43- Faustino Santalices, recuperador de la zanfona

          Faustino Santalices Pérez, nacido en Bande (Ourense), el 16 de noviembre de 1877 y fallecido en Madrid el 6 de diciembre de 1960, fue el investigador mas importante de zanfona en España, donde ha destacado como verdadero promotor de su conservación, desde que quedó prendado de ella cuando de niño escuchó tocarla a un ciego en alguna feria o romería. Hacia 1898 tuvo noticia de que en Lueda, muy cerca a su lugar natal, había una zanfona, probablemente la misma que oyó de niño,  que compró a los herederos. Abandonada su fabricación probablemente por el marcado desarrollo del violín, los viejos ejemplares de zanfona escaseaban, en mal estado de conservación, y van pasando a los museos, anticuarios y colecciones particulares. Se impone una acepción peyorativa que lo considera un instrumento estridente y monótono limitado al uso en romerías populares, preferentemente por ciegos. Los escasos ciegos que la tocaban usaban instrumentos desvencijados y mal cuidados, lo que influyó negativamente en su comprensión y aceptación. Faustino intuye sus verdaderas posibilidades y se siente llamado a vencer este abandono, y desde entonces con aplicado celo se entregó a la recuperación de este singular instrumento prácticamente desaparecido.  Estudió Derecho en Santiago de Compostela y tras licenciarse ingresó en el Ministerio de la Gobernación, siendo destinado a Soria, donde vivió hasta 1914 antes de regresar a Orense. En 1918 se casó con Rosa Muñiz, que le acompañó en sus actuaciones y grabaciones. En 1924 fue nombrado Secretario del Gobierno Civil de Orense.

          Desde su juventud fue un estudioso e investigador tanto del folclore gallego como de los instrumentos tradicionales de Galicia. Aprendió a tocar la gaita en Celanova, del famoso Gaitero de Penalta, estudiándola de manera minuciosa y aprendiendo de él todos los recursos técnicos, y el modo de construir modelos de perfecta afinación y bellísima factura, alguno de los cuales pueden contemplarse en el Museo Provincial de Lugo. En cuanto a la zanfona, este histórico instrumento estaba en vías de desaparición entre finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, incluso en el medio popular apenas podía verse en alguna romería. Faustino estudió, recogió y mejoró técnicamente la zanfona, en colaboración con Casto Sampedro y Folgar, primer director del Museo de Pontevedra y autor del más completo Cancionero musical de Galicia. La recuperación de la zanfona fue la inmensa labor de Santalices que le supuso el Primer Premio. Internacional de Instrumentos Antiguos, en 1949, cuya labor será continuada hasta hoy por su hijo Faustino y el Taller Escuela de la Diputación de Lugo, dando al instrumento estabilidad y futuro.

          En 1922 empezó a colaborar como gaitero en el coro orensano “De Ruada” y luego con “Os Enxebres”, agrupaciones en las que realizó una importante labor de divulgación del folclore gallego. En 1929 grabó varias piezas con zanfona y otras con gaita en la casa Regal. En agosto de 1934, investido de su condición académica universitaria se le invitó a impartir una charla magistral sobre la zanfona en el Paraninfo Compostelano, acompañando su discurso con música de su vieja zanfona, con la que interpretó cantigas de juglares  medievales, y terminando con algunas piezas tradicionales con dos gaitas y tambor. Suposo en suma la presentación culta da la zanfona y la gaita gallegas en un acto académico en la Universidad de Santiago.

          Durante los años de la guerra construyó muchas gaitas, que regaló a los soldados gallegos. Posteriormente fue trasladado a Barcelona y luego a Madrid en 1944, donde colaboró con la agrupación artística Rosalía de Castro.

          En 1949, editó en los estudios de la calle Colón de Madrid, un disco completo, titulado “Gravacions históricas de zanfona”.  Una grabación discográfica de entonces se acometía de un tirón, sin opciones de interrupción ni descanso, ni retoques técnicos como permite la tecnología actual, lo que resultó verdaderamente admirable para un hombre que contaba ya con 73 años. En alguna pieza participó su propio hijo tocando las conchas. De aquella sesión, editada por la casa Columbia, nacía el mito y la leyenda, ya que contenía piezas que eran  símbolo de la riqueza expresiva de la música gallega: «Alalá das mariñas», «Axéitame a polainiña», «Romance de don Gaiferos», etc.

          Con apoyo de la Diputación de Lugo, fundó en esa ciudad un Taller-Escuela de Instrumentos Galegos en 1951, gracias al patrocinio del empresario Antonio Fernández López. En ella contó  con la ayuda del gaitero Paulino Pérez y formó artesanos para que la tradición de la zanfona no se perdiese. Actualmente las nuevas hornadas de intérpretes de música tradicional y los talleres de nóveles y destacados artesanos de instrumentos dedicados a su fabricación permiten hablar de un resurgimiento definitivo, después de una fase en que cabía hablar de verdadera «resurrección”. Al año siguiente grabó cuatro discos, que posteriormente reeditó y refundió en un único trabajo llamado Faustino Santalices.

          Fue un cualificado ponente de conferencias-concierto, como la que dio en Santiago en julio de 1952 en la inauguración del Palacio de Gelmírez, donde causó enorme sensación oír y percibir las posibilidades melódicas de la vieja novedad que ofrecía la zanfona. Merece citarse el recital-homenaje a Ramón Menéndez Pidal, en 1954, en que dio a conocer en público el Romance de don Gaiferos de Mormaltán, verdadero hito de los cantos de peregrinación jacobea. Oímos aquí el tema de su álbum Gravacions históricas de zanfona, grabación emblemática representativa como ninguna otra de la recuperación tanto del instrumento como de la pieza interpretada.

          También escribió el primer libro español sobre este instrumento, La zanfona (1956), que está basado en el método francés de Michel Corrette (1738) donde incluye algunas de sus ilustraciones. Colaboró también en periódicos y revistas como Finisterre, Revista de Galicia, Faro de Vigo, etc. En 1960, a la edad de 83 años, Santalices falleció en Madrid; después de cultivar ricamente el folclore de su tierra natal y dejando un legado que garantiza la continuidad de su colosal labor en favor de la zanfona dejando continuadores de ella.

          Desde principios de 1990 tiene una calle dedicada en Pontevedra.

          Resultan entrañables algunos de sus reflexiones sobre la zanfona: “Si la gaita se hizo para cantar la alegría popular, debajo de la bóveda del cielo, la zanfona fue creada para expresarlo todo… Es un instrumento intimo que suena poco, que habla bajito, y hay que oírlo recogidamente”, “Son cinco cordas que cantan, que sospiran, rin o choran; son a i-alma de Galicia morriñenta e soñadora.”

          Merece una mención especial su zanfona favorita, aquella con la que daba sus conciertos e hizo sus grabaciones. Se trataba de una zanfona que le fue regalada por una familia orensana, los Taboada-Tor, en 1943 ó 1944, y había sido recuperada en un Pazo que esta familia poseía en las proximidades de Orense. Esta zanfona, de factura y acabado de gran calidad, posee las características propias de la zanfona española tradicional, pero con escasa escotadura, y con una caja armónica atípicamente más ancha de lo normal. Testimonios de un discípulo y de su propio hijo, que la conocieron antes de su remodelación, la describen con flautas en un lado y fuelles en su interior (de aquí su anchura), lo que la identifica como una lyra organizatta o zanfona-órgano, modelo muy particular construidas como instrumentos de lujo durante breve espacio de tiempo, hacia la segunda mitad del siglo XVIII y que en seguida dejaron de construirse. Aunque intentó su reparación por un organero prestigioso de Valladolid, donde entonces Faustino residía por razones profesionales, no fue posible hacerlo, ante lo que optó por reconvertida en una zanfona normal. La mayoría de los instrumentos que había recogido se encontraban muy deteriorados e irrecuperables, por lo que esta zanfona, antigua pero de muy buena calidad, se convirtió en su instrumento preferido.

          Se trata por tanto de una zanfona francesa pero con casi todas las características de la zanfona española, acaso un modelo común de un taller que no diferenciaba entre unas y otras, sino solo buscaba diseñar una buena zanfona. Esta peculiar zanfona, que Santalices llamó zanfona en sol, fue usada como modelo durante años en el taller escuela de la Diputación de Lugo. Eran, por tanto, dos los modelos que se fabricaban: una pequeña en Do y otra grande en Sol y sin escotadura, usada por muchos grupos de música tradicional gallega. Actualmente la escuela de Lugo ha dejado de construir las grandes zanfonas basadas en el modelo de Santalices, acercándose a ejemplares que creemos más auténticos, de un tamaño mas reducido y forma más tradicional.

 

          En el capítulo de audiciones además del Romance de Don Gaiferos ya mostrado antes, quiero incluir también del álbum Gravacions históricas de zanfona, el “Cantar de romería”, por la singularidad de que oiremos al propio Faustino explicando el uso del “verso endecasílabo o anapéstico, con acento en la cuarta y séptima sílabas y su perfecto acomodo al compás de muñeira (6 x 8)”.

          Y no quiero terminar sin compartir una versión que considero un verdadero portento de la técnica musical y de la sensibilidad artística, la versión histórica de Faustino Santalices de 1949 del Alalá das Mariñas, pero enmarcada por el grupo Milladoiro en un soporte instrumental montado en 2002 en su CD “O Niño do Sol”, un encuentro musical a través del tiempo que hace contener la respiración y encogerse el corazón, sintiendo la saudade gallega sea cual sea la tierra que nos vio nacer.

Fuentes consultadas

1.- Juan Bautista Varela de Vega.  Anotaciones Históricas sobre la Zanfona. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. www.cervantesvirtual.com Publicación original: 1980

2.- Julio García Bilbao. Averiguaciones sobre la Zanfona de Faustino Santalices. Revista de Musicología,  Sociedad Española de Musicología (SEDEM), Vol. 18, No. 1/2 (Enero-Diciembre 1995), pp. 275-287

3.- Alberto Solana, Gran Enciclopedia del Camino de Santiago, Ediciones Bolanda 2010. Gaiferos de Mormaltán, Vol. 8, págs. 141-143. Zanfona, Vol. 18, págs. 175-177.

4.- José Luís Forneiro. Faustino Santalices e a poesía narrativa popular galega. Cástor Castro Vicente e Félix Castro Vicente (eds.), 2011, Congreso Faustino Santalices: ciencia da gaita, consciencia da zanfona. ourense: Difusora de Letras, Artes e ideas, 86-97.

5.- Antón Seoane. Faustino Santalices. Investigador, gaiteiro e zanfonista (Galegos na Historia). Ir Indo Edicións 2011.

 

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