compostelana, que recoge con grandes pormenores los hechos del pontificado de Gelmírez. Pero en cambio, son frecuentes más tarde en diferentes partes del Liber Sancti Jacobi, lo que refleja la importancia que había adquirido la peregrinación en la primera mitad del siglo XII.

Peregrinos anónimos 2Los peregrinos por devoción, cumplían su viaje sin que de él quedase constancia oficial alguna, o había de ser elevada su condición social para que un cronista la mencionara la peregrinación, y entonces de pasada pues la costumbre de peregrinar estuvo tan arraigada en la Edad Media, que no merecía más atención que un acto corriente de la vida. Sólo cuando se da una circunstancia extraordinaria, como la de la muerte en Compostela de Guillermo X de Aquitania en el Viernes Santo del año 1137, llega a tener repercusión en los historiadores.

Es común mencionar que la primera noticia segura de un peregrino extranjero fue la de Gotescalco, obispo de Le-Puy-en-Velay, y puede aceptarse si precisamos que se trata del primer peregrino ilustre que hizo el Camino a Santiago en el otoño del año 950 partiendo desde más allá de los Pirineos. Y la debemos a una casualidad, ya que no queda de ella el menor documental, y habría permanecido oculta en el olvido, como sin duda tantas y tantas otras, si no hubiera sido por el prólogo que el monje de Albelda puso a la copia que, con destino, y a petición de dicho obispo hizo del “Libellus de Virginitate”de San Ildefonso de Toledo.

 

Primer folio del manuscrito Godescalco«Yo, Gomesano, aunque indigno perteneciente al orden de los presbíteros, haciendo vida regular en las fronteras de Pamplona, en el monasterio albeldense, dentro del recinto sagrado que guarda las reliquias del santo beatísimo Martín, obispo, bajo el régimen del benéfico abad Dulcidio, entre los ejércitos de siervos de Cristo, de casi doscientos monjes, forzado por el obispo Gotescalco, que por motivo de oración, saliendo de la región de Aquitania, con una gran devoción, acompañado de una gran comitiva, se dirigía apresurado a los confines de Galicia, para implorar humildemente la misericordia de Dios y el sufragio del apóstol Santiago, escribí de buen ánimo el pequeño libro publicado hace tiempo por San lldefonso, obispo de la sede toledana, en el que se contiene la alabanza de la virginidad de Santa María siempre virgen y madre de Jesucristo Nuestro Señor.» Y al final del prólogo: «Llevó este libro el santísimo obispo Gotescalco de España a Aquitania en el tiempo de invierno, precisamente en el mes de enero, corriendo felizmente la era DCCCCLXXXVIIII«.

En aquella época no se llevaba registro de las peregrinaciones y solo en virtud de este prólogo del monje encargado, todo hubiera quedado en la clandestinidad, pues esta fue la única referencia existente del paso de la comitiva del obispo por el monasterio de San Martín de Albelda durante su peregrinación a Santiago de Compostela.

Cortejo peregrino medievalGotescalco fue monje y abad del monasterio de San Teofredo, en la región francesa de la Aubernia, hasta que fue ungido obispo de Le-Puy-en-Velay,  nombrado conde y, además, uno de los príncipes de Francia, de aquí que sea considerado un peregrino ilustre. Su intención era llegar a Compostela para la fiesta del martirio que, entonces, se celebraba el 30 de diciembre. Así, a pesar de ponerse en camino en las estaciones de mal tiempo, el prelado de la sede eclesiástica francesa se puso en marcha con una gran y lujosa comitiva de heraldos, que anunciaban la presencia del séquito a la entrada de cada pueblo, hombres armados, cortesanos, clérigos, pajes, siervos, criados y juglares, encabezados todos ellos por un caballero que portaba el estandarte con la imagen de la virgen negra de Nuestra Señora de Le-Puy-en-Velay, un cortejo que, sin duda, dejaría huella en el recuerdo de los lugares donde pasaron, convirtiéndose en el primer peregrino ilustre llegado a Compostela de más allá de los Pirineos, y transformándose en símbolo de la peregrinación del Camino Francés y figura emblemática del espíritu jacobeo que impregnó Europa.

puy-bendicionLa memoria dejada por Gotescalco ha dejado en la ciudad de Le Puy una tradición que sigue viva, manteniendo una gran actividad relacionada con el Camino, constituyendo el símbolo de la Vía Podiense, muy atractiva por  atravesar regiones francesas de gran belleza, iglesias románicas muy antiguas como la abadía de Sainte Foy en Conques o la de San Pedro de Moissac. Es muy emotiva la Misa de las 7 de la mañana en la catedral de Notre-Dame du Puy al finalizar la ceremonia religiosa, cuando el obispo de Le-Puy-en-Velay reúne a los peregrinos alrededor de la imagen de Santiago, les pregunta su origen, les da la bendición del peregrino, y les hace coger de una bandeja un mensaje escrito que con ruegos al apóstol para presentarlas a su llegada a Compostela.

Aunque el viaje de Gotescalco no está documentado en ningún archivo eclesiástico ni de origen ni de destino, nos queda el testimonio del monje de Albelda de Iregua, que es quien hace referencia a Gotescalco como peregrino ilustre. El manuscrito está en la Biblioteca Nacional de Francia, en París y clasificado como MS La. 2855, en su conjunto es conocido como manuscrito de Gotescalco en honor de este obispo que fue el primer peregrino a Santiago documentado, en 950.

auvernia-13

Le Puy es sede de un santuario mariano emblemático en la cima del Monte Corneille que visitó varias veces el emperador Carlomagno. Buscando Gotescalco un oficio litúrgico para las festividades de la Virgen, se puso en camino en busca de un copia del texto del afamado  Ildefonso de Toledo “De virginitate perpetua Mariae Virginis”, del que solo había entonces dos copias en Europa, una de ellas en el monasterio de Albelda.

PlanoGotescalco estaba orgulloso de que la fiesta de Santiago era también su cumpleaños, y que en ese mismo día fue hecho obispo de Le Puy. Parece que esto fue lo que le indujo a hacer una peregrinación junto con una considerable comitiva. En su camino probablemente pararían en sitios tan  importantes como Conques, con el santuario de Saint Foy, o el monasterio de Moissac. Después, tendrían que atravesar los Pirineos hacia la península Ibérica. Una vez allí, cuando pasaron por Pamplona y se dirigieron hacia Logroño, en vez de continuar hacia el Oeste, la comitiva se dirigió hacia el sur el tomando un desvío de unos 15 Km, a lo largo del río Iregua.

imgAsí, pasaron junto a un gran número de cuevas en las colinas que se asomaban al valle del Iregua, habitadas desde tiempos visigodos por ermitaños o pequeñas comunidades monásticas, en consonancia con la fuerte tradición en el norte de España del monacato eremítico y rupestre. Gotescalco en lo que estaba interesado era en un nuevo monasterio fundado en Albelda, también coronado por cuevas y fundado en 924, sólo un cuarto de siglo antes de su visita y está documentado que entonces había en él 200 monjes, considerable número para un monasterio, y quizá en época en que se estaba iniciando el magnífico códice Albeldense.

Manuscrito “De Virginitate...”París BNF lat. 2885.Además de cimentar los lazos eclesiástico-políticos con esta recién liberada área, lo que Gotescalco venía buscando era copiar el manuscrito del De virginitate de Ildefonso de Toledo, probablemente informado por monjes visigodos de Le Puy de que allí se disponía de una de las escasas copias de este manuscrito, parece que solo dos en esa época,  y uno de ellos en Albelda. Tras presentarse al Abad Dulquitus, conocido por su cultura y amor a los libros, Gotescalco le preguntó si el monasterio tenía ese texto, y si así era, si podría hacerle una copia mientras viajaba a Santiago, de manera que él pudiera recogerlo al volver a Aquitania. Dulquitus, impresionado por su notable visita, le dijo que sí era posible y que tenía el escriba apropiado para hacerlo.

Gomesindo y GotescalcoSe trataba del escriba Gomesano, que como sacerdote tenía al menos 25 años (edad para ser ordenado), lo que le sitúa en Albelda desde su fundación. En 951, cuando Gotescalco volvía de Santiago con su gran séquito, se desvió de nuevo a Albelda y allí le fue entregado por Gomesano el  manuscrito del De virginitate, de magnífica factura, realizado con una bella letra visigótica, la letra de la España visigoda y mozárabe, usada hasta el siglo XIII, cuando fue reemplazada por la letra carolingia del norte de Europa. Contiene tres secciones, un prólogo de Gómez explicando por qué el manuscrito fue escrito para Gotescalco; una historia de la vida de Ildefonso escrita por Julián de Toledo (uno de los sucesores de Ildefonso), y tercero, el trabajo principal, del De virginitate perpetua sancte Marie.

Folio 159 r del manuscrito GotescalcoEs un bello manuscrito, con grandes letras en un hermoso estilo visigótico. Sorprendentemente no hay ilustraciones que se podrían esperar en un manuscrito hecho en Albelda con tan magníficos ilustradores, probablemente porque Gomesano disponía de poco tiempo para completar el manuscrito antes de que Godescalco volviera de Santiago en 951. Pero hay varias iniciales con bellos lazos.

vigilarecontruidoXXIIvpEl manuscrito de Gotescalco fue copiado múltiples veces por escribas en Europa (incluyendo el prólogo de Gomesano). De hecho, existen todavía catorce manuscritos que tienen el texto de Ildefonso con este prólogo. Durante la Revolución Francesa, en los ataques a Le Puy y su catedral, cuando la estatua de la Virgen Negra fue profanada, decapitada y quemada, considerando que su verdadera fortuna era el manuscrito de Gomesano, fue trasladado a París para ser preservado allí en la Librería Real, donde puede hoy ser contemplado y consultado por un moderno peregrino a Santiago de hoy, lo que constituye una emocionante y conmovedora experiencia a la luz  de la fascinante historia que rodea su creación y avatares a través de más de un milenio.

 

Fuentes

1.- Julián Cantera Orive. Un ilustre peregrino francés en Albelda (Logroño, 950 – 951). Berceo, Nº 12, 1949, págs. 329-340

2.- Louis Bourbon, L. «L’évêque Godescalc et la tradition compostellane», Príncipe de Viana, n.° 98-99, Pamplona, 1965, pp. 69-74

3.- Klaus Herbers. El primer peregrino ultrapirenaico a Compostela a comienzos del siglo X y las relaciones de la monarquía asturiana con Alemania del sur. Compostellanum, Vol 36, Nº 3-4, 1991, págs. 255-264

4.- Laurenson-Rosaz C. Gotiscalc, évêque du Puy (928-962). In: Vie de l’Église. Paris, Picard, 2004

5.- Humbert Jacomet 2009, « Gotescalc, évêque de Sainte-Marie d’Anis, pèlerin de Saint-Jacques (950-951) », Compostelle, n°12 [Nouvelle Série] (2009), pp. 9‑44.

6.- Roger Reynolds. Extractos de “A precious Ancient Souvenir Given to the first pilgrim to Santiago de Compostela”. Instituto Pontificio de Estudios Medievales. (Peregrinations: Journal of Medieval Art&Architecture. Volume IV, Number 3, 2014), (Traducción de Andrés Cámara).

7.- Jean-François Cordier. Lieux d’Assistance et d’Hospitalité au Moyen Âge. Bull. Acad. Natle Méd., 2018, 202, nos 8-9, pp. 2069-2083.

8.- Carmen Jusué Simonena. La vida en el Camino II. Diario de Navarra Sábado, 12 de diciembre de 2020.

Publicado en A - PREFACIO | Deja un comentario

47- Aldhelmo de Malmesbury y Santiago Apóstol

R (2)La historiografía relativa a la predicación y el sepulcro del Apóstol Santiago es ciertamente abundante, sin duda controvertida, lógico por otra parte tratándose de documentos antiguos que tratan de establecer la predicación de Santiago en la Hispania romana, con aportación pobre en datos y detalles de acontecimientos furtivos y clandestinos por la prohibición y persecución de romanos y judíos. Aún así no son nada escasas las fuentes que se remiten a esta temática y no se puede negar que existan referencias a estos hechos, aunque sea con mezcla evidente de historia y de leyenda, pero desde luego con el valor añadido de tratarse de fuentes dispersas y lejanas entre sí, que nos hablan de una difusión temprana y multifocal que se difunde por la Europa Cristiana.

Isidoro de SevillaLos primeros testimonios son del siglo IV (Dídimo de Alejandría, San Jerónimo y Teodoreto de Ciro, entre otros) son referencias valiosas poco consideradas a pesar de su realidad y de la erudición de sus autores. Son fuentes que se difunden y alimentan otras referencias literarias, como el Breviarium Apostolorum (finales s. VI) y el De Ortu et Obito Patrum de San Isidoro de Sevilla (Inicios s. VII), que sientan la relevancia de una tradición conocida y difundida en Europa. 

Aldelmo de SherborneComúnmente se cita como primera referencia, en latín, clara por su dicción y extensión, enriquecedora de los testimonios de la Alta Edad Media, la del abad de Malmesbury, San Adhelmo, que analizaremos aquí, recogida por Beda el Venerable en su Historia Eclesiástica (VII), y luego por Beato de Liébana en su Himno O Dei Verbum (780). Son citas que demuestran que la noticia de la predicación de Santiago en Hispania era conocida en los lejanos confines de la Inglaterra medieval, más de un siglo antes del descubrimiento de su sepulcro en Compostela. Cabe asumir, por tanto que uno de los primeros ecos literario de la predicación jacobea en la península Ibérica se registra en Inglaterra por boca del monje san Aldhelmo de Malmesbury (nacido hacia 635), en sus Carmina eclesiástica: “Él [Santiago] fue quien primeramente convirtió con la verdad a las gentes hispanas, convirtiendo a la palabra divina a grupos bárbaros que hasta entonces practicaban ritos viejos y horribles cultos confundidos por el engaño del temible demonio”.

La información que podemos obtener de la peregrinación inglesa a diferentes santuarios de la cristiandad es muy amplia y fiable. De las peregrinaciones inglesas a Compostela encontramos valiosa información en los Registros oficiales ingleses, Pipe Rolls, Close Rolls, Patent Rolls y Treaty Rolls. También las Inquisitiones post mortem, y los Registros del Exchequer. Además existe una fuente extraordinaria de datos relativos a las rutas de peregrinación, como los itinerarios escritos por peregrinos como William Wey, el itinerario descubierto por Purchase, la ruta de Robert Langton, etc. Los textos literarios ingleses de la Baja Edad Media contienen abundantes referencias a la peregrinación como fenómeno social de masas: como los Canterbury Tales de Chaucer, o de William Langland su The Vision of Piers Plowman, de William Dunbar en su The tretis of the twa mariit women and the wedo.

R (1)Quizás sea una canción marinera de la época de Enrique VI, «The Pilgrims sea voyage and sea sikness», sobre las penalidades de la travesía marítima para los peregrinos ingleses. Y la creencia popular en Santiago se tradujo en piezas de devoción frecuentes en Nottingham entre los siglos XIV y XVI.

1

Es indudable que la literatura inglesa contiene abundantísimas referencias a la actividad de la peregrinación y al peregrino, y esta rica documentación histórica tiene sus bases en que los ingleses tienen pronta noticia de la predicación de Santiago en Hispania, a partir de los textos litúrgicos y literarios de sus más renombrados autores. El texto que descubre Santiago como centro de peregrinación, es el de San Aldhelmo de Malmesbury (635-709), en su poema latino dedicado a Santiago el Mayor, que se refiere a Santiago como «Primitus Hispanas convertit dogmate gentes». Se trata del Poema «De aris beatae Mariae et doudecim apostolisdedicatis». En «Patrologie», de Migne. Vol. 89, Col. 293.]. Se da mucha importancia a este testimonio, dado que la predicación de Santiago en España no figura en los libros sagrados. El venerable Beda (673-735) confirmaba la misma creencia cuando todavía no se hablaba del sepulcro del apóstol en Galicia.

EducaciónAldhelmo de Malmesbury (c. 639 -709) es considerado el primer intelectual inglés, pues es el más antiguo personaje anglosajón identificado como erudito. Nació en el seno de la familia real de Wessex entre los años 635 y 640. Fue educado por un monje irlandés llamado Maeldubh y se formó más extensamente en Canterbury de la mano de Teodoro de Tarso y el obispo Hadriano, de quien probablemente aprendió griego. Gracias a Aldhelmo podemos saber que esta zona de Inglaterra en la que se formó académicamente tenía una fuerte influencia hibérnica, lo que se manifiesta en el estilo hispérico que predomina en su obra. Es no solo el primer poeta anglosajón que escribe en latín, sino también el primer poeta del medievo, cuya lengua nativa no es la latina, que ha compuesto un largo poema en versos cuantitativos. Este carácter de pionero y la influencia de su obra poética y teórica sobre las escuelas continentales y muy especialmente en el Renacimiento Carolingio justifican sobradamente un análisis de los aspectos métrico-prosódicos de su poesía. La obra poética que se nos ha conservado de Aldhelmo, toda ella escrita en hexámetros, se compone de tres partes: unos Carmina Ecclesiastica (428 versos) dedicados a la consagración de iglesias; Enigmata, adivinanzas, género que gozó de especial predilección en las islas, y el extenso poema De Virginitate. Tras la muerte de Maeldubh en torno al 673, lo sustituyó como abad de  Malmesbury y posteriormente, en 705, fue nombrado obispo de Sherbone. Parece que durante sus estudios en Canterbury recibió una extensa formación en literatura y métrica, pues escribió un tratado sobre estas cuestiones en el que ejemplificaba las enseñanzas con breves poemas y adivinanzas, compuestos en hexámetros, conocidos como Aenigmata.

Adadía de MalmesburyAl fallecimiento en 705 de Haedi, obispo de Winchester, su diócesis fue dividida en dos, creándose la de Sherborne, de la cual Aldhelmo fue el primer obispo. Ya​ era hombre anciano, pero fue muy activo en sus nuevas funciones. Construyó una catedral que luego sería sustituida por una iglesia abadial normanda. Según Guillermo de Malmesbury, Aldhelmo tuvo un papel destacado como obispo, e iba a numerosos actos públicos. Falleció en una de las rondas que hacía por la diócesis, en la iglesia de Doulting, el 25 de mayo de 709.​ Su cuerpo fue llevado a Malmesbury, y desde entonces ha sido venerado. Su santificación fue producida rápidamente, y desde tal hecho el 25 de mayo es celebrado en su honor.

pentecostes2

El fragmento en cuestión forma la parte V del Poema de Aris a la Virgen y los doce apóstoles.

Hic quoque Jacobus cretus genitore vetusto

Delubrum sancto defendit tegmine celsum,

Qui clamante pio ponti de margine Christo

Linquebat proprium panda cum puppe parentem.

Primitus Hispanas convertit dogmate gentes,

Barbara divinis convertens agmina dictis,

Quae priscos dudum ritus et lurida fana

Daemonis horrendi decepta fraude colebant.

Plurima sic praesul patravit signa stupendus,

Quge nunc in chartis scribuntur rite quadratis.

Hunc trux Herodes, regni Tetrarcha tyrannus,

Percussum machera crudeli morte necavit:

Quem pater excelsus, qui sanctos jure triumphat,

Vexit in setherias meritis fulgentibus arces.

El_Portico_de_la_Gloria_tras_su_restauracion._Copyright_Programa_Catedral_Fundacion_Barrie_y_Fundacion_Catedral_003-280x420Aquí también Santiago, que fue engendrado por un padre anciano, defiende la alta iglesia con su santa techumbre. Cuando Cristo lo estaba llamando desde la orilla del mar, dejó atrás a su propio padre en la ancha barca. Santiago fue el primero en convertir a los pueblos españoles con su enseñanza, convirtiendo a las multitudes bárbaras con sus santas palabras; engañados por la falsedad, antes adoraban los antiguos misterios y los espantosos santuarios del temible demonio. Aquí el maravilloso apóstol realizó una serie de milagros, que ahora están debidamente registrados en los libros. El tirano salvaje Herodes, tetrarca del imperio, asesinó a Santiago, golpeándolo con una espada en una muerte cruel. Pero el Padre celestial, que con justicia hace triunfar a sus santos, lo transportó por sus resplandecientes méritos  a los eternos alcázares.

por-que-se-celebra-santiago-apostol-en-espana-santiago-castellonLa noticia versificada de Aldhelmo no cabe calificarse como una mera ocurrencia literaria, sino como el producto de una tradición que se transmite, desde antecedentes conocidos sobre la noticia de la predicación de Santiago en Hispania. La obra de Aldhelmo fue conocida en la Hispania del siglo VIII, y los filólogos e historiadores españoles tienen noticia de ella y de su difusión en diferentes bibliotecas, pero no se preguntan por qué esta antigua referencia a la predicación de Santiago en Hispania está en la obra de un poeta que curiosamente, además de ser un autor latino, es uno de los primeros poetas en lengua anglosajona. En este poema puede observarse la presencia de varios de los temas que forman parte de la leyenda. En primer lugar, sitúa la predicación y la conversión de toda Hispania en la época de Herodes Agripa, en la que el Apóstol murió, tal y como hace el desconocido autor de nuestra leyenda hagiográfica. Se trata de una conversión colectiva de los pueblos de Hispania: Primitus Hispanas convertit dogmate gentes, a que estos pueblos daban culto a los demonios: Daemonis horrendis decepta fraude colebant; y a ello añade que todo esto figura en los textos, lo que indica la existencia de una tradición anterior a la composición del poema: Quae nunc in cartis scribuntur rite quadratus.

El_Obispo_Teodomiro_en_la_tumba_del_Apostol_Santiago_y_sus_dos_discipulos_600La predicación peninsular de Santiago no es una afirmación carente de raíces o traída por los pelos, como a menudo proponen los detractores de poco fuste, sino que se sostiene en diversas fuentes que circulaban en ese tiempo por Occidente. Aldhelmo podría estar influido por algún texto antiguo desconocido de origen bizantino que asentó en la costa meridional hispana, que pudo ser antecedente del Breviarium Apostolorum y del De Ortu et Obito Patrum de Isidoro de Sevilla, fuentes que sitúan a Santiago como evangelizador de Hispania. Lo hacen en las décadas finales del siglo VI y las iniciales del siglo VII, mucho antes de que el obispo Teidomiro de Iria, conocedor de las citas de Aldhelmo, Beda el Venerable y Beato de Lébana, protagonizara el descubrimiento de la tumba jacobea bajo la exuberante vegetación del bosque Libredón, que escondían unas ruinas romanas del siglo I, con un mausoleo funerario que custodiaba los retos del apóstol y sus discípulos.

Fuentes Consultadas

1.- Sancti Aldhelmi ex Abbate Malmesburiensi episcopi Schireburnensis Opera quae extant omnia e codicibus mss emendavit. 1844. Veneunt apud J. H. Parker. IX. Poema de Beatae Mariae et duodecim  opóstolis dedicatis. 118-128.

2.- Aldhelmo, Adhelmo o Adelmo, Abad de Malmesbury y Obispo de Sherbornsu relación con la tradición jacobea: 650-709. Casimiro Torres. Compostellanum 2018, Vol 28 nº 3-4, 1983, pp. 417 431.

3.- Julián Solana Pujalte. La Elisión en el primitivo verso anglolatino: Los Hexámetros de Aldhelmo. Habis, Nº 18-19, 1987-1988, págs. 187-200.

4.- Luis Iglesias Rábade. Peregrinos y Romeros de la Inglaterra Medieval. La romería popular. Cuadernos del CEMYR Nº 6, 1998 (97-124).

5.- Pedro Jesús Marcos. The Pylgtims Sea-Voyage and sea-sickness, Poema medieval dedicado a los peregrinos ingleses con rumbo a Compostela. Comentario y Traducción al español. EPOS, XVIIl (2002). págs. 343-367

6.- Aldhel de Malmesbury. Gran Enciclopedia del Camino de Santiago. Ediciones Bolanda. Santiago de Compostela, volumen nº 1, página 87.

7.- Gabriel Achutegi González. El Latín de Hibernia, Literatura Hispérica y Latinidad Insular entre los siglos VI-VIII. Julio de 2016. Aldhelmo de Malmesbury 32-34.

8.- Mar Llinares García y José Carlos Bermejo Barrera. El rey de Hispania, la señora Lupa y el Sepulcro del Apóstol Santiago. Estructura y Génesis de una Leyenda Hagiográfica. Boletín Aviense Nº 47 (enero-diciembre 2017), pp. 9-48.

 

Publicado en A - PREFACIO | Deja un comentario

52- Controversias entre Turismo y Peregrinación.

Logo OMTLa Organización Mundial del Turismo (OMT) formuló en 1985 como definición de TURISMO: “movimientos de personas con motivaciones básicamente culturales, tales como circuitos de estudios, circuitos culturales y de artes del espectáculo, viajes a festivales u otros eventos culturales, visitas a monumentos, viajes para estudiar la naturaleza, el folklore o el arte, así como peregrinaciones”. Vemos, por tanto, que la OMT incluye las peregrinaciones como una forma de turismo.

PEREGRINACIÓNPor su parte la Gran Enciclopedia del Camino de Santiago define la PEREGRINACIÓN como “Viaje de motivación básicamente religiosa que busca la trascendencia, a través del que se adquiere una determinada experiencia y en el que se ha de afrontar los peligros que se presentan en el camino”.

logo-congreso-iiPara no pocos autores Turismo y Peregrinación están estrechamente vinculados, y hay quienes piensan que la peregrinación es la forma más antigua de turismo y otros que entienden el turismo como metáfora de la peregrinación. En sintonía con la vinculación entre ambos ámbitos en los días  16, 17 y 18 de Julio de 2021 se celebró el “II Congreso Internacional: Las Rutas de Peregrinación como Impulsoras del Turismo Global” en Santiago de Compostela.

monasterio-santa-catalina del monte SinaiCiertamente cabe aceptar no pocas semejanzas, como el movimiento, la temporalidad, el cambio de ambiente, los nuevos conocimientos a través del aprendizaje y la cultura, aspectos que son compartidos por ambos ámbitos; incluso la experiencia de la trascendencia entendido como emoción suscitada por la contemplación de una obra de arte, un monumento o un paisaje espectacular, sobre todo si tienen connotaciones sagradas, como ocurre de modo significativo en las visitas al Monasterio de Santa Catalina del Monte Sinaí.

man-with-energyAlgunas peregrinaciones pueden llegar a convertirse en un mero “producto turístico” y el turismo cultural puede conllevar emociones características de las peregrinaciones. Turismo y peregrinación hacen uso indiferenciado de los espacios “sagrados” y los recursos turísticos, y peregrino y turista pueden hacer uso de medios de transporte y servicios comunes. Pero es necesario analizar las diferencias entre un ámbito y otro. El fin último de la peregrinación es la experiencia de lo sagrado, el encuentro del hombre con el misterio divino. El Turismo, no necesariamente exento de emociones y vivencias trascendentes, no tiene este propósito básico.

TurigrinoLa hospitalidad es quizá la diferencia más nítida, a cargo de hospitaleros, muchas veces voluntarios, constituyendo una de las claras diferencias entre un mundo y otro, y que genera espacios de solidaridad, compañerismo y sobriedad de medios, sentimientos colectivos que son verdadera esencia de la ruta jacobea. Algunos mantienen vivos signos de la espiritualidad cristiana, como ocurre en el albergue de Puente Fitero (Palencia), enclavado en un antiguo hospital del siglo XIII, que mantiene la tradición de lavar los pies al peregrino, y conviven en un medio sobrio, sin wifi ni tecnología moderna. Con significado más genérico, está muy extendido el dicho: “el turigrino exige, el peregrino agradece”. 

hospitalidad-el-camino-de-santiago-manuel-g-vicenteAunque pueda parecer una cuestión superflua, la alimentación puede decir mucho de la condición peregrina o turística del viajero. El donde, el cuándo, el que y el cómo, referido a la comida, puede hablarnos mucho acerca de si se trata de uno o de otro tipo: en la peregrinación suele ser una cuestión secundaria y cambiante, mientras que en el turismo suele ocupar una parcela más relevante y estable. Las comidas compartidas o comunitarias constituyen un momento muy típico y casi exclusivo de la peregrinación, e implican una convivencia solidaria que sintoniza mucho cola solidaridad y el espíritu peregrino, que son aspectos constantes y definitorios de la peregrinación, y particularmente la jacobea.

La diferencia puede ser clara en la actitud del viajero, ya sea turista o peregrino, pero aquí la diferencia a veces es más confusa, pues se puede ser turista de macuto en el Camino de Santiago o tener espíritu peregrino haciendo turismo. La banalización del viaje puede hacer de la cultura un producto de consumo lo que puede implicar una “profanación” del espacio sagrado, y esto es lo que marca más la diferencia entre el mero consumo turístico y el peregrinaje, un espacio liminal que separa lo sagrado de lo profano que entraña que la nueva experiencia sea mucho más que un mero desplazamiento a un lugar distinto al de residencia, transformándolo en una vivencia iniciática detrás de la cual emana una verdadera experiencia vital.

tierra-santa-completo-1-xotic-1

199515186Un elemento que complica más el análisis es la Fe, que siendo un elemento inalienable de la peregrinación como tradición milenaria, hoy abundan los caminantes que desvisten la peregrinación de su contexto devocional inherente al peregrino medieval y lo convierten en una experiencia vital iniciática, y hasta enfatizan en un origen pagano del Camino de Santiago, en contra incluso de los historiadores y medievalistas que definen nítidamente el origen histórico del camino de Santiago.

Mesa redonda 2Hacia comienzos de nuestro siglo XXI asistí a una reunión convocada por los gestores del entonces incipiente “Camino de Abraham” por países del Oriente Medio. Se convocó  en la sede de la OMT de Madrid, invitando expresamente a miembros significados de Asociaciones de Amigos del 59989_341801185951199_1600736764_nCamino de Santiago españolas para que, como buenos conocedores dela ruta jacobea, plantearan sugerencias e ideas que pudieran valer para el diseño del futuro Camino de Abraham. Acudí entonces como miembro de la Asociación Gallega de Amigos del Camino Santiago acompañando a José Antonio de la Riera que, en esa fecha, la presidía. En la presentación del acto el Secretario General de OMT planteó una equiparación entre Turismo y Peregrinación que no convenció mucho a los asistentes del mundo jacobeo y hasta generó cierta resistencia a la comparación. El Camino ya era un éxito internacional pero aún no había llegado la gran eclosión jacobea que ha metamorfoseado la peregrinación a Santiago en una masificación secularizadora del fenómeno. Entonces a las Asociaciones de peregrinos no gustó la idea de considerar la peregrinación una forma de turismo. Incluso entonces, y aún hoy, se manejaba gran-enciclopediael término “Turigrino” con cierto tono despectivo, incorporándose al argot jacobeo y definido en la Gran Enciclopedia del Camino de Santiago  (2010, tomo 18, p. 9) como “personas que realizan el Camino de Santiago sin ánimo de trascendencia y sin acabar de entender y aceptar los conceptos de hospitalidad, solidaridad, compañerismo y sobriedad, que son, para muchos peregrinos y hospitaleros, esencia de la ruta jacobea”.

Comité de expertosLa cosa ha cambiado mucho desde entonces y el debate sobre Turismo-Peregrinación aumenta cada vez más entre quienes caminan con inquietud de búsqueda y trascendencia y quienes viajan por disfrute, afán cultural o aventura. La explotación excesiva del Camino hasta la masificación de sus recursos, la invención de nuevas rutas y la secularización de sus principios originales, es considerado como un fenómeno que puede dar al traste con el éxito de la peregrinación jacobea y convertir el Camino de Santiago en una ruta turística promocionada por los tour operadores y empresas que organizan peregrinaciones para turistas. Todos tienen su derecho, sin duda, pero sería necesario un estudio de la situación y de los riesgos; el Comité Internacional de Expertos del Camino de Santiago tiene aquí un reto importante, porque las posturas se van radicalizando.

En el mundo intelectual, literario y periodístico, no solo no se llega a propuestas clarificadoras y mucho menos unánimes, sino que unos autores dicen una cosa y otros la contraria y sospecho que no habrá acuerdo posible. Ciertamente Peregrinación y Turismo son dos mundos que comparten cosas, y especialmente un Patrimonio común. Pero hay que mojarse en precisar uno y otro concepto claramente diferenciables, ya que turismo y peregrinaje, a pesar de las similitudes, en absoluto son conceptos equivalentes. Pero al mismo tiempo son espacios compatibles que conviven y comparten elementos comunes. Ayer y hoyEn vez de Turismo-Peregrinación, quizás sea mejor hablar de Turista y Peregrino, de los sentimientos y actitudes de uno y otro. Una mirada comparativa al pasado y al futuro, un cruce dialéctico entre quien se siente más próximo a la peregrinación milenaria y el peregrino tecnificado de hoy, nos puede dar una visión de la distancia que puede haber entre ellos.

En lo personal veo una controversia improductiva y ciega, un tanto visceral y mutuamente despectiva. Los que se consideran auténticos peregrinos, miran con desconsideración al mundo turístico como usurpadores del que consideran su terreno; y el que se acerca al Camino como mejor sabe, desde sus circunstancias personales o a través de intermediarios, encuentra rechazo y desprecio. Sería preferible el diálogo entre quienes comparten los mismos bienes patrimoniales, que necesitan a unos y a otros para su fines y su pervivencia sostenible.

Sin acabar de comprender esta ruptura irreconciliable, opto, en lo posible, por no contribuir en la polémica, y en lo personalsolana-3 no me afectan las discrepancias entre un mundo y otro, a veces manifiestamente enfrentados. Cuando hago un paréntesis en mi vida para caminar hasta la Ciudad del Apóstol me siento peregrino y procuro caminar en solitario. Otras veces me gusta salir al Camino con mi mujer que, por ciertos problemas de salud, no puede peregrinar. OIPEntonces soy turista que, junto a mi mujer, visito con más tiempo y atención ciudades y monumentos del Camino que no tuve tiempo de visitar con detalle; o simplemente admiramos un paisaje o monumento. Soy peregrino y soy turista, según los casos, generalmente una cosa u otra, aunque a veces soy ambas cosas y ambas formar de vivir me sientan bien. Mi VerdadNo deberían plantearse la una en detrimento de la otra como a menudo ocurre, y nadie debería arrogarse la verdad exclusiva. No existe la verdad absoluta, sino que anda muy repartida entre unos y otros, y cada cual custodia una parte de ella. Hace falta, en definitiva, más encuentro y diálogo. Ojalá que todo vuelva pronto a la normalidad, sin virus alienantes ni guerras necias que nos arrebatan la vida. Entonces seguiré disfrutando de ocasiones para ser peregrino o turista, o ambas cosas. Ultreia y que el Apóstol nos ayude.

Bibliografía consultada:

1.- Patrimonio, turismo cultural y peregrinación. Caminos para el encuentro. Rosa Méndez Fonte. El turismo en la sociedad contemporánea: diversificación, competitividad y desarrollo / Bienvenida Margarita Latiesa Rodríguez (ed. lit.), Antonio Álvarez-Sousa (ed. lit.), 2000, págs. 39-54

2.- ¿Nuevos caminos para el turismo cultural?. Greg Richards. Association for Tourism and Leisure Education (ATLAS). Observatorio Interarts, Barcelona. 2005

3.- La recuperación de la peregrinación jacobea; aportaciones al debate acerca de las relaciones entre turismo y peregrinación. Nieves Herrero Pérez. Teorías y prácticas emergentes en antropología de la religión / coord. por Mónica Cornejo Valle, Manuela Cantón Delgado, Ruy Llera Blanes, 2008, págs. 123-138

4.- Gran Enciclopedia del Camino de Santiago, Ediciones Bolanda, Santiago de Compostela, 2010. Dirección Manuel F. Rodríguez. Volumen 18, página 9. Volumen 13, página 209.

5.- Peregrinaciones y Turismo. El Camino de Santiago. José Leira López, Gustavo Rego Veiga, Manuela del Pilar Santos Pita. Universidade da Coruña. ROTUR/Revista de Ocio y Turismo. Coruña 2010 – Vol. 3 – pp. 39 – 48

6.- De la peregrinación al turismo: modelos en disputa. Lagunas Arias, David. Universidad de Sevilla. Departamento de Antropología Social 2011, Peregrinaciones de ayer y hoy: arqueología y antropología de las religiones, 27-52.

7.- Turismo religioso y espacios sagrados. Silvia Aulet, Karine Hakobyan. RITUR: Revista Iberoamericana de Turismo, Vol. 1, Nº. 1, 2011, págs. 63-82

8.- El vínculo turismo-peregrinación. Víctor Manuel Mora Torres; Rocío del Carmen Serrano Barquín; Maribel Osorio García. Universidad Autónoma del Estado (México). Estudios y perspectivas en turismo, Vol. 26, Nº. 1, 2017, págs. 86-106

9.- La desdiferenciación entre turismo y peregrinación; turiperegrinos en el camino interior portugués de Santiago de Compostela. Xerardo Pereiro. Antropologías en transformación: sentidos, compromisos y utopías / coord. por Teresa Vicente Rabanaque, Pepa García Hernandorena, Antonio Vizcaíno Estevan, 2017, págs. 1468-1482.

10.- Turismo y Peregrinación, Dos Caras de la misma moneda: El Camino Portugués Interior de Santiago de Compostela. Xerardo Pereiro. Cuadernos de Turismo, nº 43, 2019; pp. 407-434 Universidad de Murcia.

Publicado en A - PREFACIO | 3 comentarios

SEMINARIO DE ACOGIDA Y HOSPITALIDAD EN EL CAMINO DE SANTIAGO 4 – 5 JUNIO 2022

Adherido a la Fundación Acogida Cristiana en los Caminos (ACC) la Cofradía de Santiago Apóstol de Madrid, ante la necesidad de incrementar el número de hospitaleros que presten asistencia voluntaria en los albergues tradicionales de donativo, propone un seminario formativo en que concienciar y preparar a quienes desean realizar este servicio al peregrino y al Camino de Santiago, que se celebrará los días 4 y 5 de Junio de 2022.

Si estás interesado y deseas conocer sus detalles, puedes descargar en los enlaces adjuntos las Bases del Curso (objetivo, requerimientos, contenido, lugar de celebración, duración, fechas y horario, costo), y la ficha de solicitud inscripción.

Consulta tus dudas en el correo info@cofradiasantiago.org

Cofradía de Santiago Apóstol (Madrid) https://www.cofradiasantiago.org/

Publicado en A - PREFACIO | Deja un comentario

47- María Perez “la Balteira”

Uno1 de los más destacados personajes femeninos de la Edad Media en el ámbito galaico-portugués fue María Pérez “La Balteira”, renombrada soldadeira que, si ya era conocida en la corte de Fernando III, su belleza, arte y vida licenciosa brillaron sobre todo bajo el reinado de Alfonso X el Sabio. Las soldadeiras eran mujeres vinculadas a la Corte cuya labor era cantar y bailar, por lo que recibían un sueldo o paga dominaba soldada, término que da nombre a su función. En las ilustraciones del Cancionero de Ajuda aparecen algunas mujeres danzantes tocando las castañuelas o el pandero, en compañía del juglar tocando un instrumento de cuerda (guitarra o viola).

El conocimiento y las noticas sobre la Balteira nos llegan en buena medida a través de las cantigas de escarnio de algunos autores dCantigas de Escarnio e Maldizere la lírica galaico-portuguesa para los que se convertía en blanco de sus burlas, en que describen a una mujer prototipo de todas las transgresiones y desvíos que eran reprobados en la época: deslenguada, jugadora, tramposa, chismosa, alcahueta, cortesana y transmisora de enfermedades carnales, si bien solían enjuiciar con una doble moral, censurándolas en una dama de prestigio, pero que consentían y mencionaban el ella con divertimento tras el  que se intuía cierta complicidad. De María cantaron sus colegas juglares que poseía una gran belleza, que bailaba con gracia y que tocaba varios instrumentos, como la guitarra, la viola o el pandero. También cantaron que era viciosa y jugadora, que le gustaba andar entre soldados, frecuentar tabernas, acostarse con quien le apeteciera.

A-Balteira_optEntre los autores de esas cantigas de escarnio estaban nombre tan afamados como Pedro Amigo de Sevilha y Pedro Garcia de Ambroa, ambos de Betanzos, Pero da Ponte y el propio Alfonso X el Sabio, hasta un total de 10 de trovadores que compusieron un total de 15 cantigas que citan a María Balteita (Fernan Vello, Joan Baveza, Joan Vasquiz de Talaveira, Pero García Burgalés, Pero Mafaldo y Vasco Pérez Pardal). No obstante los datos biográficos deben valorarse con reserva al tratarse de texto literario en clave de sátira burlesca con intención de hacer reír a la gente, sin intención moralizante, desde  La visión el estatus masculino de la época, lleno de prejuicios machistas. Pero es destacado que la fama de esta mujer perdura durante siglos, lo que cabe traducir como un aire de libertad dentro de las rígidas reglas con las que el sistema patriarcal siempre ha marcado la vida, y descubren otra María Balteira, no la de la literatura que la subestima, sino otra que rehabilita y eleva a la categoría de heroína, una María Balteira representativa de un conjunto de mujeres atrevidas como eran las soldadeiras, sin olvidar que Galicia gozaba de fuerte tradición artística femenina no presente en otras latitudes.

TrovadoraComo era común en las soldadeiras, no se hace valoración de su arte, en línea con tiempos en que la mujer solo tenía como opciones el matrimonio o la vida religiosa. Excepcionalmente algunas mujeres optaban por ser soldadeiras para llevar una vida dedicada al divertimento musical a través de la danza y el acompañamiento en el contexto de una amoralidad marginal. Aunque no han llegado testimonios de sus dotes artísticas, ni en el baile, el canto o la música, sin embargo su valía se puede deducir de la fama alcanzada en la corte y las múltiples cantigas de escarnio a su persona, en la que ninguna hace burla de sus cualidades artísticas. María Pérez era además un caso singular, pues siendo noble y poseedora de bienes, eligió dedicarse a una profesión entonces considerada cercana a la prostitución. Además y según cita alguna cantiga, sabemos que participó en una cruzada, aunque no se sabe  con certeza si fue en 1248 o la iniciada en 1269 por Jaime I de Aragón, pero en todo caso acreditando su valía de mujer dinámica y andariega acompañando a las huestes del rey, compartiendo campamentos y María Balteira y Alfonso Xzozobras del combate, alegrando con su arte y gracias las duras jornadas de los guerreros. También de los textos medievales se infiere su relación con los moriscos de la familia Beni Escallola, caudillos de Málaga, Guadix y Comares que, apoyados por Alfonso X, se rebelaron contra el rey de Granada. Esto nos sugiere la tesis de que el Rey Sabio utilizaría a la soldadeira con fines políticos, por la especial cercanía que mantenía María Balteira con estos líderes. Es en esta época que María Balteira dice no creer en el poder excomulgador de Roma, afirmando por el contrario que solo La Meca podía absolver. La victoria se celebró con toda suerte de poemas conmemorativos que otorgaron notoria popularidad de la Balteira, que el rey recompensó con esplendidez.

SobradoAunque se conoce poco de su biografía y su trayectoria artística, nos llegan datos de interés a través de un documento firmado con el monasterio de Sobrado en 1257 y de cantigas de escarnio, siendo la soldadera más popular del siglo XIII y de las pocas cuyo nombre ha trascendido. Fue hija de Pedro Eanes de Guimaráns y Azenda Peláez, y nació en Armea (Coirós, provincia de La Coruña), donde tenía casa y heredó propiedades que posteriormente vendió al monasterio de Sobrado a cambio de unas rentas, protección y ser enterrada en el monasterio. Los últimos años de su vida los pudo pasar en su Armea natal, o en Salamanca, tal y como sostiene Ramón Menéndez Pidal, en unas casas propiedad de Pedro Amigo, las cuales donó al cabildo de la iglesia salmantina con la única condición de que María Pérez siguiera viviendo en ellas de por vida sin pagar por ello más de 25 maraveríes. Nada se sabe del lugar y la fecha de su muerte y entierro, aunque existe un diploma de 1257, citado por Martínez Salazar, en el que «Doña María Pérez entrega una rica herencia de su madre a los monjes cistercienses de Sobrado, a cambio de una renta vitalicia que cobrará en su casa de Armeá (A Coruña) Doña María debe servir al monasterio ‘además de familiar y amiga’, y a su muerte los monjes la llevarán a Sobrado en un ataúd cubierto de tres varas de oropel rojo, y le darán el luto a modo de familiar”, informa también Menéndez Pidal. Pero no se encuentra ninguna referencia sobre si, a lo largo de los años, fue cumplido o no con este mandato. Este documento también da cuenta del propósito de los Balteira de emprender una cruzada.

03-2No especifica el documento cuáles eran los servicios que la Balteira se comprometía a conceder a los frailes, pero los encantos e inclinaciones personales de doña María y el relajamiento de las costumbres monacales, invita a pensar que se trata de cierta prestación amatoria o derecho de pernada, servicio que el merino mayor de Galicia suprimió en 1347 “por mal e deshonestidad”. Aún esto, no son excluibles piadosas intenciones en el caso de la Balteira, en que se deduce una fe vibrante y vigorosa, como prueba su peregrinación a Tierra Santa como cruzada, que realizó en cumplimiento de un voto, alrededor de 1257, según propone Menéndez Pidal. Incluso sus colegas de juglaría comentaron con sarcasmo el fervor cristiano en la licenciosa soldadeira. Pero, al final de su vida, el temor al infierno le lleva a querer confesarse sin obtener otra razón de arrepentimiento que el de la edad: «Soy vieja, ay capellán», lamento que Menéndez Pidal atribuye a Balteira. Cuando, con el paso de los años, la Balteira sintió que las fuerzas y galas de la juventud la abandonaban se retiró a su Galicia natal. Seguramente se estableció no lejos de Sobrado, donde seguiría cobrando su renta anual.

Escucharemos «María Pérez, a nossa cruzada», cantiga de  Pero da Ponte, en excelente versión de Manseliña, con María Giménez  (voz y fídula).

Y finalmente la cantiga de escarnio «O que veer quiser» de Joán Vasques de Talavera, también en versión de Manseliña: María Giménez (voz y fídula réplica del Pórtico de la Gloria) y Tin Novio (laúd medieval réplica del Pórtico de la Gloria).

Obras Consultadas

  1. Carlos Alvar Ezquerra. La cruzada de Jaén y la poesía gallego-portuguesa. Actas del I Congreso de la Asociación Hispánica de Literatura Medieval, Santiago de Compostela 1985 / coord. por Vicenç Beltran, 1988, págs. 139-144
  2. Luis Seoane. A soldadeira (Teatro). Ediciós do Castro 1996.
  3. Teresa López. María Balteira, señora do tempo pasado. Cinguidos por unha arela común: homenaxe ó profesor Xesús Alonso Montero / coord. por Rosario Álvarez Blanco, Dolores Vilavedra Fernández, Vol. 2, 1999, págs. 795-811.
  4. Marica Campo. María Pérez, a Balteira, unha vida imprecisa entre a historia, a literatura e a lenda. 2007. http://culturagalega.gal/album/detalle.php?id=97
  5. María Campo. Confusión e morte de María Balteira. Baía Edicións A Coruña. S.L. 2010.
  6. Luis Alonso Tejada. Amanuense, Biblioteca Gonzalo de Berceo. 2013.
  7. Miguel García Vega. La trobairitz y la soldadera. 2013. https://es.paperblog.com/la-trobairitz-y-la-soldadera-2141884/
  8. Manuel Romay López. María Balteira a soldadeira máis fermosa da corte do rei sabio. Diputación a Coruña, 2013.
  9. Joaquim Ventura Ruiz. A verdadeira cruzada de María Pérez «Balteira». Estudios de literatura medieval en la Península Ibérica / coord. por Carlos Alvar Ezquerra, 2015, págs. 1167-1182.
  10. Joaquim Ventura. O Contrato de María Pérez Balteira con Sobrado. Grial: revista galega de cultura, Vol. 55, Nº. 215, 2017, págs. 135-141.
  11. Iván Fernández Amil. María Pérez la Balteira, la gallega que conquistó Jerusalén y la Corte de Alfonso X. 22/11/2020. Quincemil. Cultura. Historias de la Historia. https://www.elespanol.com/quincemil/articulos/cultura/maria-perez-la-balteira-la-gallega-que-conquisto-jerusalen-y-la-corte-de-alfonso-x
  12. María López Villarquide. La Juglaresa. Editorial: Espasa. 2021
Publicado en A - PREFACIO | Deja un comentario

46- Ofelia Rey Castelao y “Los Mitos del Apóstol Santiago”

LosmitosdelapostolLa obra de Ofelia Rey Castelao, catedrática de Historia Moderna (USC), titulada “Los Mitos del Apóstol Santiago”, que se autopresenta eufemísticamente como obra que no pretende provocar sino construir un laberinto mítico en torno al apóstol Santiago, es un rechazo de la Tradición Jacobea: el fenómeno iniciado en Iria y desarrollado en Compostela es un engaño milenario sustentado en una cadena de falsedades. Por extensión es también una negación de los fundamento de la peregrinación a través del Camino de Santiago. Se trata de la adjudicación secuencial de una serie de adjetivos interpretativos sobre la figura del Santiago Apóstol.

BaronioNada más empezar la obra inventa los dos primeros mitos: el bibliográfico y el intocable. Lejos de sus afirmaciones, la bibliografía de los últimos tiempos no solo admite crítica sino que cuestiona sin reserva y construyen teorías contrarias. Lo jacobeo ha sido muy analizado y la autocrítica más severa surge ya con el cardenal Baronio en el siglo XVI  en los “Annales Ecclesiatici”. Ya Guerra Campos elaboró un amplio listado de obras y autores que estudian la Tradición Jacobea y hasta refiere las obras que valoran favorable o desfavorablemente la cuestión. Lo jacobeo ha sido, en definitiva, muy analizado y cuestionado, no tiene nada de intocable, sino ampliamente analizado y más bien manoseado.

De Ortu et Obitu PatrumEn el  capítulo epicentro del mito la autora prejuzga lo jacobeo como montaje eclesiástico. Dice que se sabe poco de Santiago, lo que es algo genérico en los personajes antiguos. La autora acepta la superada hipótesis del silencio y asume el tópico de la interpolación en la obra de San Isidoro “De Ortu et óbitu patrum” cuando hoy se acepta que la obra no fue interpolada sino que es de paternidad isidoriana; viendo en la reedición del Adopcionismo de Elipando la conveniencia asturiana de marcar distancias con Toledo, dibuja a Beato de Liébana como transmisor del engaño. Recrea la aparición del sepulcro como un acto conveniente y oportuno, fruto de la revelación fraudulenta, sin citar que un siglo antes del descubrimiento de la tumba jacobea autores como Aldhelmo de Malmesbury y Beda el Venerable, inspirados en el Breviarium Apostolorum, ya hablan de la predicación decarte-britonnia Santiago en Hispania, y señalan que sus restos fueron enterrados en sus últimos límites frente al mar británico, que baña las costas de la Britonia lucense (San Martín de Mondoñedo) que la autora lleva erróneamente a la Bretaña Francesa. Habla de compadreo entre Teodomiro y Alfonso II, aunque la arqueología acredita culto sepulcral en el mausoleo romano del s. I. La Tradición Jacobea es cuestionable, sin duda, pero la autora no cuestiona, sino que prejuzga falsedad y engaño, y se alinea en la postura de quienes solo ven complot histórico, y la oportunidad de unas reliquias de primer orden son motivo para que se alineen en un bando monjes, prelados, políticos, reyes, militares, peregrinos de toda condición, y los documentos de distintos momentos históricos, sean interesados, falsos, equivocados, o manipulados. Y todos coordinan una mentira a lo largo de los siglos transmitiéndose consignas que encubran el montaje sin resquicios, indetectable a la arqueología y a la Historia, sin que hoy día sea posible desmentir la Tradición Jacobea, ni siquiera con la aportación de su desglose de los mitos del Apóstol.

20680718379_596bb39347Inventa el mito oscilante desde el brillante argumento de que la política monárquica no fue homogénea a lo largo de la historia. Desde su afán fragmentador de lo jacobeo, todo es fruto de componendas políticas. Los intereses políticos siempre han sido una constante en la Historia de todos los tiempos, más aún en una España lejos de estar unificada. Pero la perspicacia de la autora detecta falta de homogeneidad monárquica cuando habla de un espacio histórico que abarca desde Alfonso II en el siglo IX hasta Felipe V en el siglo XVIII.

pensamiento-confuso-del-carácter-del-cerebro-66733872En la actitud de los Papas descubre un mito confuso. Lo cierto es que no hay nada de mito en el complejo proceso de tres siglos de llevar la sede oficial de Iria a una Compostela, inexistente antes del hallazgo sepulcral hasta llegar a sede metropolitana y  objetivo de peregrinación de la Europa cristiana.

Recrea luego un mito político a partir de lo que es más bien es una cuestión militar. Santiago se convierte en emblema y arenga de tropas, dentro del extenso proceso de siglos, en donde no es el primero ni el único personaje con pedigrí de matamoros; el reino de León invoca a Isidoro de Sevilla, mientras los castellanos invocan a San Millán de la Cogolla, según tradición previa al descubrimiento del sepulcro; cada ejército tiene su patrono al que rinde tributo en forma de Voto, entonces fórmula común en forma de ofrenda, adoptada por una colectividad como un compromiso adquirido por juramento o pacto que implicaba una obligación de cumplimiento. Santiago se impone en ese terreno a finales del siglo XIV, cuando la tradición tenía más de cinco siglos de trayectoria, con una Reconquista muy avanzada, dando pie a una España cuyas guerras encuentran en el apóstol Santiago un estandarte adecuado por razones militares. Aun así, en el s. XVII San Millán vuelve a ser proclamado Patrón de Castilla y co-patrono de España. Invocar el mito del matamoros como montaje pro-reconquista es una ilusión que dio mucho al patrimonio artístico pero que nada tenía que ver con las raíces medievales de la Tradición Jacobea.         Sin título

RSanta Teresa fue propuesta co-patrona para apoyar su canonización y potenciar sus méritos, pero no para descabalgar a Santiago. El debate abierto lleva a valorar los méritos de una y los desméritos del otro, las apologías de la labor misionera de una y la belicosidad del otro, lucha por la primacía que nunca fue propuesta como cambio de patrono. Como resultado se restituyó a Santiago como patrón único y en desagravio Felipe IV instituyó la Ofrenda Nacional. Pero la autora no pierde ocasión de inventar el mito en entredicho.

En contra de tratados como los de Huidobro o Vázquez de Parga, Ofelia Rey Castelao en las masivas peregrinaciones medievales no ve diferencia entre peregrino y viajero, y cuestiona la peregrinación como fenómeno relevante. No había registro de peregrinos, cierto, como no los había de nada, pues los hábitos de registrar no existían aún, no es desmérito eclesiástico sino carencia de la época… pero la autora percibe deficiencias de ayer con criterios de hoy. La Historia de las Peregrinaciones acredita que el medievo fue época de esplendor y que el modernismo tuvo sus oscilaciones lógicas, pero siempre estuvo muy presente. Pero la autora, en su línea, crea mitos a conveniencia.

OIP

Logos_itinerante-01-768x149Construye a continuación un mito itinerante, donde la autora devalúa la llegada del peregrino a Santiago precisamente en su fase de apogeo (S. XII). Argumenta para ello el sistema feudal, el crecimiento demográfico y económico, la estabilidad política, las nuevas inquietudes religiosas, y el despliegue propagandístico de Gelmírez, que parece más bien una valoración peyorativa de la labor del primer arzobispo compostelano. Según la autora, en la creación de hospitales no se pensaba en el peregrino sino en transeúntes, y las exenciones de tributos y la protección jurídica tampoco estaban destinadas a ellos. El reclamo popular de protección se denunció ya en el Liber Sancti Iacobi (S. XII), traduciendo el abuso hacia el peregrino y su necesaria protección, pero Ofelia Rey Castelao propone con desparpajo que las medidas eran destinadas a la población itinerante.

Tesoro_de_la_lengua_castellana_Covarrubias_1611Más mitos saca de la chistera, y ahora toca el mito ingenuo, capítulo con mucho de interpretación e infravaloración. Según la autora el gran contingente de supuestos peregrinos era a expensas de desertores, buhoneros, trajineros, vividores, vagos, vagabundos, mendigos, maleantes, defraudadores del fisco, traidores… El Camino parece que llamaba sobre todo a gentes de crédito sospechoso o de manifiesto mal vivir. Ciertamente había gente así para obtener favores y beneficios destinados a los verdaderos peregrinos que componían el cuerpo de caminantes. Ya Sebastián de Covarrubias Orozco en su “Tesoro de la lengua castellana” de 1611, define este tipo de sujeto con el término gallofo. Peo la perspicacia de la autora no alcanza a visualizar a los peregrinos a los que se buscaba proteger con medidas jurídicas, acreditaciones, salvoconductos, que obligase a los falsos peregrinos a ser eliminados de los caminos de peregrinación. Entre los siglos XV al XX para Rey Castelao los que peregrinaban eran diplomáticos, militares, eclesiásticos, médicos, patricios, comerciantes y mercaderes, sosteniendo, contrariamente a como lo hace Robert Plötz, que no había culto arraigado sino que ésta era la población representativa de los viajeros a Compostela, cuya motivación era salir de su tierra, vivir aventura, conocer lugares, y de paso obtener alguna indulgencia. Ir a Compostela era lo de menos. Una generalización unilateral tan tendenciosa que creo obligado el término «inaceptable».  

En el mito asistencial, argumenta que los hospitales y centros de asistencia atendían a todo tipo de enfermos locales, extranjeros o transeúntes, sin saberse ni valorarse, según Ofelia Rey, si eran o no peregrinos. Afirma incluso que la asistencia fue un reclamo impulsor de las peregrinaciones, que las cofradías eran asociaciones ajenas al camino y a la peregrinación, sin nada que ver con el culto jacobeo; que los hospitales no estaban en zonas de paso hacia Compostela, que los monasterios pasan de dar la sopa boba a los peregrinos a dar una asistencia descuidada, y que todo eran interpretaciones propagandísticas… Caso omiso de la autora al Códice la Pretiosa, de la Colegiata de Sª Mª de Roncesvalles, emblemático hospital que ya en el siglo XIII ensalza los valores y calidades de un hospital medieval expresamente levantado en el Camino de Santiago para la asistencia a los peregrinos que afrontaban las duras exigencias de la travesía pirenaica. O el antique-pilgrim-hospital-san-juan-de-acre-spain-spanje-provincie-autonome-regio-la-rioja-plaats-gemeente-dorp-navarrete-stilleven-38307164Hospital de peregrinos de San Juan de Acre, institución​ fundado en 1185 expresamente como institución para la recepción de peregrinos en el camino hacia Santiago de Compostela, representando en su día la frontera entre la zona cristiana y musulmana. Lamentable capítulo en que la autora se contradice y niega una de las esencias básicas de la peregrinación. Le sobra incomprensión de lo que es el Hecho Jacobeo, desde luego en época medieval, pero también en el modernismo, que es su ámbito histórico.

OIP (1)En el mito desconcertante del final del camino de un peregrino confuso y manipulado, plantea la temática de la confusión de los Santiagos, el fraude en la autenticidad de los restos, el overbooking europeo de reliquias jacobeas en donde convierte en ciertos o falsos los argumentos según criterio personal e interpretativo, y narrando algunos pasajes con imprecisión unas veces, y con datos erróneos otras que, muy lejos de aclarar nada, reflejan el propósito personal de desmerecer la Tradición Jacobea y la peregrinación compostelana.

locus-sancti-iacobi-s-xEn el mito universalCAMPAÑAS_DE_ALMAZOR, según la autora, Iria-Compostela no fue apenas ataca por los vikingos, aunque muriera en esas contiendas multitud de irienses y compostelanos y su Obispo Sisnado; ni fue objeto de atención de las razias musulmanas. La cierto es que Compostela se vio en la  necesidad de levantar una defensa estratégica desde su fundación  y sobre todo por iniciativa de sus obispos Cresconio y Sisnando II, que luego perfeccionó Diego Gelmírez con una flota naval y estrategia de fortalezas y puestos de defensa y vigilancia creadas para prevenir los ataques sarracenos y normandos. Y el ataque de Almanzor para desprestigiar al mundo cristiano ante el prestigio de las populares peregrinaciones a la tumba del Apóstol Santiago parece que fue una anécdota histórica omisible. Según la autora Compostela hubiera crecido igual sin lo jacobeo; su crecimiento fue fruto del comercio y el consumo, especialmente de productos de lujo. El desarrollo urbano de Compostela se pinta como puramente mercantil ajeno a las peregrinaciones. La visión histórica que plantea este capítulo es reduccionista y unidireccional, incluso en el intervalo modernista. Cuanta inventiva y manipulación veo en este capítulo.

Catedral RománicaLa casa del mito, la catedral, según la autora, fue de construcción lenta, lo que por un lado era un tanto común en todas las catedrales europeas. Pero el caso de la fase de construcción románica de la catedral compostelana fue singularmente ágil, acorde con el afán constructivo del obispo Gelmírez, pues inicia en 1075 y finaliza en sus fundamentos en 1122; a pesar de interrupciones, revueltas, intrigas e incendios, tardó 47 años en completarse, tiempo singularmente breve en este tipo de construcciones. Luego vinieron añadidos, ampliaciones y reformas propias de toda catedral durante siglos posteriores. Incluso el Pórtico de la Gloria, joya del románico, es posterior al primer proyecto. Hay en la obra de Rey Castelao contradicción al afirmar que Compostela carecía de patrimonio importante, pasando pocas líneas después a mencionar la magnificencia del edificio, las piezas artísticas de su tesoro, el esplendor del culto y la opulencia de su clero, pasando de nuevo a la escasez de recursos. La farragosa presentación de datos y cifras es la situación común  de los grandes templos españoles y europeos, con oscilaciones entre ingresos y gastos que obligaba a buscar donaciones o préstamos. Nada hay de mito en ello, sino que era la norma.

Voto y ClavijoEn el mito contante y sonante204326428_tcimg_F2096CEA la autora viene a descubrir la pólvora. Don Dinero siempre fue poderoso caballero. El Voto de Santiago fue una renta eclesiástica de origen medieval ligada al patronato apostólico, que afectó durante siglos a la Corona de Castilla y Norte de Portugal. Consistía en el pago anual a la Catedral de Santiago de una medida de cereales y vino de labradores con un mínimo equipamiento agrícola, lo que en la época constituía una cuota muy asequible. El falso Diploma de los votos fue un supuesto privilegio real de Ramiro I en el 834 tras la batalla de Clavijo y la intervención milagrosa de Santiago queriendo emular el Voto Leonés con su protector particular San Isidoro, matamoros también. Según Francisco Singul, el propósito de la falsificación, no fue la motivación económica, sino fijar un amplio territorio al arzobispado de Santiago en contra de las aspiraciones de Toledo y Braga. No apremiaba la cuestión financiera en una época sobrada de donaciones de reyes, nobles y peregrinos, y el pago fue largo tiempo voluntario, y además compartido con otras sedes gallegas. La cosa cambió mucho después, cuando la renta incluyó territorios reconquistados; entonces los recursos de Santiago mejoraron ostensiblemente hasta la derogación del voto en 1834. El voto generó ciertamente conflictos y litigios que acababan en concordias, sentencias favorables o contrarias. Considera Ofelia Rey, en este tema en que es destacada y experta conocedora, que la percepción del Voto constituyó, la base económica de las instituciones jacobeas lo que no fue en absoluto cierto en la Edad Media, y aunque llegó a serlo en parte de la Edad Moderna, la autora lo sobredimensiona ya que otros ingresos procedían de otras fuentes, rentas y donaciones, incluidas las peregrinaciones, que no sufrieron la supuesta decadencia que la autora afirma.

103477

En la conferencia que Ofelia Rey dio en Fundación Juan March, 21-Enero-2020 con el mismo título que su libro, en el ciclo de conferencias sobre el Camino de Santiago, enfatizó en otro fraude, los Años Santos. Al modo de los Años Santos Romanos (cada 25 años), era extendida tradición la llegada de peregrinos a Compostela en los años en que la fiesta de Santiago caía en domingo, contrastada por la afluencia de barcos de peregrinos británicos en esos años. Ya había claros indicios de los privilegios parales a Compostela desde el siglo XII. Después, el salvoconducto a los peregrinos de Juan II de Castilla en 1434, y el respaldo oficial del papa Sixto V en 1484 de la celebración de los años santos, dejaba asentada y refrendada por Roma una tradición que venía de mucho antes. Pero la tradición terminó por no bastar, y era necesario un documento papal para perpetuar la memoria del jubileo. Miembros del alto clero compostelano, para reafirmar las indulgencias de Calixto II y Alejandro III en el s. XII, y ante la frustración de la falta de documento oficial que las certificara, idearon la confección de un documento falso en su factura, pero que venía a convertir una situación de hecho en otra de derecho. La falsificación que la autora señala, Topografas-culturales-del-Camino-de-Santiago-Kulturellesiendo cierta, no eliminó ni la fuerza de la tradición precedente, ni malogró el apoyo papal a las celebraciones periódicas, lo que hubiera ocurrido si se hubiera tratado de un burdo fraude, ni se generó crisis de peregrinaciones en el modernismo, pues como concluye Javier Gómez Montero en “Topografías culturales del Camino de Santiago” de 2016, “las peregrinaciones a Santiago durante la Edad Moderna, lejos de iniciar su etapa de cadencia definitiva, atravesaron un momento positivo, con años en que sin duda se igualaron –sino lo superaron- los periodos de prosperidad de la etapa medieval.” El planteamiento de la absoluta decadencia que plantea Ofelia Rey es un tópico que no puede aceptarse como válido.

introduccin-a-la-historia-del-siglo-xix-en-espaa-1-728El Final del Mito que la autora proclama como momento en que todo se derrumba, nunca constituyó tal final. Hubo una severa crisis jacobea desde finales del XVIII hasta finales del XIX, pero un mito es otra cosa. La crisis no solo fue eclesiástica sino de toda la sociedad europea, con significada repercusión multifactorial en la península: Revolución Francesa, Guerras Napoleónicas de independencia española, supresión del voto de Santiago (1834), desamortizaciones de Mendizábal (1835) y Madoz (1855) desarticulando la infraestructura asistencial al peregrino, guerras carlistas, y pérdida de prestigio de la peregrinación y del peregrino, que la Ilustración y la burguesía liberal ven como mendigo, pícaro, vagabundo, individuo que, en suma, atenta contra la visión económica liberal. Pero la autora magnifica la abolición del voto y amplifica un escenario de contraste entre la miseria de labradores y la opulencia de canónigos, poco menos que sugiriendo un marco “robinhoonesco”. 

Resurrección MitoEl mito no resucita, como cita la autora, acaso despierta del letargo, pero Ofelia Rey quiere ver de nuevo fraude y engaño en las excavaciones que promueve el cardenal Payá (1878) y dirige Antonio López Ferreiro, y omite el largo proceso, compostelano primero y romano después, que rápidamente la autora hace concluir en La Bula Deus Omnipotens de León XIII (1884) seis años después, reconociendo auténticos los restos de la catedral. La autora cuela graves errores y omisiones, como decir que los restos apostólicos estaban dispersos en varios espacios de la catedral, o no mencionar el valor de la reliquia de Pistoia que, acreditadamente, Gelmírez donó a Pistoia (Italia), un fragmento de la apófisis mastoide derecha, justamente la que faltaba a uno de los cráneos compostelanos, determinante en la época.

Veo en el libro de Ofelia Rey un desmesurado e injustificado propósito de minusvalorar lo jacobeo en su dimensión europea. Hace uso torticero y descontextualizado de la mayoría de las fuentes, y más que labor histórica parece manipular, llegando a contradecirse a sí misma, diciendo una cosa y la contraria.

Xacobeo 93Hecho Jacobeo y Camino de peregrinación están en la cultura europea. Su “certeza histórica” es su renacida vitalidad surgida de sus huellas por Europa. ¿Renació de la nada?. El Xacobeo 93 nació para dar respuesta a la demanda de miles de peregrinos que llegaban por el Camino Francés cada año, antes del gran desarrollo de infraestructura específica… luego vino la red pública de albergues, las obras de mejora de la ruta, etc. La eclosión que siguió no fue fruto de engaño, sino un fenómeno que tiene sus raíces en la Historia, que ha llegado en toda Europa a identificar y señalizar 82.000 km de sendas jacobeas como expresión de la Declaración de Primer Itinerario Cultural Europeo de 1983 y Patrimonio de la Humanidad en 1993, 1998 y 2004, y Premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 2015, distinciones que expresaban el deseo auténtico de peregrinar hasta la ciudad del Apóstol a lo largo de la historia, y ahí no hay nada de mito ni falsedad.Resurgir

escanear0089

Camino que Vence el TiempoNo creo aceptable que todo el fenómeno jacobeo sea una manipulación histórica de la Iglesia compostelana y los propagandistas. Pese al rigor de partida de los estudios de Ofelia Rey Castelao, veo sus valoraciones tendenciosas y los mitos que propone son una tergiversación de datos y una hipótesis arbitraria y parcial que sintoniza con la escuela francesa de los Annales, corriente francesa que plantea aspectos de la historia que no buscan describir, sino interpretar desde sus propios conceptos y subjetividad. Falta en la autora todo intento de aproximación y comprensión a la cosmovisión medieval que dio lugar a la peregrinación a Santiago, como expone Francisco Singul en su obra “Camino que vence el tiempo”, libro acertadamente constructivo y descriptivo del Hecho Jacobeo a través de los siglos

Obras Consultadas:

1.- Ofelia Rey Castelao. Los Mitos del Apóstol Santiago. Nigratrea, Consorcio de Santiago, 2006.

2.- Ofelia Rey Castelao. Patronos e identidades en la Monarquía Hispánica en el período de la disputa del patronato de Santiago (1618-1630). Hispania, 2020, vol. LXXX, n.º 266, págs. 783-816.

3.- Ofelia Rey Castelao. Teresa, patrona de España. Hispania sacra, Vol. 67, Nº 136, 2015, págs. 531-573

4.- José Guerra Campos. Bibliografía (1950-1969), veinte años de estudios jacobeos. Compostellanum: Archidiócesis de Santiago de Compostela, Vol. 16, 1971, págs. 575-736.

5.- José Guerra Campos. Exploraciones arqueológicas en torno al sepulcro del Apóstol Santiago. Santiago de Compostela: Cabildo de la Catedral.

6.- José Guerra Campos. La Cuestión Jacobea en el siglo XX. Editado por Juan José Cebrián Franco en el Instituto Teológico Compostelano 2004.

7.- Juan José Cebrián Franco. Obispos de Iria y Arzobispos de Santiago de Compostela. Instituto Teológico Compostelano 1997.

8.- Robert Plötz. El Camino de Santiago: puente histórico de comunicación entre las naciones europeas y signo de la nueva Europa: actas del VII Congreso Internacional de Asociaciones Jacobeas, 2006, págs. 35-54

9.- Luciano Huidobro y Serna. Las Peregrinaciones Jacobeas. Tomos I, II y III. Madrid 1950.

10.- Luis Vázquez de Parga. Las Peregrinaciones a Santiago de Compostela. CSIC. Tomos I, II y III. Madrid 1948.

11.- Carlos García Costoya. El Misterio del apóstol Santiago, Mito y realidad del enigma jacobeo. Plaza y Janés. 2004

12.- Javier Gómez Montero. Topografías culturales del Camino de Santiago, Kulturelle Topographien des Jakobs. Edición Peter Lang, 2016

13.- Francisco Singul – Camino que vence al tiempo. Ediciones Europa. Madrid 2020.

Publicado en A - PREFACIO | 1 Comentario

9- Milagro Eucarístico de “O Cebreiro”

Es habitual ver asociadas la alegoría del Santo Grial con el Milagro Eucarístico del cáliz de O Cebreiro. Aunque asociados por una concepción mística que reside en su elemento común, el Cáliz o Grial donde se realiza la transustanciación eucarística, hay sin embargo una diferencia sustancial que las hace realmente leyendas diferentes. El Santo Grial o, simplemente, Grial, es el vaso con pie o copa usada por Jesucristo en la Última Cena, la copa donde Cristo celebró la primera eucaristía como compromiso de permanencia entre los hombres. Se trataría, por tanto de un recipiente contemporáneo a Cristo. El relato procede de la obra de Robert de Boron “Joseph d’Arimathie”, publicada en el siglo XII, sobre la conocida leyenda medieval relacionada con las del Ciclo Artúrico, el Rey Artur y los Caballeros de la Tabla Redonda, que vagaban en busca del Santo Grial. Entre los antecedentes más importantes están los relatos medievales escritos por Cretién de Troyes, del que se dice que el primer novelista de Francia (s. XII) y considerado el padre de la novela occidental, y Wolfram de Eschenbach, el más grande de los poetas épicos alemán de la Edad Media (s. XII-XIII).

Aunque diversos autores mantienen una conexión entre ambos misterios, el del Santo Grial y el del milagro eucarístico de O Cebreiro, y por tanto conciben ambos misterios como referentes a un único y mismo cáliz, si analizamos con propiedad hay que concluir que se habla de cálices distintos. Los diferentes textos que relatan el Milagro de O Cebreiro hablan de un hecho acaecido hacia el 1300, y no se define expresamente como un cáliz de los tiempos de Cristo, sino un cáliz medieval en que se celebraba la eucaristía en la aldea gallega de O Cebreiro, en los montes de entrada a Galicia, a 1293 metros de altitud, primera población gallega a la entrada del Camino Francés en su territorio. Así cabe entenderse además por tratarse de un cáliz acompañado de una patena que revela su expresa función para la celebración de la Santa Misa, piezas catalogadas ambas como románicas del s. XII, por tanto contemporáneas al relato, con las inscripciones: Hoc sacratur quo cuntis vita parabatur; In nomine nostri christi et beate Marie Virgine. De la misma época es también la Virgen sedente con el Niño en las rodillas, restaurada en el s. XX, y de quien la tradición afirma inclinó su cabeza para poder observar el Santo Milagro.

La fecha de la creación de este santuario, antaño asociados a monasterio y hospedería, se remonta al año 836, en un modesto lugar que culminaba el ascenso montañoso y que antes de su fundación posiblemente era una aldea dedicada al pastoreo, y en el que aún se puede visitar alguna de sus pallozas, muestra de construcciones prerrománicas que usaron nuestros antepasados como vivienda y que ahora nos muestra un Museo Etnográfico.

El Rey Alfonso VI, simpatizante de la Orden Benedictina de Cluny, decide poner en manos de esta orden los principales lugares de la ruta jacobea. Así se fundó el santuario de Santa María a Real, situada en O Cebreiro, en pleno Camino Francés, en la entrada de Galicia. Se trata de una construcción prerrománica, del siglo IX, que a pesar de las diversas reformas, conserva su configuración prerrománica, con tres sencillas naves de ábsides rectangulares y una torre, presidida en su presbiterio por la imagen de un Cristo Gótico. El primer hospital se construyó en el 836 por los benedictinos de Cluny, pero será en 1072 cuando adquiere una mayor relevancia al pasar a las manos de los monjes franceses de Aurillac, y en el siglo XIV alcanzará fama mundial con el Milagro Eucarístico. El monasterio fue abandonado en 1858 por la desamortización de Mendizábal. La Iglesia fue restaurada en 1962.

El relato del milagro, del que se conservan distintas versiones, cuenta que en un día de invierno hacia el año 1300 en el que nevaba abundantemente, un vecino de Barxamaior, a varios kilómetros de O Cebreiro, el devoto labriego Juan Santín, que siempre asistía a misa en la iglesia que los monjes benedictinos tenían junto al hospital de peregrinos, se dirigió como era su costumbre al Monasterio de Cebreiro para oír misa, sin importarle el tiempo tan adverso que hacía y el difícil camino de subida. En tal día de gran temporal de frío y nieves, y después de no pocas fatigas por fin llegó al templo, cansado y empapado, sin apenas aliento. Un sacerdote benedictino que no esperaba que en un día tan desapacible fuera alguien a Misa, menosprecia el sacrificio del campesino y le dice que una Misa no merece tanto esfuerzo para ver un poco de pan y vino. Había llegado el labriego con la misa comenzada, y al llegar el momento de la Consagración, el sacerdote presencia cómo la Hostia consagrada se convierte de inmediato en verdadera carne sensible a la vista, y el cáliz con el vino en sangre que llega a teñir los corporales. El sacerdote, sorprendido, cae en la cuenta de su falta de fe y exclama al estilo de Santo Tomás: «¡Señor mío y Dios mío!». Se conservan los mausoleos donde están enterrados los protagonistas del milagro, que encierra la doble moraleja de valorar el enorme esfuerzo del labriego para asistir al milagro de la misa, al mismo tiempo que alecciona y afianza en la fe al sacerdote y a de todos los hombres, pues la noticia del milagro se propagó por Europa.

Milagro O Cebreiro

Cuenta la tradición local que la imagen románica de la Virgen adelantó su cabeza para contemplar el portento. El milagro de O Cebreiro fue conocido también por los Reyes Católicos que peregrinaron a Santiago de Compostela en 1486 y donaron un fanal en campana cristal para proteger cáliz y patena, y unas redomas de plata como relicario para la conservación de las reliquias del milagro que, junto con el cáliz, se exponen en la propia iglesia. La tradición popular recoge que la reina Isabel quiso llevarse con ella las reliquias de O Cebreiro, y llegando al sitio de Pereje, a unos 20 km del Cebreiro, cuenta la historia que los caballos se detuvieron sin querer continuar. La comitiva que acompañaba a la reina decidió dejar libres a los caballos, que volvieron a las puertas de la iglesia de Santa María do Cebreiro, ante lo cual la reina Isabel desistió de llevarse las reliquias y que permanecieran en O Cebreiro. La implicación de los Reyes Católicos influyo en el desarrollo del lugar y el santuario recibió varios privilegios papales y reales, siendo restaurada la posada y el hospital, y pasando de  depender de una orden francesa a volverse dependiente de la orden de Valladolid.

Virgen y Cáliz del Milagro

Se dice que los peregrinos alemanes divulgaron el milagro de O Cebreiro, y Don Elías Valiña, quien fuera el párroco de O Cebreiro y estudioso del tema, señaló que “para muchos autores, el Cebrero con su milagro ha proporcionado el tema a Wagner para la composición del Parsifal, drama musical estrenado en 1882. Así, el famoso país de Parsifal es Galicia; el templo indestructible sito en la montaña es el santuario del Cebrero; y el Grial misterioso, el cáliz del Cebrero.

Parsifal 2

Tanta repercusión social tuvo el Cáliz de dio cobijo al milagro que pasó a ser un símbolo de Galicia y forma parte de su escudo.

415afc6885d3590a55ca0d901f5ae01b

Obras Consultadas.

1.- Yepes, Fr. A., Corónica General de la Orden de San Benito, tomo IV, 1613, fol 63 r – 64v.

2.- Vázquez de Parga, Luis. Las peregrinaciones a Santiago de Compostela (1948-1949), Tomo II, Cap. XV Del Cebrero a Portomarín, pp. 313-320.

3.- Juan G. Atienza, Leyendas del Camino de Santiago. Editorial EDAF 1998, pp. 219-225

4.- Gran Enciclopedia del Camino de Santiago, 2010, Volumen V, pp. 28-30.

5.- Mario Martín Botero G.  El nacimiento del Grial en el Joseph d’Arimathie de Robert de Boron. Volumen 10, nº 1, 2017, pp 43-82

6.- Oscar González Murado, Manuel Rodríguez Sánchez, Alfonso Sánchez Mairena. El milagro de O Cebreiro. Estudio de la copia del archivo de Simancas (Valladolid). Lucensia: miscelánea de cultura e investigación, Vol. 28, Nº. 56, 2018, págs. 195-216

7.- Francisco Saulo Rodríguez Lajusticia, Universidad de Cantabria. La recuperación de un privilegio perdido de Alfonso IX al hospital de peregrinos de Santa María de O Cebreiro (1186) a partir de una copia del siglo XIX. Cuadernos de Estudios Gallegos, LXVI, Núm. 132 (enero-diciembre 2019), págs. 107-136

Publicado en A - PREFACIO | Deja un comentario