14- A quien llamamos peregrino

          Un tema que a menudo se recicla en conversaciones y foros jacobeos es el concepto de peregrino y peregrinación. Tema manido, pero que puede merecer la pena comentar.

httpdibujando.netdibtranseunte-6398          Un buen amigo gustaba de usar como seudónimo peregrino, en los foros de diálogo, el apodo “El transeúnte”. Yo le decía que, aunque no ausente de un sentido romántico atractivo, no me gustaba el término, porque me parecía ajeno al de peregrino, ya que transeúnte es “el que transita o pasa por un lugar”, concepto muy abierto y desprovisto de motivación y destino, lo que me parece insuficiente cuando lo que se transita es el Camino de Santiago.

9788415945376          Concepto también equivocado, a mi juicio, es el que difunde Jean-Cristophe Rufin en su libro “El Camino inmortal” que identifica el concepto de peregrino con el de vagabundo, en términos que expresa bien literariamente pero que creo muy desacertado. El peregrino está muy lejos de ser una persona holgazana u ociosa que anda errante de una parte a otra, sin tener oficio ni beneficio ni domicilio determinado. Es cierto, como dice Rufín, que el Camino no es un recorrido exclusivamente cristiano, hay otros motivos y valores, pero su comparación con el vagabundismo es una de las propuestas más inciertas que he leído. Libro atractivo y recomendable el de Rufin pero que, a mi juicio, esta lleno de observaciones que creo muy “descaminadas”.

senderismo_408-63872          Desde la noción más extendida, peregrino es el que camina con un sentimiento religioso (fe, acción de gracias, culto, penitencia, oración, promesa…). El que camina por el ambiente cultural, humano, deportivo, aventurero, etc., ese hace senderismo, trekking, turismo, lo que se quiera, pero no propiamente peregrinación. Todo los caminantes, sean cuales sean sus motivos, disfrutan la atractiva experiencia del camino 0326742001229013119que engancha a unos y a otros, pero el peregrino además encuentra una motivación especial añadida que enriquece la experiencia. Naturalmente al que no es creyente, esta faceta le sobra y centra su énfasis en la vivencia del Camino en sí mismo y sus valores, que cobran todo el mérito de la experiencia. No hay juicios de valor en esta exposición, que simplemente expresa una diferencia entre uno y otro tipo de caminante.

          Pero sin duda caben las matizaciones, porque el Camino tiene su propia mística, y hay multitud de razones, de matices, de sentimientos, que lo engrandecen independientemente de su contenido religioso.

pilgrims-on-a-pilgrimage-18671.jpgHalfHD11          El concepto de peregrinación es amplio. Su origen etimológico proviene del latín: “per ager“, el que va por el campo. Su concepción más antigua en español quizá sea el de andar por tierra extraña; la mas convencional es la de ir en romería a un santuario por devoción o por voto; pero por peregrina se entiende también una idea extraña, especial, disparatada, rara, alocada, romántica, exótica, insólita, peculiar, singular… y se aplica también a las aves pasajeras que vuelan de un lugar a otro.

Homo Viator - Jakobus-Figur von Bert Gerresheim - Düsseldorf_files          Sin embargo, a pesar de estas acepciones, el sentido más usual del término peregrinación está vinculado a un sentido religioso, y aquí uso el término religión en su sentido más amplio, el de religarse o vincularse con una idea intangible. Desde esta visión el hombre es religioso y peregrino en toda época, en toda cultura, en toda religión… Casi cabe decir que el hombre es religioso y peregrino desde que es hombre o por ser hombre, porque desde la insatisfacción existencialista inherente en el ser humano, se mueve para buscar, para conocer, para descubrir… en sintonía con el tópico del “Homo Viator”, y el carácter itinerante del vivir humano, considerando la existencia como camino, viaje o peregrinación. Quizá el gran error del hombre es pensar que la ciencia y el progreso pueden explicarlo todo, que no es necesario seguir buscando, seguir peregrinando, y entonces surgen el sedentarismo, el conformismo, el aburguesamiento…

Nueva_imagen_10_          Pero volvamos al tema, el concepto semántico más propio de la peregrinación, está relacionado con la religión. Y si hablamos de peregrinación jacobea, estamos haciendo alusión a que detrás está la Tradición Jacobea, es decir, el que camina hacia Compostela poniendo su motivación personal en el antecedente de Santiago Apóstol en Hispania y sepultado en Compostela. Este es al menos el origen de la peregrinación jacobea por el Camino de Santiago, aunque hoy día la iniciativa de ponerse en camino está tan en auge que parece que empieza a desvincularse de su sentido original, y se busca la experiencia de la peregrinación como vivencia personal.

 Hiker in Caucasus mountains         Cosa distinta y compatible con todo lo dicho, y que no solo respeto sino que comparto, es que en el Camino de Santiago hay otros valores. Y estos valores los comparte tanto el peregrino jacobeo como el que camina por cualquier otra causa, incluso las turísticas que tampoco hay que demonizar. Las vivencias de unos y otros pueden ser emocionalmente equivalentes y no es correcto desvestir a unos de misticismo ni a otros de pragmatismo. La vivencia es algo muy personal, y desde la libertad individual, toda vivencia es respetable.

DSC00710          Una vez salvados los obstáculos e inconvenientes de la fatiga y las incomodidades (que no todos superan), es mucho lo que el Camino nos da. El Camino nos ofrece la oportunidad de vivir nuestra individualidad como en ningún otro sitio, nos deja vivirlo a nuestro modo y nos da la perspectiva con el mundo convencional. Ese contraste es el que nos atrapa y es lógico que sintamos la necesidad de retornar porque allí encontramos libertad, independencia y protagonismo, aspectos que la vida cotidiana no suele proporcionarnos o incluso nos arrebata.

???????????????????????????????          Terminaré exponiendo cual es mi convicción más íntima, la que a mi me mueve a salir al Camino, porque más o menos todos nos alineamos en conceptos amplios como el viaje espiritual o viaje interior, o bien con el camino de la cordialidad y del encuentro. Son aspectos valiosos del Camino, sin duda. A mí lo que me más me llena en el “Camino de Santiago” es un sentimiento que, compatible con todas las anécdotas y vivencias de todo orden que el Camino conlleva, hasta las más prosaicas, hace que tu camino sea una oración, un gesto de culto, un acto de agradecimiento o de penitencia DSC00949 - copiagozosa, un encuentro contigo mismo y con Dios, un giño a la fe, un gesto de encuentro hacia el ideal cristiano que el apóstol Santiago hace sentir más cercano y humano. Para mí en ese sentimiento que alcanza toda su efervescencia al llegar a Compostela, abrazar al Apóstol y orar en su cripta sepulcral, es el que da a la peregrinación jacobea su sentido más completo y auténtico.

Esta entrada fue publicada en 14- A quien llamamos peregrino, C - ARTÍCULOS y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a 14- A quien llamamos peregrino

  1. Cremilda Martins dijo:

    Texto fantástico. No final resume na perfeição todo o sentimento que tenho enquanto peregrina dos Caminhos de Santiago. Vivo o Caminho como oração, como acto de agradecimento, o encontro comigo mesma e com Deus e por fim aquele abraço ao Apóstolo …

  2. Me gusta esta explicación y estoy de acuerdo con mucho de lo dicho, quien soy para no estarlo, creo que el camino es el de cada cual, a su manera, y cualquier encuadre que se le haga, cualquier metro para juzgarlo es baladí, Claro que a todos(¿?) nos gusta que se nos encuadre dentro del grupo “especial” que hace las cosas “bien” pero…quien tiene el omnímodo poder de decir que esto o aquello es bueno o malo? Así que, con humildad, te felicito por tus palabras, a mi me gustaron y las disfrutare comentándolas…. Gracias.

  3. Pingback: Interesante reflexión sobre o concepto de peregrino. – Mochila viaxeira

  4. Damián dijo:

    Comparto todo lo dicho. Hago el camino desde hace años, aunque soy sacerdote creo hacerlo más con un sentido religioso que puramente devocional. Religioso en cuanto me reencuentro con los valores propios del camino: la soledad, el encuentro conmigo mismo, la amistad pura y sincera con personas totalmente distintas a mí… también apreciola posibilidad de conocer de un modo distinto lugares importantes y no tan importante que adquieren un valor mayor y distinto… en el camino he encontrado los que van a hacer trecking por unos días y el camino les ofrece una infraestructura que respetan porque les es útil… he encontrado los así llamados “turigrinos” los que “se aprovechan” del camino en modo negativo… corren para llegar al albergue primero, se hacen llevar la mochila (que no está mal si uno no puede) por alguien que les reserva un albergue de los públicos… que siempre están pendientes de que “se les dé” y nunca tienen en cuenta lo que pueden dar… En fin, los que no entraron jamás en el espíritu del camino. De todos modos cada uno hace lo que puede

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s