34- João Zorro y Lisboa medieval.

          João Zorro (Joán, Johán, Xoán o Xohán Zorro) fue un juglar portugués de biografía desconocida que desarrolla su actividad poética durantes finales del siglo XIII y primer cuarto del XIV, durante el reinado de Dionisio I de Portugal, en cuya corte estuvo al servicio del monarca. Se piensa que dos de sus cantigas fueron compuestas por orden real con ocasión de la botadura de navíos en los astilleros de Lisboa para el inicio de alguna campaña militar naval.

          En el siglo XIII Lisboa se convirtió en la capital de Portugal por su localización estratégica, y llegando a ser un importante centro comercial que conoció gran prosperidad por su actividad marítima y colonial. Es la época del rey Don Denis, gran cultivador de las letras en su país, trovador célebre y protector de trovadores y juglares en su corte. Lisboa empieza a desempeñar un papel político y cultural muy importante y João Zorro fue, según los investigadores, un famoso juglar de la corte de Don Denis, es decir, su actividad poética tuvo lugar en el período dionisíaco de la poesía cortés gallego-portuguesa, un período que, junto al período alfonsí, constituye la época clásica de esta poesía, una época de florecimiento y esplendor para la más famosa escuela poética medieval en la Península Ibérica.

          Las célebres cantigas de João Zorro se consideran por algunos investigadores los documentos poéticos mayores de la Lisboa medieval, de la cual nos da importantes testimonios, siendo el único poeta de los Cancioneros medievales gallego-portugueses que dedica una gran parte de su obra a esta ciudad, y su contenido puede reflejar el nacimiento de una nueva época en Portugal, que va a desembocar en los Descubrimientos.

          De su obra han llegado hasta nuestros días tan sólo once de sus cantigas, gran parte de las cuales son barcarolas o cantigas marineras, pues la constante referencia a motivos marineros es una de las características más sobresalientes de Zorro.

          “En Lixboa sobre lo mar” [B 1151a-1152a, V 754], es una conocida cantiga ambientada en Lisboa, aparentemente de tema heroico pero que oculta una cantiga de amor que a su vez remeda la forma de una cantiga de amigo en la línea de la tradición literaria medieval galaicoportuguesa, con coplas alternas, paralelísticas y con leixa-pren. El sujeto lírico, una voz masculina, anuncia a su dama que ha ordenado construir barcos en Lisboa, un motivo temático que ha de entenderse como parte de los preparativos de una campaña militar y que sirve para introducir el tópico de la separación de los amantes. Aunque formalmente la tenemos que clasificar como una cantiga de amor, ya que la voz es masculina, como se ha dicho, está realmente lejos del universo común de ese género, y muy cerca del universo de las cantigas de amigo (incluso, además de la tradicional forma paralelística, uno de sus “marcadores” habituales, el término velida). Esta simbiosis entre los dos géneros es, desde luego, una de las originalidades de la cantiga. Otra característica muy original es el hecho de que esta voz masculina no es la del trovador, como cabría esperar, sino la voz del mismo constructor de los barcos, el rey Don Denis. Este es un caso único en la lírica gallego-portuguesa (e incluso en la lírica en general). La composición entra, por lo demás, en diálogo directo con las cantigas de amigo del mismo autor, y donde una voz femenina se refiere igualmente a estas barcas nuevas que el rey mandó hacer.

[B 1151a-1152a, V 754]

En Lixboa, sobre lo mar
barcas novas mandei lavrar,
ai mia senhor velida!

En Lixboa, sobre lo ler,
barcas novas mandei fazer,
ai mia senhor velida!

Barcas novas mandei lavrar
e no mar as mandei deitar,
ai mia senhor velida!

Barcas novas mandei fazer
e no mar as mandei meter,
ai mia senhor velida!

          La magnífica versión instrumental de Strella do Día y Quinta estampida real ambientan bien la temática en el tono festivo de la botadura de navíos en los astilleros de Lisboa para el inicio de alguna campaña militar naval.

          En otra cantiga de amigo, eco de la anterior, se construye una narrativa simbólica con cuatro personajes: la madre, la hija, el rey de Portugal y el amigo. En general, las cantigas de amor son de un carácter más culto que las de amigo y, en su mayoría, son cantigas de maestría. La cantiga que analizamos es una de las pocas que son escritas con estribillo. Es ésta una de las características en el estilo de João Zorro, es decir, la forma tradicional de su poesía. Sin embargo, no dejan por ello evocar el universo cortés, miembro del cual fue el poeta mismo. En estas cantigas aparecen las piedras angulares de la poesía de João Zorro: el río, el mar, el rey de Portugal, Lisboa, etc. Estos aspectos de su poesía tienen que ver en gran medida con las circunstancias históricas de su época, las cuales Zorro refleja fielmente en su obra.

[B 1153, V 755]

El-Rei de Portugale
barcas mandou lavrare,
e lá irán nas barcas migo
mia filha e noss’amigo.

El-Rei portugueese
barcas mandou fazere,
e lá irán nas barcas migo
mia filha e noss’amigo.

Barcas mandou lavrare
e no mar as deitare,
e lá irán nas barcas migo
mia filha e noss’amigo.

Barcas mandou fazere
e no mar as metere,
e lá irán nas barcas migo
mia filha e noss’amigo.

          Otras cantigas sobre botadura de barcos con el trasfondo del amor truncado lo tenemos otras dos piezas de João Zorro.  

[B 1156, V 758]

Mete el-Rei barcas no río forte;
quen amig’ha que Deus lho amostre:
alá vai, madr’, ond’hei suidade!

Met’el-Rei, barcas na Estremadura;
quen amig’ha que Deus lho aduga:
alá vai, madre, ond’hei suidade.

          En esta breve cantiga del ciclo “barcas novas”: el rey lanzó las barcas al mar y la doncella espera, ya con nostalgia, que Dios le traiga rápidamente a su amigo que en ellas va. Una vez más, y al contrario de lo habitual en cantigas de amigo, la escena es concretamente ubicada en la Extremadura portuguesa.

[B 1150a / V 753]

Per ribeira do río
vi remar o navío,
e sabor hei da ribeira.

Per ribeira do alto
vi remar o barco,
e sabor hei da ribeira.

Vi remar o navío;
i vai o meu amigo,
e sabor hei da ribeira.

Vi remar o barco;
i vai o meu amado,
e sabor hei da ribeira.

I vai o meu amigo,
quer-me levar consigo,
e sabor hei da ribeira,

I vai o meu amado,
quer-me levar de grado,
e sabor hei da ribeira.

          En esta cantiga integrada en el ciclo que tiene Lisboa como escenario, la voz femenina canta ahora la ribera del río, seguramente el Tajo, donde ve el barco a remos que lleva a su amigo. El placer que ella siente con la contemplación de la escena que exalta la belleza del estuario del Tajo, esconde una nostalgia evidente sobre la marcha de su amigo y la separación obligada, patente en los versos donde ella dice que su amigo la quiere llevar consigo.

          En un papel central de las obras de João Zorro ocupa un protagonismo destacado la ciudad de Lisboa, que no es sólo el marco donde se desarrolla la acción, sino también objeto del poema. Las citadas barcas nuevas simbolizan la propia ciudad de Lisboa en pleno desarrollo, donde la construcción naval se convierte en un modo de existencia política y comercial.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en 34- João Zorro y Lisboa medieval., B - MÚSICA y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s