15- Una Mano Tendida en el Camino.

Prades - copia          Aún es noche cerrada en el albergue de Palas de Rei cuando me despierto espontáneamente y siento un impulso a levantarme; me siento en el suelo del balcón iluminado con la luz que llega de la plaza mientras el albergue duerme, me atuso un poco los pies que agradecen el masaje y la pequeña cura, y permanezco un rato ante la paz y el silencio de la plaza iluminada en la noche por la luz de las farolas hasta que el sueño me invita de nuevo al camastro.

fiesta-del-bosque           Diana a las siete y buen desayuno antes de atender la llamada diaria del Camino. Pasado el Carballal atravesamos un bosque estrecho y cerrado como un túnel, oscurecido por la frondosidad que ahoga la entrada de la luz, cruzando un paso de invierno junto a un pantano donde mil y una ranas croan a granel, alguna esperando ser desencantada, porque allí, sin duda, hay magia y encantamiento. Pasajes parecidos se repiten esta mañana, pero ese ha sido especial, como si una emoción humana hubiera quedado allí retenida. Le pongo nombre, desde entonces se llama el bosque de Elizabeth, en memoria de una buena amiga.

San Xulian do Camiño. Acuarela de Zararías Cerezo          San Xulián do Camino aparece con sus viejos rincones rústicos, su iglesia y su cementerio. Estampa frecuente y nostálgica la del cementerio a la vera del Camino, como conexión permanente entre un presente continuo y un más allá al que nos dirigimos, acaso con el mensaje de que la muerte no es final. Se suceden bellísimos tramos entre bosques 100_0124frondosos como túneles en el tiempo por los que salimos de Lugo y entramos en A Coruña, a través de pasadizos sombreados bajo un palio vegetal que nos protege de un sol justiciero, como una pasarela que navega fluctuante entre árboles que custodian nuestro avance, como vienen haciéndolo durante siglos.

100_0127          Mato Casanova, Porto de Bois, Couto y Leboreiro se suceden ante nuestros pasos a través de unos de los tramos más hermosos del Camino, hasta llegar a Furelos, en el que entramos a través de su fabuloso puente medieval. La Iglesia de San Juan de Furelos nos espera con su puerta abierta de par en par; desde su entrada el padre Javier, arcipreste del lugar, nos reclama y nos invita San Juan de Furelosa pasar a los peregrinos, y en un momento nos juntamos allí peregrinos de Madrid, Valencia, Asturias, Colombia y Rusia, cada cual con su motivo y circunstancia, escuchando todos con agrado la afanada explicación del canónigo junto al conmovedor Cristo de la mano tendida.

CristodeFurelos

100_0132 - copia          Su visión sobrecoge al caminante, crucificado en la cruz desciende su mano derecha como  para atender y dar fuerza al peregrino. No es una mano caida, es una mano que se ofrece a pesar de su tremendo trance, y al verla se siente uno ayudado por ella y la fatiga mengua ante tal gesto que nos Cristo de la mano tendida. Iglesia San Juan de Furelos. Foto de Jacinto Fuentes Mesallega al corazón. Es sin duda lo mejor de este duro día de peregrinación y me hace intuir que alguien vela por los caminantes. Es momento para entonar el Dum Pater Familias, canto peregrino por antonomasia, que compartimos con emoción, especialmente el sacerdote, que reconoce entusiasmado como canto que entonó tantas veces en sus lejanas peregrinaciones.

100_0134           Que lo sacro y lo profano van de la mano quedará aquí patente, pues junto a la iglesia de Furelos la taberna Farruco reclama el pertinente culto bajo su ambiente musical popular, y enseguida Melide y el pulpo de Ezequiel, rito peregrino de obligado cumplimiento, no menos que la visita a la Iglesia de San Pedro en donde es gloria entonar un canto gregoriano desde lo alto de su coro, y rezar un instante en la capilla Sancti Spíritus.

IglesiaSantaMaria3           A partir de aquí el panorama se hace más abierto bajo un sol acuciante mientras pasamos por la bella estampa de la ermita románica de Santa María. Caminando los dos hermanos a la par y durante algunos kilómetros entramos en discrepante y apasionada conversación, ante el esmerado y sorprendido silencio de nuestros bordones Mambrino y Teodomiro que siguen a lo suyo, ante la evidente terquedad de sus dueños en cuestiones dialécticas.

16655fuente-boente           El diálogo apasionado y el sol radiante secan las gargantas, que encuentran alivio en la generosa fuente de Boente. Hay muchos peregrinos en estos tramos, con un sol de justicia, frecuentes subibajas y algunos pasajes arbolados que sombrean nuestro acalorado avance, pasando por la histórica Castañeda, donde los peregrinos dejaban las piedras de cal que portaban desde la cantera de Triacastela para las obras de la catedral románica.

albergue-ribadiso-da-baixo           A poco de cruzar el río Iso por un pequeño puente de origen medieval, nos espera el emblemático albergue de Ribadiso, histórico centro asistencial del Camino Francés, hace algunos años rehabilitado al uso peregrino como moderna y espaciosa instalación que conserva el sabor tradicional en un 100_0142entorno de admirable belleza. Tras el aseo ritual, el clima es propicio a la colada y tendido bajo un sol de tarde que aún le da tiempo, aunque justo, a un secado de las prendas. Pocos peregrinos saben que a menos de un kilómetro de allí está el “chiringuito de la playa fluvial”, ideal para ver declinar el día después de una dura 100_0149caminata, al amparo primero de un tanque de cerveza y unas raciones, y luego de una apetitosa cena, todo bien adobado con reposo ajardinado, lectura y toma de notas. Cuando empieza a oscurecer retornamos a tiempo de recoger la ropa tendida, y dejarnos envolver por nuestro camastro.

           Traspasando la difusa frontera del sueño, creo oír un lamento lejano como un llanto femenino, y vislumbro una mano tendida que desciende en ayuda y consuelo, pero ya no alcanzo a discernir si es imaginario o real, no solo porque ando sumergido en las dimensiones oníricas, sino porque lo real y lo imaginario, en el Camino, son parte del mismo paisaje.

Esta entrada fue publicada en 15- Una Mano Tendida en el Camino., F- CRÓNICAS PEREGRINAS y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a 15- Una Mano Tendida en el Camino.

  1. luis dijo:

    He leído, y se me han puesto los pelos del brazo .como escarpias..
    Gracias por compartir, pues vuelve uno a revivir el camino andado.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s