7- La esclavina del Apóstol

???????????????????????????????          La esclavina es una capa corta de cuero, piel o tela fuerte habitualmente superpuesta a la capa larga o la prenda de abrigo, como cobertura y protección adicional de los hombros y partes más expuestas a la lluvia, sin limitar el movimiento de los brazos, por lo que resultaba muy útil a caminantes y peregrinos, de modo que se asocia como parte del vestuario tradicional del peregrino. Igual que el frontal del sombrero de ala ancha, la esclavina era un lugar habitual donde el peregrino cosía la concha o vieira jacobea que servía de recuerdo o incluso de acreditación de haber completado la peregrinación.

Nueva imagen (2)          Una esclavina singular es la que adorna los hombros de la imagen del Apóstol que se encuentra sobre el altar mayor, presidiendo toda la catedral desde el camarín al que se accede por unas escaleras laterales para llegar hasta el dorso de la imagen y darla ritualmente los abrazos que recibe de infinidad de peregrinos. Es realmente esta esclavina quien recibe los abrazos de los peregrinos.

Nueva imagen (1)-bmp          La imagen es una talla de piedra policromada del siglo XII, de la escuela del maestro Mateo, de tamaño algo superior al natural, que representa al Apóstol Santiago en posición sedente; fue retallada y adornada posteriormente con la indumentaria del peregrino, fundamentalmente un báculo, una areola dorada de santidad y una reluciente capellina o esclavina, confeccionada en plata y oro, donados por el arzobispo Fray Antonio de Monroy (1685-1715), natural de Querétaro (México), que se hiciera erigir una estatua orante en una capilla de la catedral.

Nueva imagen (6)          De esta singular y tradicional imagen dejó escrito el sastre peregrino francés de Carlepont, Guillermo Manier, esta descripción a inicios del siglo XVIII: Sobre el Tabernáculo, la estatua del Apóstol de tamaño natural; es de plata dorada y de la misma materia es la esclavina y la silla donde está sentado con el bordón en la mano y la cabeza desnuda; la esclavina, en lugar de conchas, está adornada y tiene armas de guerra, cañones, fusiles, espadas y espadones y una franja de oro en el extremo.

Nueva imagen (5)          El Cabildo decidió sustituirla por una réplica y exponer la original, de 1704, obra de Juan Figueroa y Vega, en el Museo de la Catedral. El contacto de los visitantes que abrazan la figura la había deteriorado tanto que después de 300 años se tenía bien ganada la jubilación y pasar a descansar en las vitrinas del museo catedralicio. Ya en 1998, meses antes del Xacobeo’99, se acometió una primera rehabilitación de la pieza, muy desgastada por el contacto de los abrazos de los visitantes, pero también de los que con navajas y otros artilugios, o a mordiscos en algún caso, se dedicaron a saquear en las últimas décadas las piedras y piezas incrustadas. Las numerosas piedras de notable valor (rubíes, topacios, esmeraldas) fueron sustituidas en la réplica por otras sintéticas para evitar tentaciones y prever pérdidas valiosas, en modo que la vieja esclavina reposa ya restaurada, con algunas de sus joyas sustituidas y todavía algunas de las originales.

RETIRADA DE LA ESCLAVINA DEL APÓSTOL DEL ALTAR MAYOR DE LA CATEDRAL DE SANTIAGO          El 26 de Octubre del 2003 fue retirada de la imagen apostólica, la ornamentación y en particular la esclavina, en modo que la escultura apostólica permaneció durante unos meses con un aspecto inusual a los visitantes. Esta esclavina tuvo que competir a su vez en la segunda mitad del XVIII con otra que era de oro y llevaba cuatrocientas piedras preciosas que le regaló al Señor Santiago el arzobispo Bartolomé de Rajoy y Losada, pero que desapareció del templo en el XIX durante la guerra de la Independencia. Y en el último siglo la esclavina ha sido retirada en alguna ocasión para limpiarla, pero nunca durante tanto tiempo y en este caso para su sustitución. Una anécdota que humanizó singularmente el momento, como si fuera un guiño del Apóstol, es que al retirar la esclavina cayó un papel escrito por algún devoto que decía: «Me dé salud. Gracias».

sin esclavina          Mientras los orfebres retiraban la pieza y limpiaban los hombros más abrazados del mundo, el padre Isorna, testigo junto a unos pocos peregrinos y turistas, del singular momento, hacía este comentario: «Ese polvo es centenario». Durante algunos meses el Apóstol ofreció su piedra fría al abrazo de los peregrinos y, falto de los brillos ornamentales, mostró su decolorado granito, pulido por un discípulo del Maestro Mateo, desgastado por el tiempo y las acometidas de los peregrinos a través de los siglos. Lejos de un inconveniente resulta una oportunidad insólita abrazar esta imagen que, si hoy parece inspirar una sensación de desnudez y desprotección, es la que abrazaron durante siglos los peregrinos medievales; la preciada escultura románica recobró durante algún tiempo su imagen original, liberada de las ataduras ornamentales del barroco que, como ocurre con el propio templo, revisten su corazón románico.

Nueva imagen (4)          El 12 de Mayo del 2004, en pleno Año Santo y después de más de seis meses con el torso al descubierto, la imagen volvió a vestir esclavina, ahora réplica de la original, hecha por el orfebre compostelano Fernando Mayer, con 35 kilos de plata y piedras sintéticas, salvo cinco donadas por el taller del orfebre, más gruesa y pesada que la original para aumentar la resistencia a la infinidad de abrazos que seguirá recibiendo.

esclavina mayer          Su valor, que supera los cuarenta y ocho mil euros, fueron costeados por el emigrante compostelano retornado Jaime Espiñeira y su mujer, Remedios Sixto, quienes en el cumplimiento de la promesa de hacer una ofrenda especial a Santiago, actuaron de mecenas de la nueva vestimenta apostólica, gesto generoso que merece ser reconocido. Que el Apóstol se lo premie

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Una respuesta a 7- La esclavina del Apóstol

  1. patricia dijo:

    muy interesante y me llamó la atención la participación del fray mexicano. saludos Alberto, con afecto

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