Cantiga 278 «Como sofre mui gran coita o om’ en cego seer»

R (1)El texto más antiguo que relata las dolencias de los caminantes es el Códice Calixtino, donde hace referencia de las curaciones que puede realizar el Apóstol. Con respecto a la capacidad de taumatúrgica que tenía Santiago el texto cita una inmensa gama de posibilidades, que animaba a cualquier enfermo a aventurar el Camino a Compostela; “… devuelve Santiago la vista a los ciegos, el paso a los cojos, el oído a los sordos, el habla a los mudos, la vida a los muertos y curaba a las gentes de toda clase de enfermedades para gloria y alabanza de Cristo …”.

Tres peregrinos ciegos (Pieter Bruegel The Elder, 1566)Es claro que en el amplio panorama de enfermos que enumera el Codex Calixtinus como peregrinos a Compostela implorando al Apóstol Santiago su curación, los ciegos ocupan sin duda un destacado lugar, y no solo como enfermos en demanda de curación, también adquieren cierta fama como animadores del camino ya que dentro de las diversas clases de «artistas» que conviven en el mundo de la juglaría, el ciego es mencionado de manera expresa a comienzos del siglo XIII; de ellos se dice que el ciego posee admirables habilidades, dignas de lucir, una veces en ámbitos nobles y las más de ellas en los recintos y caminos más modestos hacia la ciudad del apóstol, ante un público ávido de novedades, como manera de ganarse el sustento.

278 cantigas de Santa MaríaPero el caso que se va a mencionar aquí está catalogado como curación milagrosa, y como tal es entonado en una de las cantigas de Alfonso X el Sabio, la numerada como 278 «Como sofre mui gran coita o om’ en cego seer«. Y no será Santiago Apóstol el benefactor, sino la Virgen María, en concreto la imagen emblemática de Santa María la Blanca de Villalcázar de Sirga.

c02405bYa el Código de Las Siete Partidas del rey sabio, aunque ligado a las peregrinaciones penitenciales, como tipo de peregrinaje más practicado en la Edad Media, se refiere también a los peregrinos en búsqueda de cura, personas que se volvían peregrinas para buscar sanación, por una situación de angustia y sufrimiento, después de haber perdido la esperanza en la medicina, recorrían un santuario tras otro, buscando obtener la cura. En las Cantigas de Santa María se destaca la imagen de María en que el hombre medieval encontraba la última esperanza, el consuelo de los afligidos, la más grande y eficaz intercesora ante Dios.

R

Villalcázar de Sirga o Vila-Sirga, ubicada en lo que actualmente es Palencia (España), ocupando un lugar emblemático en el Camino de Santiago palentino, tiene un topónimo que proviene de la adición del sustantivo villa (poblado) y alcázar, (recinto fortificado). La denominación Sirga se refiere a que así se llama al viejo Camino francés, rumbo a Santiago de Compostela.

tetramorfo3-300x219Ya en el siglo XI se conocía a esta villa como Villasirga en alusión a la vía o camino que pasaba por sus cercanías. Fue una antigua Encomienda templaria edificada a finales del siglo XII, fortificada, que aún se conserva una estructuraSanta María defensiva y restos de almenas. La Iglesia de Santa María la Blanca cuenta con un pórtico de gran riqueza artística presidido por un Pantocrátor. Y en su interior se encuentra la talla de la Virgen a la que Alfonso X hace referencia en sus Cantigas. La patrona de su iglesia es Santa María, cuyos milagros allí fueron famosos en la Edad Media. Alfonso X refirió doce de ellos en sus Cantigas. El Camino de Santiago lo incluyo en su trayecto para poder aproximarse a este lugar de creciente fama y devoción. La visita a su iglesia era y sigue siendo un hito en el Camino de Santiago.

La Cantiga numerada como la 278 cuenta cómo una buena dama de Francia, que era ciega, vino a Vila-Sirga e hizo allí oración y fue luego sanada y recobró la vista. Y cómo ella, rumbo a su tierra, conoció a un ciego que también iba en romería a Santiago y le aconsejó que pasase por Vila-Sirga para que él también fuese curado.

CSM 278 viñeta 1Quiero contaros un milagro hermoso y bello que tuvo lugar en Vila-Sirga donde la Virgen Madre del Emmanuel suele hacer milagros más dulces que la miel para los que en ella ponen su fe. Esto pasó en aquel tiempo cuando la Virgen comenzaba a hacer milagros en Vila-Sirga, milagros por los que fueron sanados muchos enfermos y resucitados muchos muertos.

CSM 278 viñeta 2 Y por estos mismos milagros venía a aquel lugar santo gente de todas partes, como fue el caso de una mujer de Francia. Esta mujer, ciega, había ido en romería a Santiago con la esperanza de recobrar la vista.  Como sufre muy gran pena / el hombre ciego en su vida, / así hace gran merced / la Virgen en socorrerle.                 Habiendo alcanzado la ciudad del apóstol, volvía a su tierra, todavía ciega.

CSM 278 viñeta 3Un día al llegar a Carrión, la hija de esta mujer, que le servía de guía, le dijo, «no vamos a parar aquí, sino que pasaremos la noche un poco más adelante, que hay al lado del camino unas chozas donde podemos acostarnos».    Como sufre muy gran pena /  el hombre ciego en su vida, /  así hace gran merced / la Virgen en socorrerle.

CSM 278 viñeta 4Y hacía poco que habían salido de la villa cuando empezó a llover tan fuerte que les costó mucho alcanzar una iglesia -que era la de Vila-Sirga- y entrar en ella.  La ciega se paró delante del altar donde hizo su oración, rogando a Santa María que le quitase aquel mal para que recobrase la vista. Y fue enseguida curada, y comenzó a alabar a la Virgen Santa María.

CSM 278 viñeta 5Al día siguiente con gran alegría se lanzó de nuevo al camino hacia su tierra; y, caminando, se topó con un hombre ciego que iba a Santiago. Pero la buena dama le aconsejó que fuese por Vila-Sirga si quería la vista recobrar. Como sufre muy gran pena / el hombre ciego en su vida,  / así hace gran merced / la Virgen en socorrerle.                   Y le contó toda su historia, cómo ella había ido con muchos peregrinos a Santiago, pero sin jamás recobrar la vista, hasta que la Madre de Dios con su gran poder se la había devuelto en Vila-Sirga.

CSM 278 viñeta 6El ciego creyó a la dueña y, en cuanto se hubo despedido de ella, caminó con toda prisa a Vila-Sirga. Allí hizo su oración y volvió a ver, ya que no se demoró Santa María en curarlo.   Como sufre muy gran pena / el hombre ciego en su vida, / así hace gran merced / la Virgen en socorrerle.    Y todos los que luego estos acontecimientos supieron loaron a Santa María por tan hermoso milagro como el de sanar tan rápido a dos ciegos.

Y todos los que luego estos acontecimientos supieron loaron a Santa María por tan hermoso milagro como el de sanar tan rápido a dos ciegos.

Esta entrada fue publicada en A - PREFACIO. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s