11- Trujillo, una sensata alternativa en el Camino Mozárabe

          La peregrinación por el Camino de Santiago ha pasado, en pocos decenios, de ser la iniciativa de unos cuantos “aventureros” a convertirse en un fenómeno de masas, una propuesta que se publicita en los medios de comunicación, que convoca programas televisivos, que interesa a las editoriales, a los escritores, a los publicistas, a los turoperadores, a los cineastas…; se ha convertido en un evento que promueve un interés y un seguimiento que va mucho más allá de sus propósitos originales desde los tiempos en que se peregrinaba a Santiago prioritariamente Pietatis Causa, es decir, por motivos devocionales, en que el Camino se entendía como una vía de salvación y de encuentro con Dios a través de uno de sus apóstoles predilectos: Santiago el Mayor.

          Creo que subyace este lejano trasfondo mucho más de lo que se dice, pero en todo caso la peregrinación jacobea ha experimentado tal proceso de transformación, que la masificación del viejo Camino Francés, ha generado una secularización que, a criterio de muchas voces, se han diluido los valores más genuinos de la peregrinación, y se han despertado otros intereses paralelos de índole comercial y turístico, además de la profusión de la picaresca y la saturación de recursos.

          No hay duda que el Camino de Santiago está en auge y que un año tras otro se van superando nuevas cotas de asistencia en términos de records de cifras que se logran desde una visión un tanto superflua, con demasiado sensacionalismo periodístico y ajeno al trasfondo genuino de la peregrinación. Cabría decir que hacer el Camino de Santiago es una moda en alza que no se sabe bien cómo evolucionará en el futuro, pues toda tendencia tiene necesariamente su techo.

         Entretanto una de las consecuencias de la masificación y de la saturación de recursos jacobeos, es la aparición de rutas alternativas que han surgido por toda la extensión peninsular, en modo que no hay territorio ibérico que no abogue por su propia ruta de peregrinación, aludiendo, y no en vano, que en la Edad Media los peregrinos comenzaban su peregrinación partiendo desde su propia casa, siguiendo itinerarios que buscaban enlazar con rutas más conocidas y comunes pero que, en el comienzo de su recorrido, eran necesariamente diferentes al trazado convencional.

          Primeramente rebrotaron los “Caminos Históricos”, llamados así porque podían argumentar, como el propio Camino Francés, un origen lejano en la historia y ofrecer literatura odepórica y documentos de viejos registros diocesanos y crónicas de antiguos peregrinos que lo atestiguaban. Siguieron enseguida y sucesivamente los llamados caminos inventados, o caminos de los que se dice que carecen de una tradición demostrable y que surgen en base a diseños actuales.

          De este auge del fenómeno de crecimiento de la peregrinación se han visto influidas otras peregrinaciones como el Camino del Salvador, la ruta a Santo Toribio de Liebana o a Caravaca de la Cruz. Las peregrinaciones Marianas han tenido y tienen también su vinculación con el fenómeno jacobeo, e incluso a otros caminos con un sentido histórico o cultural como el Camino del Cid o del Quijote, también reciben su influencia en esta tendencia.

          Todo camino tiene su porqué y su devenir será el que los peregrinos y caminantes que los visitan decidan con su seguimiento a través del tiempo, dictando así la sentencia que pondrá cada camino en su sitio.

          En esta dinámica de aparición o reaparición de nuevas y viejas rutas en donde parecía poco probable que surgiera una senda con personalidad propia en una península ibérica atestada de líneas de colores que confluyen en Compostela, causa grata sorpresa el anuncio de una alternativa jacobea que se ofrece en esta selva de opciones e itinerarios: El Camino Mozárabe por Trujillo.

          En 1998, cuando la realidad jacobea era evidente aunque no masificada aún, se diseñó el Camino Mozárabe hasta Santiago, en virtud de la supuesta peregrinación de cristianos mozárabes a Compostela en tiempos del dominio del Islam en tierras del Al-Ándalus. Partiendo desde Córdoba como capital islámica, el trazado mozárabe se dirige hacia Mérida para fusionarse con la Vía de la Plata proveniente de Sevilla. A esta opción se unieron las Asociaciones de Granada, Málaga, Jaén y Almería, considerando que Mérida era el lugar de intersección idóneo por su interés histórico, cultural, patrimonial y devocional, pero obviando consideraciones geográficas y distancia de recorridos. Todas las asociaciones andaluzas constituyen la Federación Andaluza de Amigos del Camino de Santiago, apostando con unanimidad en su paso por Mérida.

          Esta opción emeritense, en principio razonable, es geográficamente lógica para Sevilla, Huelva y Cádiz, pero no es una opción tan clara para el resto de Andalucía. No mucho después surgió una alternativa desde Santa Amalia a Alcuéscar saltando el paso por Mérida y ahorrando una jornada de camino. Esta alternativa traduce la premisa de los peregrinos del pasado de seguir las rutas más directas lo que, según argumenta muy acertadamente Antón Pombo, hace perder sentido a la apuesta de la ruta mozárabe por Mérida. Si se busca economizar distancia evitando el paso por Mérida hay otra opción mucho más factible.

           En el XI Congreso Internacional de Asociaciones Jacobeas, celebrado en Antequera del 18 al 22 de octubre de 2017, José Antonio Ortega Ruiz, que es su gran re-lanzador, presentó una nueva opción del Camino Mozárabe, una alternativa al trazado convencional que enlaza diferentes ciudades andaluzas con la Vía de la Plata sin pasar por Mérida. No se trata de un invento jacobeo, sino de un camino con antecedente histórico y narración odepórica, el relato de Bernardo José de Aldrete (1560-1641), erudito personaje del siglo XVII, religioso, historiador y filólogo andaluz, autor “Del origen y principio de la lengua castellana, o Romance que oy se vsa en España”. Emprendió su peregrinación desde Córdoba hasta Santiago hacia el año 1612, dejando un valioso y detallado diario de su experiencia, que se conserva en la catedral de Granada, en el que precisa que su itinerario de ida fue por Trujillo, Monfragüe y Plasencia, y desviándose tras llegar a Zamora por Sanabria, A Gudiña y Orense. Sufren todo tipo de penalidades, sobretodo al entrar en Galicia, donde tienen fuertes nevadas, frío y ventiscas. A lomo de caballos y mulas, avanzaba con bastante agilidad, pues en menos de un mes se plantó en Compostela y, si observamos un mapa actual, su itinerario de ida es el que transcurre más en línea recta hacia el Norte. Viaja en lo más crudo del invierno y su periplo se convierte en una verdadera y arriesgada aventura, en nada comparable al relato de otros conocidos peregrinos como Cosme de Medicis en la segunda mitad del XVII o del aventurero Torres Villarroel en el XVIII. Tras la estancia en la ciudad del Apóstol, retornan a Andalucía siguiendo a la inversa el trazado del Camino Francés hasta O Cebreiro y Astorga, desviándose luego hacia Madrid y Toledo. Aldrete también se ocupó de la historia de Santiago el Mayor y sus posibles discípulos -los varones apostólicos- así como del papel que la tradición les reserva en los orígenes de la ciudad de Granada. Lo hizo en la obra “Varias antigüedades de España, África y otras provincias” (Amberes, 1614).

          A pesar de estos valiosos antecedentes, la propuesta de Camino Mozárabe por Trujillo encuentra resistencia y poco diálogo, como si se quisiera ignorarla. Sería injusto y es de suponer que esto se corrija. Es deseable que esta opción sea oída y difundida, porque tiene serio fundamento para ello, y porque si todos los caminos conducen a Santiago, debe ser cada peregrino quien libremente elija su itinerario desde la información, el conocimiento y los datos que le permitan planificar su experiencia.

          El antecedente histórico del relato de Bernardo José de Aldrete es razón suficiente para considerar seriamente esta alternativa, pero ocurre además que aporta otros valores que el peregrino debe conocer. Esta opción sigue la vieja premisa peregrina de buscar el itinerario más directo porque el tiempo y la distancia eran ayer razones de peso, y en buena medida lo siguen siendo hoy. Una comparativa de la distancia medida desde Castuera, lugar donde inicia la bifurcación de esta ruta, hasta Aldeanueva del Camino, que es donde termina antes de unirse a la Via de la Plata, mientras que la ruta oficial por Mérida tiene unos 300 km, esta alternativa por Trujillo tiene 210 km, es decir, hay 90 km de diferencia, lo que implica unas tres o cuatro jornadas menos. Una buena comparación es pensar que la distancia que el peregrino invierte en llegar a Mérida es equivalente a la necesaria para llegar a Trujillo. Ha ganado en su avance mientras que la ida hacia Mérida retiene claramente su progresión hacia Santiago. Es una diferencia importante y un dato valioso que el peregrino debe conocer para decidir que itinerario elegir según sean sus circunstancias y sus propósitos.

          Además de la citada tradición histórica y de la distancia que el peregrino ha de recorrer, hay otros elementos de interés; uno de ellos es que esta ruta coincide en bastantes tramos con el Camino a Guadalupe, cuyo Santuario de la Virgen morena fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1993, y que por tanto es un lugar de alto valor tanto devocional como turístico. Guadalupe es a la vez convento, iglesia y castillo. Fuerte de fronteras y lugar de peregrinaje. El enorme templo de piedra, contrasta con el pequeño pueblo blanco de cazadores y campesinos que apenas se atreve a mirar la imponente iglesia gótica mudéjar.

          El interés histórico y patrimonial de esta ruta se ve además reforzado por el hecho de pasar por núcleos históricos de primer orden como son Trujillo y Plasencia, sin olvidarnos de Villanueva de la Serena.

          En esta última, el apóstol Santiago es su patrón junto a Santa Ana, y cada 25 de Julio y durante varias jornadas, se celebran fiestas patronales de gran arraigo popular. La imagen de Santiago es una escultura policromada del Matamoros, llamada “Santiaguito” por el pequeño tamaño de la talla original, desaparecida en la Guerra Civil. En las proximidades de la Ermita de Santiago, instalada junto al parque de los Conquistadores, se colocó una escultura en bronce de unos dos metros, del escultor villanovense Eduardo Acero, en homenaje a los peregrino del Camino de Santiago.   

          Antes de llegar a Trujillo se pasa por Santa Cruz de la Sierra, con la Iglesia parroquial de la Santa Vera Cruz, un edificio de extensas proporciones, de planta rectangular, construido a base de mampostería y sillería de granito que según todos los indicios de que se dispone por ahora, fue construida en el lugar de culto de una mezquita levantada sobre una antigua basílica visigoda que, a su vez, reutilizó los restos de un primitivo templo romano. Testigo del paso del tiempo y de las culturas, en una jamba de la Iglesia encontramos tallado la figura de un peregrino.       Trujillo, declarado “Maravilla rural de España 2015”, mitad fortaleza mitad catedral, es tierra de Pizarro, de Orellana y de otros conquistadores. Tiene una iglesia de Santiago catalogada como la más antigua y una de las más interesantes del Trujillo medieval, situada junto a la puerta de Santiago de la muralla. Parece que su inicio data del siglo XII, aunque su construcción se concluye en el siglo XIII, después de la reconquista de la ciudad en 1232, en un estilo románico tardío, y sufrió una amplia reforma en los siglos XVI y XVII. Hay constancia registrada de que tuvo hospital de pobres y peregrinos.

          Plasencia contiene también una emblemática Iglesia de Santiago o del Cristo de las Batallas, como también se la conoce. Construida entre los siglos XV y XVI, está vinculada desde su inicio a los peregrinos del Camino de Santiago, como muestran los abundantes signos jacobeos en la ornamentación labrada en piedra (conchas, calabazas, bordones), y sobre todo la imagen del peregrino grabado en piedra en los muros de su fachada principal, en la parte derecha de la puerta de entrada. Contó con varios hospitales de pobres y peregrinos y dispone hoy de albergue propiamente de peregrinos. Son detalles que revelan la importancia que tuvieron las peregrinaciones a Santiago de Compostela. Un poco más al norte, en el pueblo de Villar de Plasencia destaca un cruceiro de mediados del siglo XVI, “La cruz del humilladero”, situado junto al cementerio, con decoración de conchas jacobeas que delatan su vinculación a la tradición peregrina hacia Santiago.

          Desde la perspectiva paisajística y medioambiental, muchos de sus tramos son vías pecuarias, cañadas de trashumancia o vías verdes; además atraviesa el Parque Nacional de Monfragüe, declarado Parque Natural en 1979, Zona de especial protección para las aves en 1988, y Reserva de la Biosfera en el 2003 por la Unesco. Son algunos de los atractivos y méritos que identifican a esta vía.

          La ruta dispone de lugares de acogida a disposición de los peregrinos por los Ayuntamientos, Parroquias y Organismos, además de algún albergue, y es bien previsible que en el curso del tiempo, como ha ocurrido en otros caminos, aparezcan servicios y hospedajes pensados para el peregrino jacobeo. Está claramente señalizado con flechas amarillas y otros indicadores que permiten la orientación sin problemas. Y una valiosa ventaja que conserva esta alternativa es que está en las antípodas de lo que es la masificación que sufren otros caminos jacobeos, lo que aporta una peregrinación que propicia los valores más genuinos de la misma, como la soledad, el espacio para la reflexión y la espiritualidad, sin agobios, sin prisas, sin aglomeraciones y sin picaresca. No faltan momentos, propios en una cañada de trashumancia encontramos que nuestra soledad se diluye ante el encuentro con un rebaño de ovejas en busca de pastos o de retorno a su redil.

          La relación de poblaciones y distancias desde Castuera reflejada en el cuadro comparativo refleja bien dos ventajas: que se ahorran 90 km (3-4 jornadas) y que la fragmentación permite etapas más asequibles y menos exigentes. Por ello y como  muy bien argumenta Antón Pombo, no se trata de inventar un camino que compita con otro ya instalado, sino de introducir en el panorama jacobeo, una pizca de sentido común.

          Que sea el peregrino quien decida y elija.

Esta entrada fue publicada en 11- Trujillo, una sensata alternativa en el Camino Mozárabe, D - RELATOS y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a 11- Trujillo, una sensata alternativa en el Camino Mozárabe

  1. José Antonio Ortega Ruiz dijo:

    Alberto, me he emocionado al leer tu artículo sobre Trujillo, una sensata alternativa en el Camino Mozárabe, magnífico. Has sabido plasmar lo que en realidad algunos miembros de este Grupo y yo hemos sentido al caminar por este camino y que ya lo he emprendido en 7 ocasiones, la introspección personal, sin prisas y sin picaresca, disfrutando de la naturaleza y las personas son suficientes. Y como bien dices ahora que está tan en boga la peregrinación, hemos de procurar que sigamos conservando la esencia de la misma, tratando de huir de la masificación y agobios que no nos satisfacen pues lo que intentamos es buscar el encuentro con nosotros mismos por unos días para conseguir que nuestra vida cotidiana sea más dinámica y sensata. Muchas gracias por las fotos y comentarios del artículo que seguro que despertarán en los peregrinos la sensación de la peregrinación. No se trata de competir sino de disfrutar. “Los caminos perduran en el tiempo. Las personas desaparecemos”. Por supuesto si tienes a bien, difúndelo en tus foros, grupos de facebook y otros medios de difusión para que el peregrino auténtico protagonista de este evento esté informado y decida según su planificación laboral, familiar y de cualquier índole por donde dirigirse a Compostela. Un Abrazo. José Antonio Ortega Ruiz

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s