2- Santiago peregrino de Gil de Siloé

 ???????????????????????????????         Una escultura del Apóstol Santiago que me cautivó nada más ver, fue la del maestro Gil de Siloé, en alabastro, que pude contemplar en mi visita a la Cartuja de Miraflores en Burgos, a poco tiempo de inaugurarse (año 2011) la exposición “El Esplendor Cartujo” para mostrar la gran obra de restauración que desde 2002 se realizan en la cartuja burgalesa y en su patrimonio artístico, con objeto de dar a conocer algunos de los tesoros que durante siglos habían permanecido dentro de la clausura monacal.

          Más cautivado aún quedé de esta talla al conocer su singular historia, a pesar de que la joya escultórica que tenía ante mis ojos no era la obra original, sino una réplica exacta hecha con todo lujo de detalle para que la contemplación fuese rigurosamente exacta que la del original. Cabría decir que se trataba de un facsímil escultórico.

Retablo mayor y sepulcro de Juan II de Castilla y de su esposa Isabel de Portugal en la Cartuja de Miraflores. Ecelan          Este Santiago el Mayor era uno de los elementos escultóricos que formaban el monumento sepulcral que, hacia 1486, la Reina Isabel la Católica encargó a Gil de Siloé, para sepultura de sus padres, Juan II de Castilla e Isabel de Portugal, y el de su hermano Alfonso, en la Cartuja de Miraflores. Gil de Siloé es una de las máximas figuras de la escultura hispánica del siglo XV y, por extensión de toda Europa, cuando las formas del gótico postrero, hibridadas por las del arte mudéjar y las influencias flamencas de tipo flamígero, dieron origen al estilo gótico isabelino, exclusivo de España, del que Gil de Siloé es su representante más emblemático. El sepulcro de los Gil-De-Siloe-Tomb-of-Juan-II-of-Castile-and-Isabel-of-Portugal-2-reyes, de tipo exento, es decir, elevado sobre el suelo y separado de muros, está situado bajo las gradas de la Capilla Mayor, centrado en el presbiterio del templo; hecho en alabastro, tiene una singular forma de estrella de ocho puntas. El conjunto sufrió deterioros a consecuencia de acontecimientos sucesivos: la ocupación francesa (1808-1814), el Trienio Liberal (1820-1823), la desamortización eclesiástica y civil (1834-1856), y las actuaciones del conde de las Almenas (inicio siglo XX), con suma de daños y pérdidas que justifican el valioso proyecto de restauración que ha unificado importantes esfuerzos públicos y privados.

fotografía antigua de principios del siglo XX Santiago en su antigua casa, sobre el sepulcro de Juan II e Isabel de Portugal en la Cartuja.          En el diseño original del conjunto escultórico, la figura de Santiago el Mayor ocupaba una posición a la derecha de San Lucas, próxima a la cabeza de la reina, tal como vemos en fotografías y postales anteriores a 1915. De aquí desapareció la magnífica talla en circunstancias que durante casi un siglo han permanecido en un halo de misterio. Hasta que, en un riguroso estudio académico, la profesora de Arte de la Universidad de Valladolid María José Martínez Ruiz, ha dado con la clave de la intriga. En los albores del siglo XX, el cenobio burgalés arrastraba diferentes males, herederos de los expolios llevados a cabo en distintos momentos históricos antes apuntados, cuando hizo su aparición en Burgos el conde de las Almenas, que como presunto mecenas y con el beneplácito de los cartujos, se arrogó la labor de reformar el interior del templo, tarea que inicia hacia 1905 y que se prolongó durante años. Comparando un estudio de 1936 con otro de 1905, la profesora Martínez Ruiz detecta la desaparición de la escultura del apóstol Santiago el Mayor y la inclusión de tres figuras nuevas, ajenas al conjunto inicial, quizá para disimular los huecos dejados por las piezas perdidas. Esta sustracción y la sustitución de piezas reordenando el grupo escultórico es una iniciativa que debe apuntarse en el haber del conde de las Almenas que, como bien apunta Rodrigo Pérez Barredo, revestido de mecenas, se valió de las peores artes para cometer atentados, atrocidades y latrocinios sobre el patrimonio artístico a su alcance, la Cartuja de Miraflores de Burgos entre ellos.

palacio-canto-del-pico_5777611          Conocedor de la calidad excepcional de la pieza, la sustrajo de su lugar y la incorporó a su colección personal como bien de su propiedad; que posiblemente conservó algún tiempo en el Palacio del Canto del Pico en Torrelodones, extravagante desatino arquitectónico que creó en 1920 con materiales de sus expolios para guardar el fruto de sus saqueos. Ya en 1915 el conde las Almenas se vio envuelto en un escándalo por denuncias de sus fechorías de las que la prensa de la época se hizo eco, pero que supo lidiar con algunas tretas que le devolvían parcialmente su cartel de mecenas, como fue la apertura de una suscripción pública para la reforma de la Cartruja de Miraflores que él inició con cinco mil mesetas. Lo cierto es que, sabiéndose sorprendido, decidió buscar nuevos horizontes. En 1927, ante la necesidad de conseguir dinero y con la excusa de montar una exposición, llevó a Nueva York más de cuatrocientas de sus más preciadas piezas, que fueron subastadas, acabando en colecciones particulares y museos. El The New York Times llegó a declarar que se Nueva imagen (10)trataba de la venta de la colección de arte español más importante realizada nunca antes en Estados Unidos. Este fue el destino de la estatua de alabastro de Santiago el Mayor de la Cartuja de Miraflores de Gil de Siloe, que se exhibe desde hace décadas en el Metropolitan Museum de Nueva York, concretamente en su sección medieval “The Cloister”, que adquirió la escultura en 1988. Como dice Luis Planas tras su visita al museo en abril de 2013, el Santiago peregrino afortunadamente está bien atendido y en buena compañía.

Nueva imagen (7)          La recuperación de la pieza, aunque salió de manera ilícita de la Cartuja de Miraflores, al tratarse de una compra legítima, hubiera sido un largo y complicado proceso, sino imposible. No es reprochable, por tanto, que la Junta de Castilla y León, a través de una ardua negociación, haya optado por solicitar una réplica de la talla Gil de Siloé. Y el Metropolitan Museum, quizás consciente de que la pieza era fruto de un robo, y que atendiendo esta petición se allanaban agravios y se favorecía el legítimo intento de atender el patrimonio artístico español, respondió favorablemente, haciendo una excepción, pues es la primera vez que el Metropolitan autoriza una réplica, gracias también a la Word Monuments Fund, entidad que ha colaborado económicamente en la restauración de La Cartuja de Burgos entre 2002 y 2006.

Nueva imagen (6)          Gestionada la realización de la réplica, la Junta de Castilla y León diseñó un interesante acto como incentivo de todo el proceso. Se trataba de una exposición en el Queen Sofía Spanish Institute de New York  con el título “Tesoros del Camino de Santiago en Castilla y León”, celebrada entre el 24 de febrero y el 12 de abril de 2010, gracias a la colaboración del Instituto Español Reina Sofía de Nueva York, la Junta, la World Monuments Fund y el Museo Metropolitano. La muestra tuvo como pieza Nueva imagen (8)central la réplica de la escultura del Santiago Peregrino de la Cartuja de Miraflores y, en torno a ella, vídeos, fotografías, textos, paneles y maquetas que presentan a Castilla y León como una Comunidad histórica y cultural clave en el Camino de Santiago, resaltando los valores de la ruta jacobea y señalando los reconocimientos del Camino Francés como Itinerario Cultural Europeo por el Consejo de Europa y Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1993, todo ello en un año tan emblemático como el Año Santo 2010. Como gesto sustancial de la muestra, la consejera de cultura de La Junta de Castilla y León, María José Salgueiro, asistió a la misma para oficializar la entrega de la réplica, que sería llevada a la Cartuja de Miraflores como manera de paliar la pérdida de tan extraordinaria pieza, culminando con su incorporación a la exposición “El Esplendor Cartujo”.

Saint James the Greater (detail),          La escultura de alabastro de Santiago el Mayor, con un tamaño de 45,9 centímetros, está datada entre 1489 y 1493. Representa al Apóstol  con todos los atributos de peregrino medieval. Aunque algunas partes han sido retocadas, como el pelo y la barba, el diseño de la ropa, el borde del manto y la cartera conservan su dorado original. Una concha sujeta su capa, emblema que se repite en la cartera, o junto con una calabaza y dos bastones cruzados de peregrino en el sombrero. La Nueva_imagen_16_jpgtalla se ubicó originalmente junto a la cabeza de la reina en el sepulcro de la Cartuja. Si se atiende a la historia, la réplica solicitada deberá situarse allí. De hecho en la inauguración de la Exposición por la Infanta Pilar de Borbón y autoridades de la Junta, “El Esplendor Cartujo”, fue colocada en este lugar, aunque luego durante la exposición, se ha expuesto independiente en una capilla lateral de la Cartuja. Algún día quizás se integre en el sepulcro de los reyes, en el emplazamiento para el que fue diseñada por el maestro Gil de Siloé.

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Una respuesta a 2- Santiago peregrino de Gil de Siloé

  1. Edda camps dijo:

    Excelente.

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