15- Llegar a pie

Mario Clavell Blanch          Me precio de mi amistad con un catalán, barcelonés y mundial que eligió, desde hace ya unos cuantos años, Galicia para vivir y morir. Hablo de Mario Clavell Blanch, un amigo de los grandes que siempre está al pie del cañón cuando se le necesita. Encontré en él consuelo y solidaridad cuando llegué a Santiago con DSC00986heridas en el alma. Hemos cantado juntos, hemos pintado flechas amarillas en los caminos, hemos reído y hemos llorado por causas comunes, hemos caminado juntos como peregrinos. He encontrado en Mario consejo y ayuda siempre que fue necesario, y hemos compartido música y amistad en no pocas ocasiones. Como docente y periodista asiduo, tenía ganas hace tiempo de encontrar un artículo suyo que compartir en mi sección de préstamos literarios. Lo he encontrado en un artículo editado en el Correo Gallego el 13 de Agosto del 2015, y que trata un tema mítico en el Camino de Santiago.

LLEGAR A PIE (El Correo Gallego, 13 de Agosto de 2015)

IMG_20140906_182742ES momento de repensar el ansia de compostelas , legítima y desmesurada. Las listas de llegados nos conmueven pero no nos orgullecen. Que caminen cuanto y desde donde quieran. Pero que la compostela sea el reconocimiento de algo más arduo que caminar apelotonadamente desde Tui, Neda o Sarria. Seamos originales = volvamos a los orígenes del documento. Y que obtener una compostela sea resultado de un recorrido no trivial que comienza más allá de cien mil pasos y objetive una pietatis causa que conviene a toda costa mantener. Voces en el Camino piden alejar el mínimo tramo jacobeo para el regalo de una compostela. ¿A trescientos kilómetros? Esa distancia incluiría a León, Coímbra, Oviedo en el radio del Camino: tres puntos fuertes. Las euforias de los caminantes de cien kilómetros son ridículas por pretenciosas. La trivialización del Camino es otra forma de frivolidad y muerte.

Nueva_imagen_11_          Los relatos y diarios de peregrinos de largo recorrido coinciden en que diez o catorce días de fatiga son necesarias para una inmersión interior jacobea. Cuando la sed, los ronquidos en albergue, duchas sin agua, conversaciones y acogida con desconocidos han hecho pedazos los modos de vida urbanos y nos abren a otra dimensión. Hacer más exigente la concesión de la compostela nos mejora a todos quienes la apetecemos. Nos estimula a perseverar en el empeño. Ella es don, no derecho de caminantes ni obligación del cabildo. El Camino es más que un paseo de cien kilómetros con agujetas.

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Una respuesta a 15- Llegar a pie

  1. Lillian Joppert dijo:

    Grande amigo e conhecedor do Caminho! Sempre pronto a ajudar aos peregrinos, seja em relação ao caminho ou solidariedade , Beijocas e saudades Lili Joppert

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