45- Mariano de Souza, el Pintor del Camino.

Sin título3 Mariano de Souza es un pintor nacido en el corazón de A Coruña, entre la Torre de Hércules y la Iglesia de Santiago, que vuelcan en su pincel un carácter romántico, soñador y mágico, rasgos que dotan de un aire de misterio a sus pinturas repletas de elementos de la peregrinación jacobea, como los laberintos, las estrellas, las vieras, las cruces, y unos personajes singularesLaberintos ataviados con los atributos y el vestuario propio del peregrino medieval que sitúan su figura entre el caminante anónimo y el propio Apóstol Santiago. Mariano no pinta los paisajes ni los monumentos del Camino, es su espíritu lo que recoge en sus dibujos y pinturas, haciendo de su obra algo único, de un estilo propio reconocible, inconfundible.

Apóstol peregrinoMariano de Souza goza de un reconocimiento mundial, entre el misterio y el mito que refleja su obra que le otorga de un modo específico que confieren un título que le reconoce el pintor del camino, un título que yo ampliaría como “El pintor del espíritu del Camino”, un espíritu que tiene alma de Apóstol y esencia de peregrino.

Madrileño de adopción, Mariano es amigo de la vieja y Real Iglesia de Santiago y San Juan Bautista de Madrid, una de las iglesias con más historia del viejo Madrid de los Austria, Km 0 desde donde nace el Camino de Madrid hacia la ciudad del Apóstol.

Madrid

En plena pandemia, Mariano ha elaborado dos obras que reflejan el espíritu universal del mundo jacobeo. Una de ellas es un Santiago Matavirus, imagen que además de su enorme difusión internacional, refleja el valor más profundo del Apóstol Santiago, que cabalga su corcel no en beneficio de una ideología sino como protector de toda la humanidad. Una segunda representa la figura del Apóstol que junto a la cruz de su Maestro, afronta como Hijo del Trueno, la amenaza que nos acosa, o acaso sea la del peregrino conteniendo su deseo de salir a los caminos mintras el virus aún mantiene su amenaza sobre el firmamento.  

Pandemia

Mariano de Souza en un Santiaguista de primera línea que entiende que el Camino de Santiago y la Peregrinación jacobea  a Compostela provienan de la Tradición que emana de la figura del Apóstol y que necesita su memoria para que sea lo que siempre fue. Por eso una de sus obras, con las que termino este artículo, es un cuadro que Mariano regaló personalmente a la Parroquia de Santiago de Madrid, y que figura el su despacho parroquial. Un Santiago reconocible en el báculo, el sombrero, la vieira y las estrellas de la vía lactea. Un letrero titula la imágen como «El Espíritu del Apóstol Santiago«, en sintonía con sus ojos cerrados en actitud reflexiva y en primer plano la mano abierta vuelta hacia el exterior, que en iconografía cristiana indica disponibilidad, aceptación, adhesión, en alusión a su compromiso con Cristo y con su labor evangelizadora. Acorde con los tiempos y circunstancia que atravesamos cabe entender que Santiago ora a su Maestro a la par que ordena al virus que detenga su ataque a la humanidad. 

Cuadro Parroquia

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