23- Tras las huellas de los Apóstoles

discipulos-grande          Es claro en el Nuevo Testamento que Jesús encomienda una misión a sus apóstoles, un cometido precisamente para el que los ha elegido y preparado. En argot de una carrera encontramos un “preparados…, listos…, ya”. El “preparados…” corresponde a pasajes como “Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres” (Mt 419), y otros en que Jesús envía a sus doce apóstoles a Untitledpredicar con instrucciones de una vida despegada (Mt 101-15, Mc 67-13, Lc 91-6). El “listos” corresponde a los instantes antes de la Ascensión, en que Jesús dijo a sus Apóstoles: “Vosotros recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos en pentecostes2Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta el extremo de la tierra”. (Hech 18). El “ya…”, o disparo de salida, lo marca el día de Pentecostés, a partir del cual los apóstoles se lanzan a la empresa de la evangelización hasta los confines del mundo. Jesucristo organizó un equipo de gentes durante su vida pública, y este equipo siguió funcionando después de su marcha.

          Algunas fuentes y autores objetan un supuesto mandato de Cristo a los Apóstoles Pentecostesde permanecer en Jerusalén doce años después de la Ascensión, y la prohibición de predicar a los gentiles, lo que es una lectura tendenciosa de las Escrituras que no se ajusta a lo realmente escrito ni a los hechos, y en total contradicción con testimonios directos evangélicos en que apostol-san-pedro-predicando-2Cristo encomienda a sus apóstoles que prediquen a todos los pueblos (Mt 2819-20, Mc 1614-18, Lc 2436-49, Jn 2019-23). Jesús pidió a sus apóstoles una permanencia en Jerusalén, pero solo hasta el día de Pentecostés, tras el que deberán ir a predicar por todo el mundo con la fuerza del Espíritu Santo (Hch 14-8), en modo que las escrituras constatan que Pedro y Juan aparecen enseguida fuera de Jerusalén, Felipe evangeliza en Samaria y Bernabé en Antioquía, donde nace el término “cristianos” como seguidores de Cristo.

ESTEBAN+APEDREADO          Un momento clave en este proceso es la muerte del diácono Esteban, que marca el momento en que se agudiza la persecución de la iglesia e inicia la dispersión de los apóstoles por el mundo. En cuanto al momento en el que todo esto sucede, la Biblia de Jerusalén lo sitúa en el año 34, es decir unos cuatro años después de la crucifixión de Jesús, fecha en que se considera que se produce la dispersión de los apóstoles por el mundo conocido y época en que se sitúa el comienzo del viaje de Santiago a Hispania.

Reuniones apostólicas          Todo ello sugiere una organización eclesiástica madre con sede en Jerusalén, pero de la que pronto saldrán los apóstoles a predicar a los gentiles por todo el mundo, como enseguida recogen los principales patriarcas de la Iglesia en sus escritos, y quedando a la cabeza de Jerusalén uno de los Santiago, el llamado hermano del Señor.

          Los apóstoles permanecieron algún tiempo en Jerusalén, pero pronto se superaron los prejuicios judíos de la predicación a los gentiles y se dispersaron por todas partes. El propio San Pablo atestigua en su epístola a los Gálatas (Gál 119) que en su primer retornos a Jerusalén no encontró allí a ninguno de los apóstoles sino a Santiago el hermano del Señor (Santiago el Menor). ¿Donde estaban?. Predicando es la respuesta más certera. Tuvo que haber un reparto geográfico mínimamente planeado que definiera entre los apóstoles un área de acción básica.

apostol-san-pablo-eucaristía          Pronto la vida apostólica se convirtió en modelo a seguir, sobre todo al desaparecer los doce, despertándose el deseo de dejar constancia de su labor, su territorio de predicación, su muerte y su sepultura. Aparecerán así una serie de códices y catálogos que buscan cubrir esta necesidad. Si el origen del cristianismo tuvo que ser anónimo y clandestino en buena medida, es lógico que estos datos estuvieran sumergidos en la tradición oral, que mantiene los acontecimientos, pero los mezcla y distorsiona.

Cristianización de la PI          En cuanto a la evangelización en Hispania, una imprecisión muy común es situar los orígenes de la Iglesia hispana no antes del siglo III o incluso en épocas posteriores, y deducir por ello que los inicios de la evangelización en nuestras tierras fueron también tardíos. Hasta mediados del siglo III no hay constancia documental sobre el cristianismo en España, ciertamente, pero es lógico que así fuera en unos tiempos en que la documentación era sistemáticamente destruida por los perseguidores, y ser cristiano estaba prohibido y era duramente perseguido. Lo cierto es que hay testimonios muy claros de la existencia de sedes eclesiásticas hispanas bien instauradas ya en el siglo II, por lo que sus primeros comienzos tuvieron que ser, con toda certeza, muy anteriores, verosímilmente ya durante el siglo I.

3copiar          Como ocurrió siempre en la cristianización en todo territorio, no se implantó una Iglesia plenamente desarrollada desde el principio, sino como comunidades cristianas en distintas regiones de la Península Ibérica que actuaron como focos de irradiación, a partir de la iniciativa apostólica que se extiende siguiendo la dinámica de comerciantes, militares, esclavos, etc., que se movían por Hispania a través de sus calzadas terrestres y sus vías marítimas desde otros puntos del Mediterráneo. 

          Los primeros testimonios que relacionan a uno de los Doce Apóstoles con Hispania, como Dídimo el Ciego (†398), San Jerónimo (†420) o Teodoreto de Ciro (†458), no precisan cual de ellos era, aunque lo definen como uno de los que convivieron con el Salvador y aunque había argumentos para deducirse. Después ya es clara la referencia a Santiago como primer evangelizador a partir del Breviarium Apostolorum (hacia el año 600), y aunque hoy se descarta, como se hizo, que sea una traducción manipulada de los catálogos bizantinos, es oportuno hacer una revisión de las huellas históricas que dejaron los apóstoles que convivieron con Cristo, en su labor de evangelización y en su lugar de sepultura, para valorar cual o cuales pudieran tener una relación con Hispania.

foto_14546_SF0025_-_Foto           Para una información lo más completa posible habría que recopilar distintas fuentes: Hechos de los Apóstoles, historiadores eclesiásticos antiguos, epístolas de patriarcas de la iglesia, evangelios apócrifos, y catálogos apostólicos de distintas épocas. Pero por fortuna este trabajo ha sido ya realizado magníficamente por el historiador eclesiástico Jesús Álvarez Gómez en su Historia de la Iglesia, del que me atrevo a hacer un extracto.

           pedro_pablo_rubens._san_pedroSan Pedro, además de Jerusalén y Palestina, predicó en Samaria y Antioquía, y hay suficientes testimonios escritos y arqueológicos que avalan su obra evangélica, su muerte y su sepultura en Roma.

 0725-SANTIAGO-EL-MAYOR          Santiago el Mayor, confundido a menudo con otros Santiagos, es verosímil que predicara en Hispania y que tras su martirio en Jerusalén en el año 44, fue llevado a Galicia y sepultado en Achaia marmórica, hoy Compostela, donde se veneran sus restos.

           sanjuanevangelistaSan Juan, hermano de Santiago el Mayor, asumió el encargo de cuidar a María, la Madre de Jesús, probablemente en la misma Jerusalén. Compartió con Pedro labores evangélicas en Samaria. Su labor más personal se centra en Éfeso y Asia Menor. Apresado durante la persecución de Domiciano, es conducido a Roma y condenado a muerte; azotado y metido en una caldera de aceite hirviendo, salva la vida incomprensiblemente (¿milagrosamente?) y es desterrado a la isla de Patmos, donde permanece hasta la muerte de Domiciano, retornando después a Éfeso donde muere hacia el año 100.

           sao-tiago-menor-apostolo222-218x300Santiago el Menor, identificado como Santiago Alfeo en la tradición occidental, hermano de Judas Tadeo, quedó al frente de la Comunidad de Jerusalén. Murió mártir en el año 62 siendo arrojado desde el pináculo del templo, y enterrado en Jerusalén.

           StMatthew2San Mateo, evangelizó primero en Palestina, donde escribió su Evangelio, el primero de los cuatro. Después predicó en Arabia, Persia y Etiopía, y aquí sufrió el martirio, clavado al suelo y quemado vivo. Sus restos se veneran en Salerno (Italia).

           SAN MATÍASSan Matías, elegido para sustituir a Judas Iscariote, predicó en Judea y en Etiopía. Según una tradición fue decapitado en Judea con un hacha, y según otra habría muerto apedreado. Sus restos reposan en la basílica de Santa Elena en Tréveris (Alemania).

           SanJudasTadeo4[1]San Judas Tadeo, hermano de Santiago el Menor, predicó en Mesopotamia y Arabia. Fue martirizado a flechazos y a golpes de maza en Edesa; sus restos son venerados en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano.

           3-San Tommaso-apostol-3Santo Tomás, según Orígenes u Eusebio, predicó a los partos y etíopes; pero la tradición más divulgada afirma que predicó en el norte de la India. Los llamados cristianos de Santo Tomás se vieron obligados a emigrar a Malabar en el sur de la India al ser derrotada a mediados del siglo I la dinastía parta del rey Gundaphor. Padeció el martirio a lanzadas en Calamina. Nicéforo Calixto afirma que fue martirizado en Tabrobane (India), y sus restos, según San Efrén fueron trasladados a Edesa; y después a Ortona (Italia).

           Rembrandt San BartoloméSan Bartolomé, predicó junto con San Felipe en Bitinia, y después solo en Armenia y al sur de Arabia y Etiopía. Alguna tradición menciona su estancia en el norte de la India. Fue desollado vivo en Albanópolis de Armenia; sus restos fueron trasladados por Otón III a Roma y están actualmente en la basílica de su nombre en la Isla Tiberina.

           220px-Rubens_apostel_simon zeloteSan Simón el Zelote, predicó en Persia y Mesopotamia donde, según una tradición, murió crucificado y, según otra, habría muerto aserrado. Se desconoce el lugar de su sepulcro, pero hay varias ciudades que lo reclaman: Roma, Colonia y Hersfeld.

 philip-the-apostle          San Felipe, estuvo algún tiempo en Éfeso con San Juan. Evangelizó en Asia Menor y murió crucificado y apedreado en Hierápolis de Frigia. Sus restos se veneran actualmente en la Basílica de los Doce Apóstoles de Roma. No confundir con uno de los siete diáconos, también llamado Felipe, uno de los Siete, que también predicó en  Hierápolis

           200px-José_de_Ribera_San_AndrésSan Andrés, hermano de San Pedro predicó en Capadocia, Bitinia y el sur de Rusia. Según otra tradición lo hizo en Escitia y Acaya. Fue martirizado en Patrás (Grecia) en una cruz en forma de aspa (Cruz de San Andrés). Sus restos se veneran en Amalfi (Italia). Su cráneo, que era venerado en la basílica del Vaticano, fue entregado por el Papa Pablo VI a la Iglesia de Patrás en un gesto de fervor ecuménico.

          De ninguno de los apóstoles, fuera de Santiago, hay por tanto tradición ni indicio alguno de que hubiera predicado en Hispania o fuera allí sepultado. Ya solo por ello no debería omitirse ningun grado de verosimilitud a la Tradición Jacobea, como hace a menudo la ciencia histórica apriorísticamente sin que tal actitud pueda considerarse justificada.

San Pablo          Sin embargo merece mención especial San Pablo que, aunque no fue uno de los doce ni convivió con Jesús, pues su conversión fue unos siete años posterior a la Crucifixión, fue considerado entre muchos como un apóstol más y fue denominado apóstol de los gentiles. Su conversión se data en el año 37, en fecha que otros sitúan ya a Santiago en Hispania en labor evangelizadora. Pero Pablo sí tiene una conexión con Hispania, ya que en su carta a los Romanos expresa hasta en dos ocasiones su saulo-conversion-2propósito de ir a Hispania. No hay constancia de que realizara tal viaje, pero las escrituras dejan una gran laguna entre su largo apresamiento con posterior absolución y liberación, hasta su posterior martirio y hay algunas referencias patrísticas favorables, especialmente de San Clemente Romano y Teodoreto de Ciro que afirman con cierta fuerza argumental su viaje a España. En su Epístola a los Romanos: Pablo anuncia su propósito de viajar a España en términos que sugieren File'-Saint_Paul_Writing_His_Epistles'_by_Valentin_de_Boulogneuna evangelización previa: “Mas ahora no teniendo ya campo de acción en estas regiones y deseando vivamente desde hace muchos años ir donde vosotros, cuando me dirija a España, pues espero veros al pasar y ser encaminado por vosotros hacia allá después de haber disfrutado un poco de vuestra compañía” (Rom 1523-24). Y reitera su intención una segunda vez: “así que partiré para España pasando por vosotros” (Rom 1528). Las palabras de Pablo, independientemente de que llegara o no a cumplir su propósito, hablan de la existencia de una comunidad cristiana en España en época anterior a él, a la que pide ser encaminado. Una comunidad cristiana en el siglo I que muy bien puede considerarse la primera iglesia en España, y que debió de ser iniciada por uno de los doce. Si esta epístola fue escrita hacia el año 57, la presunta evangelización tuvo que empezar bastante antes, y por tanto también cabe presumir que cronológicamente pudo ser en vida de Santiago.

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