11- El Apóstol Santiago en España

scale.php          De mi buena amiga italiana Carmen Pugliese, tomo prestado este artículo con cuyo contenido me identifico en su propuesta de verosimilitud de la Tradición Jacobea. Carmen ha sido galardonada con el primer premio internacional Aymeric Picaud de divulgación del Camino de Santiago, concedido por la Liga de Asociaciones de Periodistas del Camino de Santiago, con el que se reconoce muy meritoriamente su trayectoria de defensa, estudio, investigación y difusión de la ruta jacobea y sus raíces históricas y culturales.

LA FIGURA DEL APÓSTOL SANTIAGO

Muchos, entre los peregrinos que se aprestan a recorrer la Ruta Jacobea, no conocen convenientemente al Apóstol y hasta hay quien piensa que el Camino es el itinerario de la traslación.

Por eso nos parece oportuno contar algo sobre el Santo que vamos a visitar.

FUENTES HISTÓRICAS, TRADICIÓN Y LEYENDA

Es en el Antiguo Testamento donde hay que buscar las fuentes documentales que permiten bosquejar la figura del Apóstol.

Santiago el Mayor es hijo del pescador Zebedeo y de María Salomé, y hermano mayor de Juan Evangelista.

Se le da el apelativo Mayor para distinguirlo del homónimo apóstol, hijo de Alfeo y primer obispo de Jerusalén, sólitamente llamado Menor.

Se le considera uno de los discípulos predilectos del Cristo, porque con Simón Pedro y el hermano Juan está junto a Él en los momentos más significativos y sublimes de su existencia.

Los Evangelios y los Hechos de los Apóstoles nos proporcionan datos sobre su vida:

Dibujo terminado corregido sepiaEl primer encuentro con el Cristo fue en las orillas del lago de Galilea, donde Santiago y Juan, junto al padre, componían las redes; ambos hermanos dejaron la barca y a su padre para seguir al que los haría pescadores de hombres. Mt. 4,21 – Mc. 1,19 – Lc. 6,15.

Se le menciona en la lista de los Doce donde es apodado, junto a su hermano, “Boanerges”, es decir “Hijos del Trueno”, por su temperamento fogoso e impulsivo. Mt. 10,2 – Mc. 3,17 – Lc. 6,14.

En efecto, mientras acompaña al Nazareno a Jerusalén, le sugiere que invoque del Cielo un fuego que caiga encima de los samaritanos que no les habían acogido y que los abrase, y provoca la indignación de los otros diez discípulos, pidiendo al Maestro la concesión de sentarse con el hermano Juan, el día de la Gloría, uno a Su derecha y el otro a Su izquierda. Lc. 9,54 – Mc. 10, 35 – 41.

Asiste a los milagros de la curación de la suegra de Pedro y de la resurrección de la joven hija de Jairo. Mc. 1.29 – Mc. 5,37 – Lc. 8,51.

En el Monte de los Olivos escucha la predicción del Cristo respecto a la caída de Jerusalén Mc. 13,3.

martirioSantiagoZurbaranSolamente Él, Pedro y Juan asisten a la Transfiguración en el monte Tabor y están al lado del Señor en la amarga oración del Getsemani. Mt. 17,1 – Mc. 9,12 – Lc. 9,28 – Mc. 14,33. Presencia la Ascensión del Cristo y, por último, es decapitado por Herodes Agripa, siendo el primer mártir entre los Apóstoles. Hch. 1,23 y 12,1-2. En este punto la tradición y las leyendas se encargan de continuar el relato de las vivencias del Apóstol.

LA PREDICACIÓN DE SANTIAGO EN ESPAÑA

Como el mismo Cristo les había mandado, después de su muerte, los Apóstoles viajan a diferentes regiones del mundo conocido para difundir el Evangelio.

Santiago predicando de lazaro Galiano. Relato de la predicación del apóstol Santiago en España, de su llegada a Cartagena y del milagro de Granada.Parece ser que antes de su muerte, Santiago emprendió, aunque con éxito escaso, una obra de evangelización en la península ibérica (entonces colonia de los romanos), cuyo acceso era perfectamente posible, tanto por mar como por tierra. Respecto a la predicación de Santiago en España no existen pruebas válidas o documentos, excepto unos escasos y débiles testimonios.

En los pocos textos en que se hace referencia parece manifestarse la necesidad de determinar el área de las supuestas predicaciones de todos los Apóstoles y, en el caso de Santiago, a quien la tradición más antigua asigna como área operativa Judía y Samaría, emerge la sensación de una cierta “necesidad” de justificar su presencia en España, como para completar un cuadro geográfico que no podía excluir una zona tan vasta y estratégica como la península ibérica.

Poco a poco parece afirmarse el principio de que cada Apóstol descanse donde predicó y se nota una tendencia a distribuir de manera equilibrada todas las regiones del mundo antiguo, en las llamadas “sortes apostólicae”.

Beda The_Venerable_Bede_translates_John_1902El primer texto donde se afirma explícitamente la presencia de Santiago en España es el denominado “Breviarium Apostolorum”, que Beda el Venerable recoge en sus escritos ascéticos afirmando que Pedro recibió Roma, Andrés la Acaia, Santiago España, Tomás las Indias, Juan Asia, Mateo Macedonia, Felipe las Galias, Bartolomé la actual Turquía y Simón Egipto.

Mapamundi Beato de Liébana. Burgo de OsmaHay otros textos que hablan de su actividad en tierras hispanas, entre ellos Beato de Liebana, pero sin lugar a dudas, aún admitiendo que hubo predicación, no ha sido coronada por gran éxito y las leyendas relacionadas lo confirman.

Dicen que durante su supuesta predicación el Apóstol recibió a orillas del Ebro, cerca de Zaragoza, la visita de la Virgen que, para reconfortarlo se le apareció milagrosamente encima de una pequeña columna, rodeada por un coro de Ángeles.

La Virgen, que en aquel tiempo seguía viviendo en Palestina, le dejó como recuerdo del encuentro la columnita de piedra o “Pilar” que todavía hoy se guarda en la Basílica de Zaragoza y es objeto de apasionada veneración.

Otra aparición de la Virgen parece que haya ocurrido en la pintoresca localidad de Muxía, en la gallega Costa da Morte, donde hoy se encuentra el Santuario de la Virgen de la Barca.

La fantasía popular cuenta que, para encontrarse con Santiago, María llegó a la costa navegando sobre una embarcación de piedra, como la columna de Zaragoza.

Cerca del Santuario están todavía la quilla del barco, una losa enorme llamada Pedra d’Abalar que, según la leyenda, se mueve solo si el que sube encima es totalmente puro y limpio de pecados, y la vela, llamada Pedra dos Cadrises, que cura definitivamente de dolores lumbares a quien pasa por debajo de ella.

LA VUELTA A PALESTINA, LA HISTORIA DEL MAGO HERMÓGENES Y LA MUERTE DE SANTIAGO

Quizás desmoralizado por el escaso éxito de su actividad en tierra ibérica, el Apóstol vuelve a Jerusalén, donde, como detalla la Leyenda Dorada de Jacobo de Voragine, sigue intensamente con su obra de evangelización.

índiceVivía entonces en Jerusalén un mago de nombre Hermógenes, cómplice de los fariseos, que quiso poner a prueba a Santiago y su conocimiento de las sagradas escrituras. La lucha entre Santiago y el malvado nigromante fue durísima, condimentada con demonios y grimorios, pero al final el propio Hermógenes se convirtió al cristianismo, maravillado por la fe inquebrantable del apóstol y por la potencia de sus milagros.

Como nadie podía con él, el entonces pontífice de Jerusalén pidió al rey Herodes Agripa que le mandara ejecutar. Siendo conducido al suplicio el Apóstol consiguió aún cristianizar y bautizar a todos los que le salen al paso, confirmando su peculiar capacidad de conversión.

LA TRASLACIÓN

Como vemos, en los acontecimientos de la vida de Santiago, la leyenda va cubriendo un espacio cada vez mayor.

traslatio

Después de su degollación, los discípulos (la tradición indica que eran dos, Teodoro y Anastasio) se encargan de recoger su cuerpo y la narración de lo que ocurre desde este momento parece responder perfectamente a la satisfacción de las exigencias de maravilloso y sobrenatural propia del hombre de la Edad Media.

Por la noche y con el cuerpo de su Maestro, los seguidores se dirigen al puerto de Jaffa, donde les espera una embarcación lista para zarpar.

precursores10 - copiaCon su preciosa carga suben al barco que, sin timonel porque iba guiada por una mano divina, surca la mar durante siete días y siete noches para llegar a las costas de Galicia, donde desemboca el río Ulla.

RocaUna vez desembarcados acomodan el cuerpo sobre una gran losa de piedra que, milagrosamente se derrite como si fuera de cera adaptándose a la forma del difunto. La losa (seguramente un menhir empleado en cultos prehistóricos y luego utilizado por la Iglesia en su proceso de integración de las creencias locales con la tradición ortodoxa) se conserva todavía bajo el altar de la ciudad de Padrón.

Los discípulos tienen entonces que encontrar un lugar para enterrar al Santo, mas la cosa no les resulta nada fácil porque los pobres han caído en el territorio de la cruel reina Loba, adoradora de ídolos paganos.

A ella se dirigen los hombres piadosos para que les ayude a encontrar un lugar apto para una digna sepultura.

9731561378_4618a1e040_zLa soberana engaña a los discípulos, que tendrán que enfrentarse con toros bravos y dragones y hasta serán capturados: milagrosamente consiguen salir ilesos de todas las pruebas y hasta logran que la mala reina se convierta al cristianismo y le done un carro con unos bueyes donde cargan el cuerpo del Santo. Los animales llevan su preciosa carga hasta el lugar donde hoy se levanta la Catedral y los dos discípulos, que naturalmente convierten al cristianismo a los habitantes de la zona, serán enterrados junto al Maestro.

Es probable que durante las primeras décadas el lugar de sepultura del Apóstol haya sido objeto de veneración por parte de las poblaciones autóctonas, pero con el pasar de los siglos todo cayó en el olvido.

Es fácil entender las razones de este abandono: las duras persecuciones decretadas por los romanos en los tres primeros siglos han sofocado aquel culto incipiente y las invasiones barbaras (siglo V) y musulmanas (siglo VIII) no favorecieron su continuación; la acción inexorable de los agentes naturales completó la obra,… hasta que el ermitaño Pelayo vio las celebres luces.

Quizás nunca conoceremos la verdad sobre los restos conservados en Compostela (hay quien los relaciona con el obispo Prisciliano), pero, como afirma Unamuno, no tiene ninguna importancia conocer con exactitud a quién pertenecen: a pesar de todos los documentos y pruebas arqueológicas, a favor de la autenticidad del sepulcro apostólico, queda como dato cierto e incontestable que el Camino de Santiago existe y que desde más de un milenio gentes de todos los países y condición social se dirigen, superando pruebas y obstáculos, hacía el potente imán que es Compostela.

Carmen Pugliese

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