9- Un peregrino jacobeo en Bolonia

DSC03913          En Otoño del 2008 durante el transcurso de nuestras representaciones operísticas en el Teatro Comunale de Ferrara, se me presentó la ocasión de visitar la ciudad de Bolonia, donde tenía de antemano concertado un encuentro con mi buen amigo Aldo Carella. El bueno de Aldo se prestó a hacer de cicerone como guía de la histórica ciudad italiana y fue una delicia caminar juntos por Bolonia mientras admirábamos multitud de sus rincones emblemáticos por su arte o por su historia, y desglosar algunos de sus míticos secretos.

DSC04269DSC04268

          Desde la estación, entramos en la ciudad por el Parco della Montagnola, en el que junto a restos del pasado romano encontramos las escalinatas que descienden a la Vía Independencia, en la base de las gradas nos sorprende una fuente con esculturas de Diego Sarti representando un caballo y una mujer atacados por un pulpo. Hubo p1000442una época en la que el cannabis estaba permitido y protegido en la ciudad y prueba de ello es que hoy podemos saber dónde se resguardaba el vendedor de las hojas de cáñamo, ya que todavía se puede leer esas inscripciones en el techo de un arco de Vía Indipendenza.

Pórticos          Bolonia es la ciudad de los Pórticos y mientras atravesamos muchas de sus calles podemos comprobarlo pues parece que hay hasta 36 kilómetros de calles porticadas, de modo que los boloñeses podía pasear largos trayectos protegidos del sol o de la lluvia.

DSC04290         Callejeando por Bolonia pudimos saludar a Garisenda y Asinelli, las dos altas torres medievales de la ciudad, levantadas cuando se competía por subir más y más. Bolonia estaba infestada de torres, cerca del centenar, y se luchaba por el prestigio de poseer la de mayor altura en una época marcada por las facciones adeptas al papado y al imperio, utilizando las torres como 800px-Bologna_Middleage elementos de poder. La mayoría de aquellas torres fueron demolidas pero aún quedan en pie estos dos emblemas de la ciudad, ambas con un grado importante de inclinación.

          Llegamos a la Plaza de San Stefano y sus siete iglesias románicas. Todas bajo el mismo techo varios templos dedicados a la Pasión de Jesús, constituyendo un conjunto que se ha denominado la Jerusalén Europea. Es un lugar lleno de simbolismo y misticismo.

DSC04293DSC04296DSC04300DSC04306DSC04310DSC04311

 

Fuente de Neptuno          El corazón de Bolonia es su Piazza Maggiore, rodeada de edificios emblemáticos de corte medieval como la Basilica de San Petronio y tres palacios el Comunal, el Pedesta y el del Rey Enzo, además de la fuente de Neptuno, ante cuya escultura nos inmortalizamos, y de quien las malas lenguas dicen que el escultor debió reducir sus atributos neptunooffneptunogoodvaroniles, aunque no sin cierta ironía, pues situándonos cerca de la entrada de la Salaborsa, sobre una baldosa de tonalidad distinta al resto, veremos que el dedo pulgar de Neptuno emerge en el bajo vientre emulando el miembro viril cercenado pero ahora en esplendor.

DSC04347          Y comprobamos el asombroso efecto acústico que acontece bajo el arco de la Torre dell’Arengo, bajo las estatuas de San Doménico y de San Petronio, patrón de la ciudad. De cara a la pared canté en levísimo sottovoce un fragmento de canto gregoriano que Aldo escuchó con asombrosa nitidez DSCN7439en la otra esquina; igualmente yo escuche un discurso en italiano que no entendí pero que sentí en mis oídos como si me hablara un fantasma. El techo abovedado hace que, al hablar contra la esquina, tu voz se oiga perfectamente en la esquina opuesta. De esta forma se dice que los curas de la época podían confesar a los leprosos a metros de distancia sin temor a contagiarse.

 DSC04315         Al otro lado de la Plaza Mayor nos reclamaba la Catedral de San Petronio, cuya mayor singularidad es la de ser observatorio astronómico; por un agujero en el techo de la iglesia se cuela el sol cuando está alto entre los meses de noviembre a marzo y marca el día en la meridiana más larga del mundo. De modo que se da la inconguencia de que mientras la Iglesia condena a Galileo en 1633 y los libros de Copérnico y Galileo se encontraban en el 4505156700_0c40c7bedd_oIndex Librorum Prohibitorum, varias catedrales europeas sirvieron como observatorios astronómicos, como este caso de la Meridiana de Cassini de la basílica de San Petronio, construida dentro de la iglesia en 1655, siendo con sus 66,8 metros de longitud la meridiana más larga del mundo.

           Pero este valiosísimo hecho quedaba totalmente ensombrecido por la polémica imagen de Mahoma condenado en el infierno, motivo por el cual el templo estaba sometido a riguroso control de turistas. Tuve que dar todas las facilidades para pasar por controles exhaustivos de acceso. La cuestión es que en el interior de la basílica, en su cuarta capilla o Bolognesi, encontramos un misterioso fresco del Quattrocento de Giovanni da Modena que junto a otros motivos, representa al Profeta del Islam condenado y torturado por demonios. La figura es identificada por el pintor con el Giovanni da Modena pintó a Mahoma, en torno a 1410, tal y como Dante lo describió en «La divina comedia». Fresco de la basílica de San Petronio, Bolonia.nombre Mahomet. Más de 500 años después, aquellas pinceladas serían objeto de la ira del fundamentalismo islámico y desató una campaña de movilizaciones con amenaza de un posible atentado y aunque esta posibilidad parece un tanto descabellada, se impusieron controles rigurosos de acceso y todavía hoy la iglesia se encuentra vigilada constantemente por policías de paisano. Últimamente San Petronio es asediada por centenares de turistas y curiosos que quieren ahora contemplar el suplicio antes que otros valores más interesantes, como el astronómico antes citado.

          Por supuesto visitamos la universidad de Bolonía, la más antigua de Europa y del mundo, con especial atención a la facultad de medicina y su “Teatro Anatómico” de 1637, una sala revestida de madera y bustos de los más célebres médicos. En el centro hay una mesa que se utilizaba para las disecciones de la Facultad de Medicina.

UniversidadFacultad de medicina

 

 DSC04339        Visitamos la Basílica de Santo burgalés Domingo de Guzmán, con el arca monumental que conserva sus restos, de formidable factura. Al salir nos encontramos por las calles zampogna a paropeatonales un músico ambulante original de vestuario rústico que tocaba una zampogna a paro, en definitiva una gaita de doble puntero y triple bordón, donde la bolsa de acumulación de aire se hace con piel de cabra o de oveja. Su sonido era suave y melodioso, y mereció un aguinaldo que me dio derecho a fotografiarle en acción.

          Antes de recogernos pasamos por la mítica biblioteca boloñesa, un espacio incomparable para la industria del libro de ayer y de hoy, en dependencias perfectamente ordenados y catalogados.

DSC04348DSC04349

          Y terminamos compartiendo magníficos informes sobre Camino y Tradición. Aldo es de Caltagirone (Sicilia), donde el Apóstol Santiago es Patrón local, con una Basílica a él dedicada y unas fiestas patronales de gran tradición desde que, según la tradición, Roger el Normando venciera y expulsara a los musulmanes, lo que se logró un 25 de Julio, motivo por el que se elevó a la condición de patrón a Santiago el Mayor. Hicimos juntos, durante el día, una pequeña indagación en la Iglesia de DSC04277Santiago sobre el regalo que el clérigo boloñés Domenico Laffi, que peregrinó en tres ocasiones a Compostela, hizo “all’ospedale di San Giacomo di Bologna un crocefisso reliquiario, appositamente fatto costruire per questo scopo, contenente alcune pietruzze tratte dallo stesso sepolcro dell’ apostolo a seguito dei lavori di restauro del 1673 e donategli dal Fabriquero Mayor della cattedrale”. La indagación resultó infructuosa y aunque preguntamos a varios clérigos, no dimos con la localización de la cruz relicario.

DSC04350          Para terminar el día Aldo me mostró, orgulloso, su pequeño museo particular de cerámica jacobea caltagironesa, mientras saboreábamos un panettone con chocolate a la taza. Gracias amigo Aldo por tus atenciones y tu impagable cariño para con este peregrino de las Hispanias.

Esta entrada fue publicada en 9- Un peregrino jacobeo en Bolonia, F- CRÓNICAS PEREGRINAS y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s